23 de noviembre de 2015 21:28

Mauricio Macri anima a los opositores latinoamericanos que añoran la alternancia

Mauricio Macri, presidente electo de Argentina. Foto: AFP

Mauricio Macri, presidente electo de Argentina. Foto: AFP

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Agencia EFE
Bogotá

Las fuerzas opositoras de América Latina han recibido el triunfo de Mauricio Macri en las elecciones presidenciales en Argentina como una señal de un nuevo ciclo político en el que el populismo puede ser el perdedor.

"Vientos de cambio", "nueva etapa" y "ráfaga de renovación" son algunas de las expresiones incluidas en los mensajes de felicitación dirigidos al conservador Macri, convertido en el héroe de los opositores que en muchos países de la región han tratado larga e infructuosamente de que los electores apoyen un giro político.

La oposición venezolana, particularmente, ve la derrota del kirchnerismo en las elecciones celebradas este domingo en Argentina como un buen augurio para los comicios legislativos convocados en Venezuela para el 6 de diciembre, en los que, según las encuestas, tiene posibilidades de ganar con una holgada ventaja.

El turno de los opositores argentinos ha llegado después de 12 años de gobiernos kirchneristas: uno de Néstor Kirchner (2003-2007) y dos de Cristina Fernández (2007-2011) y (2011-2015), su viuda.

Mauricio Macri manifestó que esperará a revisar la economía del país para  evaluar el panorama de Argentina. Foto: AFP

En Venezuela no ha habido alternancia en el poder desde 1999, cuando asumió Hugo Chávez, que después de su muerte, en 2013, fue sucedido por Nicolás Maduro, quien ganó las elecciones de ese año.

En Bolivia, gobernada desde 2006 por Evo Morales, quien ha promovido una reforma constitucional para volver a ser candidato, los opositores también acusan la falta de ejercicio del poder.

Una situación que se repite en Ecuador, donde Rafael Correa se mantiene en la Presidencia desde 2007, y en Nicaragua, donde Daniel Ortega está al frente de su país desde ese mismo año.

En el caso de Brasil y Uruguay los presidentes han cambiado pero desde 2003 y 2005 gobiernan el Partido de los Trabajadores y el Frente Amplio, respectivamente.

Lo mismo ocurre en República Dominicana con el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), que ha encadenado victorias electorales desde 2004, con Leonel Fernández y Danilo Medina como presidentes.

En Cuba la oposición no ha tenido ni siquiera la oportunidad de ser derrotada en las urnas desde la revolución de 1959, pues el único partido legal en la isla es el comunista.

Mauricio Macri festejó con distintos ritmos de música, el resultado de las elecciones en Argentina. Foto: AFP

Para el analista argentino radicado en Estados Unidos, Andrés Oppenheimer, la victoria de Macri frente al peronista Daniel Scioli marca el inicio de un "nuevo ciclo" político en América Latina, pues tendrá un "efecto contagio" en otros países de la región.

"En América Latina los ciclos políticos suelen durar 10 a 15 años. En los años 70 teníamos dictaduras militares, en los años 80 teníamos gobiernos socialdemócratas, en los 90 gobiernos neoliberales y en los 2000, el bolivarianismo, el chavismo. Y ahora viene un nuevo ciclo", aseveró Oppenheimer a CNN este domingo.

En el mismo sentido se han pronunciado en las últimas horas dirigentes opositores de muchos países latinoamericanos, con más deseo de que sus palabras se cumplan que verdadero análisis.

Para Chúo Torrealba, secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) de Venezuela, el triunfo de Macri muestra la voluntad de cambio de los argentinos y es "inspirador" para la oposición venezolana de cara al 6 de diciembre.

"Se puede decir claramente que comienza el fin del reinado de los partidos o de los gobiernos del socialismo del siglo XXI", declaró el excandidato presidencial boliviano Samuel Doria Medina.

El expresidente de Bolivia, Jorge Quiroga, piensa que Macri es el heraldo de un "cambio dramático" en la región.

También la oposición uruguaya ha visto en la victoria de Macri elementos positivos para su causa.

Es "buena cosa la alternancia y buena cosa el final del kirchnerismo", dijo el senador Pablo Mieres, del Partido Independiente, aunque en Uruguay lo que más se ha resaltado del próximo cambio de gobierno en Argentina es la posibilidad de dejar atrás las diferencias y problemas bilaterales.

Para Guillermo Lasso, líder del movimiento CREO, "los vientos de libertad que vienen del sur avizoran un cambio en América Latina".

El expresidente del Gobierno español Felipe González, sin embargo, ha llamado a no "hacer generalizaciones" a partir del "cambio" en Argentina, pues "hay situaciones muy diferentes" en América Latina.

La politóloga guatemalteca Gloria Álvarez, destacada voz contra el populismo, se congratula del triunfo de Macri y no descarta la posibilidad del efecto contagio, pero hace hincapié en que el verdadero cambio que se necesita en América Latina no es de personas sino de empezar a exigir a los elegidos que cumplan sus promesas y respeten las reglas del juego de la democracia.

"Lo que verdaderamente me preocupa -dijo a Efe- es que la ciudadanía no crea que por escoger algo diferente, mágicamente las cosas van a cambiar y se vuelvan a retirar a sus casas, a una apatía que nos meta en un círculo donde volvamos a los años 90 y entonces a mediados del 2025 estemos regresando otra vez al socialismo del siglo XXI".

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