29 de enero de 2016 22:56

Maduro obedece a un Tribunal Supremo que es cuestionado por la oposición

Nicolás Maduro consideró que en la actual crisis, América Latina pondrá a prueba los sistemas sociales instaurados durante la bonanza económica. Foto: AFP

Nicolás Maduro aseguró que solo considerará al Tribunal Supremo de Justicia como árbitro para dirimir los conflictos. Foto: AFP

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Agencia EFE

En el marco de la inauguración del ejercicio anual del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, el jefe de Estado, Nicolás Maduro, dijo que solo reconoce a la máxima corte como árbitro para dirimir los conflictos, mientras la oposición insiste en cuestionar la legitimidad de esa institución.

El gobernante hizo alusión a que recientemente el nuevo Parlamento, de contundente mayoría opositora, tuvo que acceder a una sentencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) en la que se estableció que tres diputados de oposición y uno chavista no podían ser juramentados por acusaciones de supuesto fraude.

"El TSJ, en uso de sus facultades, accionó los mecanismos y esos mecanismos que accionó y las sentencias que se derivaron de sus acciones, afortunadamente como debe ser, fueron acatadas por todos los poderes públicos del país, lo cual envió un mensaje muy claro del funcionamiento de nuestra democracia", dijo hoy Maduro.

Sin embargo, la oposición venezolana reunida en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) que ha cuestionado la imparcialidad del Supremo a lo largo de los años que lleva en marcha la llamada revolución bolivariana propugnada por el fallecido Hugo Chávez (1999-2013), ahora lo tacha, además, de inconstitucional.

La MUD criticó en diciembre pasado que la entonces saliente Asamblea Nacional (AN, Parlamento) en poder del chavismo, designara a 13 magistrados al TSJ sin seguir los procedimientos constitucionales con el único fin, según la MUD, de que estos jueces pusieran obstáculos al próximo ejercicio parlamentario de mayoría opositora.

Maduro dijo en su discurso de hoy, en el que remarcó su apoyo a este tribunal, estar "maravillado" por el "enorme esfuerzo" que se ha hecho para configurar "un nuevo sistema de justicia" y que "desde la óptica de una revolución que lo va creando todo" se siga "construyendo un verdadero poder judicial independiente".

Por su parte, la presidenta del TSJ, Gladys Gutiérrez, ya había exaltado, poco antes que Maduro, la facultad que tiene el máximo tribunal de revisar todas las instancias del poder del Estado y, bajo ese contexto, sus decisiones no pueden ser recusadas.

"La supremacía por definición excluye la posibilidad de recurrir a un órgano superior, (...) así, el Tribunal Supremo tiene plena facultad para revisar los actos de los demás órganos de rango constitucional", dijo la magistrada.

Gutiérrez, que no se refirió directamente al Legislativo, aseveró que "hay un solo poder árbitro que dirima, el Tribunal Supremo de Justicia".

La magistrada subrayó la importancia del TSJ durante el último año que, según ella, lo convierte en un "baluarte para garantizar la estabilidad institucional, así como para preservar la paz pública y el normal desenvolvimiento del desarrollo nacional".

Resaltó, como una de las principales acciones de la Justicia venezolana, la sentencia que declaró "injerencista" la orden ejecutiva del Gobierno de EE.UU. que decretó a Venezuela como una "amenaza inusual y extraordinaria" a la seguridad de la nación norteamericana, un fallo que también agradeció Maduro hoy.

Recordó, además, que en ese año el tribunal sentenció que la ley aprobada en EE.UU. para sancionar a funcionarios venezolanos a los que el país norteamericano considera violadores de derechos humanos "no tiene jurisdicción alguna" en Venezuela y "carece de validez y efectividad".

El presidente del Parlamento, Henry Ramos Allup, rechazó esta jornada que la oposición legislativa esté propiciando un "choque de poderes" y criticó que a cada actuación del legislativo "el Gobierno inmediatamente amenaza o anuncia una acción en su Tribunal Supremo de Justicia".

"No nos vamos a inhibir del cumplimiento de nuestras funciones constitucionales porque un tribunal, que dentro y fuera de Venezuela está perfectamente bien reputado como un apéndice del Ejecutivo, vaya a hacer ilusorias las funciones de esta asamblea electa por sufragio popular", dijo.

El responsable de la Cámara insistió en que el poder judicial "no tiene independencia" y lo calificó como "un órgano de ejecución política del gobierno nacional".

El opositor, también secretario general del partido Acción Democrática (AD), afirmó que dejar concluir los tres años que le quedan de mandato a Maduro, sería "una irresponsabilidad" y recalcó que se debe encontrar una salida "constitucional" para el cese del Gobierno.

Ramos Allup precisó, además, que él no había fijado un período de seis meses para encontrar esa vía de salida sino un plazo "dentro de ese lapso" por lo que esa iniciativa se podría llevar a cabo "en cualquier momento".

Para la salida de Maduro, los opositores estudian principalmente tres opciones: convocar un referéndum revocatorio, una asamblea constituyente o aprobar una enmienda constitucional que reduzca el mandato del presidente.

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