9 de diciembre de 2016 00:00

Manifestaciones por la ley de plusvalía

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En Quito se agruparon las mayores concentraciones en favor y en contra de la nueva ley sobre plusvalía, que fue propuesta por el Ejecutivo.

En la tribuna De los Shyris estuvieron centenares de personas críticas al Gobierno y también políticos de la oposición.

Comenzaron a llegar a partir de las 17:30 del jueves 8 de diciembre media hora después de la convocatoria que se hizo, principalmente por redes sociales.

En el centro de la capital, en la Plaza Grande, en cambio se agruparon los militantes de Alianza País y personas que respaldan al Régimen.

Entre los grupos que llegaron se vio a personas con chalecos del Servicio de Rentas Internas (SRI). Ellos distribuyeron hojas donde se explicaban detalles de la normativa.

Guillermo Belmonte, director zonal 9 del SRI, explicó que fue una jornada de información a la ciudadanía.

Tanto en la tribuna, como en los alrededores de Carondelet, se apostaron contingentes de policías para garantizar la seguridad ciudadana.

Los dos sitios volvieron a convertirse en fortines de ambos bandos. En junio del 2015 también hubo concentraciones, cuando se presentó por primera vez el proyecto. Entonces incluía también un tributo a las herencias.

Esta vez el proyecto solo se refiere a la plusvalía. Su nombre se cambió a: Ley para evitar la especulación sobre el valor de las tierras. La normativa fue calificada el miércoles pasado por el Consejo de Administración Legislativa, con lo cual inició su tratamiento. Hay un plazo de 30 días para ser aprobado, pues se presentó como económico urgente.

En la Plaza Grande se colocaron parlantes en el balcón del Palacio de Gobierno. Las personas que fueron para apoyar a Alianza País escucharon música nacional.

En la tribuna De los Shyris, en cambio, se oyeron los sonidos de los pitos que llevaron los manifestantes. Hubo gente que llegó con banderas de Ecuador, que agitaban continuamente al paso de los autos.

Cerca de las 18:00 fue necesario cerrar el paso en la avenida De los Shyris y Portugal. Hubo roces entre la Policía, que intentó habilitar el tránsito, y algunos manifestantes.

Según el oficial Paulo Terán, 150 efectivos policiales fueron desplegados ayer a ese sector.

La convocatoria se había hecho también en Guayaquil y Cuenca. En el parque Centenario hacia las 17:30 se vio a un grupo de personas que llegaron con banderas de color negro, del Ecuador y de Guayaquil.

En ese sitio se distinguió una pancarta donde se promocionaba la candidatura presidencial de Guillermo Lasso, del movimiento Creo.

Entre quienes acudieron estuvo Alan Molestina, excomandante general de la Marina. Él afirmó que para la jornada se convocó a militares en servicio pasivo de las tres ramas de las Fuerzas Armadas. Ellos rechazaron las “imposiciones del oficialismo”. Lo dijo en referencia a las reformas al Seguro Social de ese sector.

En Cuenca, a la misma hora, se colocó una bandera gigante del Ecuador en el parque Calderón. También, una pancarta donde se manifestaba el rechazo a la reelección indefinida, el dinero electrónico, el examen de ingreso a la universidad pública y la actividad minera.

En la Gobernación del Azuay, en el centro de la ciudad, se ubicaron policías para resguardarla.

Por la mañana, Mesías Tatamuez, de la Confederación Ecuatoriana de Organizaciones Clasistas Unitaria de Trabajadores, advirtió que los sindicatos no participarían en la jornada de protesta.

Para ellos, la ley sobre plusvalía es una cortina de humo que busca distraer la atención de la ciudadanía de los casos de corrupción que han involucrado a funcionarios del Gobierno en el sector petrolero.

De ahí que, según Tatamuez, no quería prestarse para esa estrategia del oficialismo. Quienes confirmaron su participación fueron los militantes del Partido Sociedad Patriótica y también, a título personal, los integrantes del movimiento Creo y la Unidad Popular.

La propuesta de ley del Ejecutivo establece un impuesto del 75% a la ganancia extraordinaria en la segunda venta de un inmueble, luego de reconocer al propietario una ganancia ordinaria, más 24 salarios básicos exentos (USD 8 784) y tasas y gastos por mejoras.

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