23 de junio de 2014 19:19

El debate de la Ley de Aguas no cambia la estrategia

Xavier Caivinagua / EL COMERCIO

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Redacción Política y Azuay 
politica@elcomercio.com

La lluvia no fue, finalmente, un impedimento para que la marcha de las organizaciones indígenas saliera desde el cantón Saraguro, en Loja, camino a Azuay. Tampoco la detuvo el anuncio de que hoy, 24 de junio, se tratará en la Asamblea Nacional el texto final de la Ley de Aguas, razón fundamental para esta movilización.

La presidenta de la Función Legislativa, Gabriela Rivadeneira, acogió el texto final elaborado por la Comisión de Soberanía Alimentaria, dirigida por Miguel Carvajal. Y los demás asambleístas recibieron la convocatoria el domingo a las 09:10.

De esa manera se cumplió con la normativa de convocar a un Plenario 48 horas antes de su realización.

La votación de la ley, que se da casi por seguro para hoy, no alterará el avance de la marcha por el agua, la vida y la dignidad de los pueblos que se inició el sábado pasado, en El Pangui, en Zamora Chinchipe. A las 14:00 de ayer llegó a la comunidad indígena de Nabón, en el sur de Azuay. Allí, se cumplieron los ritos ancestrales y los líderes como Carlos Pérez Guartambel, presidente de la Ecuarunari, hablaron sobre la necesidad de continuar con la lucha en defensa del agua.

Comuneros de Rañas, Rosas, Tadán y Shiña llegaron hasta allí para respaldar el avance de los manifestantes.

Según Pérez, no se cambiará la estrategia de esta marcha que pretende llegar en julio a Quito. El objetivo es generar conciencia en las diferentes comunidades y ganar respaldos. “Otros compañeros estarán mañana (hoy) en Quito para estar atentos al debate”, advirtió el líder de la Ecuarunari.

La presencia de indígenas en el Palacio Legislativo es algo que está asegurado para hoy. No solamente de aquellos que están en contra de la ley tal como está escrita, como la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), sino de los que la respaldan, como los representantes de la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras (Fenocin).

Su presidente, Santos Villamar Alvarado, dijo ayer que esta ley sí “responde a los intereses de las organizaciones sociales”, sobre todo porque han sido recogidos todos los consensos luego de las consultas prelegislativas.

Según Carvajal, el texto que se discute hoy en la Asamblea es el fruto de estas consultas. Dijo que contiene los puntos más importantes de las discusiones que han sostenido con las diferentes organizaciones que participaron en ellas.

Pero los disensos, sobre todo lo referente a la Autoridad Única del Agua, se han mantenido y parecen no tener una salida que conforme a los sectores vinculados a la Conaie. Para el vicepresidente de la Comisión, Mauricio Proaño, si bien existen estas líneas rojas, “nosotros también tenemos nuestras propuestas. Lo que queremos es que toda la ley esté de acuerdo con la Constitución”.

Carvajal tiene el mismo criterio. Por ello, destaca que el trabajo de la Comisión ha sido acercar lo más posible las posiciones divergentes. Sin embargo, por resolverlas “no se puede hacer tabla rasa de la Constitución”.

Esa es la razón fundamental por la cual no pueden aceptar que el Consejo Plurinacional del Agua tenga atribuciones que no contempla la Constitución. La Autoridad Única del Agua deberá ser el Estado, porque no solamente es un derecho humano, sino también un recurso estratégico, según la Carta Magna. El Consejo Plurinacional será un organismo consultivo para las políticas públicas que se tomen.

No obstante, no solo el oficialismo cree que es el Estado el que debe regular las políticas públicas sobre el agua, sino también en la oposición. José Moncayo, de Creo y miembro del Consejo de Administración Legislativa, comparte la posición de Carvajal y Proaño.

Jorge Herrera, presidente de la Conaie, lamenta que el texto definitivo no haya llegado a sus manos. El último borrador que conocieron fue el del jueves pasado. Pero Carvajal, según dijo el viernes a este Diario, estaba por entregar ese día o el sábado el resultado de su trabajo.

Según el texto de ley, además de considerar el agua como un derecho y un recurso estratégico, defiende el orden de prelación de ella: consumo humano, riego para sostener la soberanía alimentaria, caudal ecológico y, al último, las actividades industriales.

Por otra parte, reconoce los dos ámbitos de gestión: la comunitaria y la pública. Además, la ley destaca y protege el carácter sagrado de los territorios ancestrales de donde proviene el agua, entre otros aspectos.

Si bien el oficialista Mauro Andino dijo que con la votación prevista para hoy será “una fecha histórica”, el opositor, Diego Salgado, de Creo, tiene sus dudas de que se vote, “sobre todo por la marcha”.

“Nuestra posición ha sido clara para que la ley tenga el carácter de incluyente y veremos qué pasa”, finaliza Herrera. Lo único que queda por saber es, de ser aprobada por la mayoría de asambleístas, si el presidente Rafael Correa la veta, tal como lo anunció en el Informe a la Nación del 24 de mayo.

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