10 de junio de 2015 22:13

El país dividido en las calles en un día de crecientes manifestaciones

Gente contraria al Régimen recorrió ayer la av. 9 de Octubre, en Guayaquil. Foto: EL COMERCIO

Gente contraria al Régimen recorrió ayer la av. 9 de Octubre, en Guayaquil. Foto: EL COMERCIO

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Reds. Política y Ecuador

Puntuales, los simpatizantes del oficialismo llegaron ayer a las 15:30 a la Tribuna de los Shyris. Se convocaron una hora y media antes que los ciudadanos que protestan contra las políticas del Régimen, por tercer día consecutivo. Servidores públicos con sus uniformes y gente que trajeron de otras provincias se concentraron en ese sector del norte de Quito, frente a la sede de Alianza País.

Menos coordinados, los ciudadanos vestidos de negro empezaron a arribar al sur de la Tribuna, desde las 16:30. De no ser por las banderas y ropa negra, no se hubiera pensado que armaban una concentración. No había una persona que los organizara; tampoco un vocero. Por media hora se mantuvieron dispersos, hasta que comenzaron a llegar más y uno se atrevió a reunir al grupo y gritar “Fuera, Correa, fuera”.

El sonido del oficialismo retumbaba más fuerte en las primeras horas. Con parlantes y una banda de pueblo, repetían consignas una y otra vez: “Uh, ah, Correa no se va”. Las banderas verdes y del Ecuador ondeaban a lo largo de toda la Tribuna y el carril norte-sur.

Llevaban todo tipo de carteles y consignas, además de las banderas negras que acompañaron este tercer día de manifestaciones. “Borregos”, “sanducheros”, gritaban hacia el lado de los simpatizantes del Régimen mientras un hombre con un sánduche gigante de ‘fomix’ se paseaba.

Del otro lado, la concentración oficialista aparentemente iba mermando. Mientras pasaban las horas, el grupo disminuyó. A las 19:30, Doris Soliz habló por el parlante y pidió una respuesta de los asistentes, que fue muy débil. “Más fuerte”, exigió, pero la reacción fue la misma.

El ministro del Interior, José Serrano, denunció que hubo agresiones contra los manifestantes correístas.

“Urgente, conspiradores desconectan cámaras del ECU 911, roban casco a policías y los agreden salvajemente”, escribió el funcionario en su cuenta de Twitter. Otro mensaje: “Atentos con encapuchados en lado de conspiradores. En minutos subiremos las agresiones violentas contra policías”.

Una mujer policía fue agredida, dijo el funcionario y publicó fotografías de hombres encapuchados en el plantón de personas críticas al Gobierno. Aseguró que conspiradores “no paran en sus agresiones” y publicó una imagen en la que fue agredido el exlegislador oficialista Paco Velasco.

Él presentaba un corte en la ceja izquierda. En el plantón oficialista se denunció que les lanzaron huevos, pilas...
La Policía desalojó a los opositores con escudos transparentes, agentes de la Unidad Antimotines y caballos. Eso ocurrió a las 21:50.

En otras ciudades

Mientras, desde las 17:30, el tráfico en el centro de Guayaquil se agudizó. Cientos de manifestantes caminaron desde el parque Centenario hasta la calle Malecón, donde los esperó una escuadra de policías. Con banderas y carteles en mano demostraban su oposición a los impuestos.

Muchos manifestantes llegaron a la marcha desde sectores como La Puntilla y Los Ceibos, conocidos por acoger grandes ciudadelas.

Una concentración de partidarios de Alianza País, también se hizo presente encabezada por el gobernador Julio César Quiñónez asistió la secretaria nacional de Gestión de Riesgos, María del Pilar Cornejo.

En la ciudad de Santo Domingo de los Colorados se realizó el primer plantón para manifestarse contra las recientes medidas económicas, mientras que en Ambato las concentraciones en favor y en contra del Régimen se concentraron en el parque Cevallos; se extendió hasta las 21:30. Latacunga también se unió a las demostraciones. En Cuenca, opositores y oficialistas se comprometieron a salir todos los días. y en Ibarra la protesta solo fue opositora.

Líderes políticos se suman

Líderes de varias organizaciones políticas y autoridades municipales comenzaron a sumarse a las protestas. Ayer, lo hicieron Mauricio Rodas, alcalde de Quito, y Jaime Nebot, de Guayaquil. Ya lo había hecho antes Guillermo Lasso, de Creo, el lunes, cuando convocó a la ciudadanía a salir las calles del país.
Rodas y Nebot coinciden en que estas leyes son perjudiciales para la economía. El primero sostiene que la equidad no es posible “mediante la apropiación estatal de una fracción importante de los bienes adquiridos con riesgo y esfuerzo durante toda una vida”. El segundo sostuvo que “si el Estado destruye a la empresa privada, se autodestruye”.

Nebot anunció que se sumará y “llegado ese momento, estaré en las calles convocando a la gente para hacerlo”. Rodas pidió al Presidente y a la Asamblea que sepan escuchar a los quiteños y ecuatorianos. “No se puede ignorar ni descalificar el malestar que hay en los ciudadanos”.

Desde la otra ribera ideológica, Gustavo Larrea, de Democracia Sí, también convocó a los ciudadanos a ejercer “el derecho democrático a protestar”, pero fundamentalmente a no caer en “el juego del Gobierno” para el cual “salir a las calles es golpismo”.

Pero, ¿es conveniente que los líderes de las organizaciones políticas tengan participación de los plantones que nacen desde las redes sociales y sin vinculación real con estas? “¡Qué difícil!”, responde el analista Felipe Burbano de Lara para señalar que se puede convertir en un arma de doble filo. “Por un lado se puede desvirtuar el malestar ciudadano, pero por otro se le da una expresión política a este que se está extendiendo por el país y que necesita representarse en ciertos liderazgos”.

Y por esa ambivalencia, el presidente Rafael Correa, desde Bélgica, envió mensajes por Twitter: “Nebot: ¿habrá alguna vez especulado con tierras? Rodas: ¿habrá leído los proyectos? ¡Hagan sus apuestaaas!!!”, dijo.

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