13 de julio de 2014 00:00

La tragedia en Delsitanisagua pudo ser peor...

Parte del campamento que sufrió daños en el sector de Río Blanco, en Zamora. Foto: Xavier Caivinagua / EL COMERCIO

Parte del campamento que sufrió daños en el sector de Río Blanco, en Zamora. Foto: Xavier Caivinagua / EL COMERCIO

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Lineida Castillo. Redactora

Por las lluvias intensas de estos días, la geografía de la comunidad de Sabanilla, en el cantón Zamora, provincia de Zamora Chinchipe, se ve frágil. Los cerros están marcados por el desprendimiento de material de los derrumbes. En ese entorno se abre paso el proyecto hidroeléctrico Delsitanisagua.

La madrugada del pasado martes, esta obra soportó la peor pérdida desde el inicio de su construcción, en noviembre del 2011. La quebrada Río Blanco se desbordó y provocó que un alud de tierra se desprendiera de una montaña, ubicada frente al campamento principal, sector El Retorno.

La inmensa masa de tierra, lodo y piedras impactó sobre uno de los nueve bloques de viviendas prefabricadas que están en una planicie. Como resultado, tres ciudadanos chinos (el jefe del campamento y dos maquinistas) fallecieron aplastados dentro de las viviendas y otro quedó herido.

Las pérdidas pudieron ser peores porque, en la víspera, la mayor parte de los 700 trabajadores de la obra se fue de descanso obligado por problemas económicos de la constructora Hidrochina, contó un obrero. Esa noche solo descansaban 65 trabajadores dentro de las instalaciones del campamento.

En el bloque destruido habitaban los chinos y ese día solo descansaban los cuatro. Tras evaluar la situación, las autoridades de la Secretaría de Gestión de Riesgos de Zamora dispusieron la evacuación de todo el personal y ahora se hospedan en hoteles de Zamora.

Por eso, la mañana de ayer en el campamento había unas 20 personas que estaban inactivas, entre chinos y ecuatorianos. Desde este lugar, al fondo del despeñadero se dejan ver algunas obras de la hidroeléctrica: como uno de los tres túneles de carga, la estabilización de taludes, terrazas de contención y más deslizamientos.

Por ninguna de estas partes había obreros ni maquinaria trabajando. Abajo todo estaba desolado. Un tractor y dos camionetas con los sellos de la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) permanecían parados en el campamento. Allí un guardia armado custodiaba el área y los chinos caminaban de un lado a otro.

Ese panorama confirma que la constructora Hidrochina bajó totalmente la intensidad de los trabajos en los distintos frentes: túneles de conducción, casa de máquinas, estabilización de taludes… “Las obras están paralizadas por disposición de los jefes de la compañía”, dijo otro obrero zamorano.

Esta construcción es una de las prioridades de este Gobierno dentro del cambio de la matriz energética. Aprovechará las aguas del río Zamora y tendrá una potencia de 180 MW. El proyecto cuesta USD 194,9 millones y actualmente cuenta con un avance del 35%.

Para Marcelo Espín, gerente de la Unidad de Negocios Gensur de Celec, esta hidroeléctrica es importante para el país, porque reducirá 648 646 toneladas de dióxido de carbono al año por el consumo de 61,4 millones de galones de combustible. Esto representará un ahorro de USD 1 300 millones al Estado, según los mensajes de las vallas publicitarias.

El proyecto deberá estar operando a principios del 2016. Espín prefiere no hablar de posibles retrasos por los inconvenientes actuales. Incluso mencionó que solamente uno de los frentes de trabajo está paralizado hasta hacer una evaluación técnica de la zona.

Pero Zamora sigue soportando lluvias, aunque en los últimos dos días bajaron de intensidad. La registrada el martes se repitió a los 20 años con similares desastres.

Según los datos del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), en la víspera de ese día llovió 111,5 litros por metro cuadrado continuamente, cuando en promedio venían cayendo 30 litros en los últimos cinco días.

El coordinador del Inamhi Regional Loja, Augusto Araque, señaló que esto hizo que los suelos se saturaran y perdieran cohesión. “Fue un evento extraordinario de gran magnitud catastrófica y por eso se registraron múltiples derrumbes en casi todo el cantón”.

La estación de monitoreo de este centro, para Loja y Zamora, está precisamente dentro de la zona de extensión del proyecto Delsitanisagua.

Según el reporte de anteayer, llovió 55,6 litros por metro cuadrado. En la mañana de ayer el sol apareció sobre Zamora, pero para la tarde y noche se esperaban más lluvias.

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