20 de abril de 2018 10:38

Los mensajes de Díaz-Canel para Cuba y el mundo

El nuevo presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel pronuncia un discurso durante la sesión de clausura de la IX legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento), en La Habana (Cuba). Foto: EFE

El nuevo presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, pronuncia un discurso durante la sesión de clausura de la IX legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento), en La Habana (Cuba). Foto: EFE

valore
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 3
Agencia AFP

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

En su primer discurso como presidente de Cuba, que difunde íntegramente la prensa local el viernes 20 de abril del 2018, Miguel Díaz-Canel hizo pocos anuncios pero envió mensajes a varios sectores de la sociedad cubana y del mundo.

En alusiones breves, como ráfagas, el sucesor de Raúl Castro responde dudas y especulaciones sobre el futuro de las reformas, el castrismo y la continuidad sin ruptura en el relevo generacional.

También sobre el apoyo de las influyentes fuerzas armadas, que por primera vez tendrán un jefe civil, las relaciones con Estados Unidos y la importancia del gobernante Partido Comunista.

Continuidad de las reformas 

“El mandato dado por el pueblo a esta Legislatura es el de dar continuidad a la Revolución Cubana en un momento histórico crucial, que estará marcado por todo lo que logremos avanzar en la actualización del modelo económico y social, perfeccionando y fortaleciendo nuestra labor en todos los ámbitos de la vida de la nación”.

El Partido Comunista

“Para nosotros está totalmente claro que solo el Partido Comunista de Cuba, fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado, garantiza la unidad de la nación cubana y es el digno heredero de la confianza depositada por el pueblo en sus líderes”.

Apoyo de las FF.AA.

“Contamos con la fuerza, inteligencia y sabiduría del pueblo, con la experiencia y liderazgo del Partido, con las ideas de Fidel, con la presencia de Raúl (...) y con la fuerza, el prestigio, la lealtad y la ejemplaridad de un ejército fundado por ellos que jamás dejará de ser el pueblo uniformado ” .

 A EE.UU. 

“Ratifico que la política exterior cubana se mantendrá inalterable y reiteramos que nadie logrará el propósito de debilitar a la Revolución ni doblegar al pueblo cubano, porque Cuba no hace concesiones contra su soberanía e independencia, no negociará principios ni aceptará condicionamientos. Jamás cederemos ante presión o amenaza; los cambios que sean necesarios, los seguirá decidiendo soberanamente el pueblo cubano”.

Conducción colectiva 

“Tendremos que ejercer una dirección y conducción cada vez más colectiva, como siempre en permanente vínculo con la población y facilitando la participación del pueblo en las tareas revolucionarias y en la toma de decisiones a través de procesos ampliamente democráticos que ya son parte inseparable de la política nacional”.

A la expectativa popular 

“No vengo a prometer nada, como jamás lo hizo la Revolución en todos estos años. Vengo a entregar el compromiso de trabajar y exigir por el cumplimiento del programa que nos hemos dado como gobierno y como pueblo en los lineamientos de la política del Partido y la Revolución, a corto, mediano y largo plazos”.

A la oposición

“Aquí no hay espacio para una transición que desconozca o destruya el legado de tantos años de lucha. En Cuba, por decisión del pueblo, solo cabe darle continuidad a la obra, unidas las generaciones nacidas y educadas en la Revolución y la generación fundadora, sin ceder ante las presiones, sin miedo y sin retrocesos”.

 Al mundo 

“Siempre estaremos dispuestos a dialogar y a cooperar con quienes a su vez lo estén desde el respeto y el trato entre iguales”.

 A los artistas e intelectuales 

“El esfuerzo y el sacrificio de los revolucionarios cubanos siempre han estado abrazados por la poesía y el canto, el arte y la crítica. Somos una Revolución que puede presumir de haber sido contada y cantada, desde sus orígenes, con el talento y la originalidad de sus artistas y creadores, intérpretes genuinos de la sabia popular y también de las insatisfacciones y esperanzas del alma cubana”.

A los que anuncian el fin del castrismo 

“Afuera hay un mundo que nos mira con más interrogantes que certezas. Por demasiado tiempo y de las peores maneras ha recibido el mensaje equivocado de que la Revolución termina con sus guerrilleros”.

A los ideólogos y la prensa 

“En la era de las comunicaciones nuestros adversarios han sido hábiles para mentir, tergiversar y silenciar la obra revolucionaria. Y ni aun así han podido destruirla. Nos corresponde ser más creativos en la difusión de nuestras verdades”.

“Debemos aprender a emplear más y mejor las posibilidades de la tecnología para inundar de verdades los infinitos espacios del planeta internet donde hoy reina la mentira”.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (4)
No (3)