10 de septiembre del 2016 00:00

Una inspección determina cómo se debe reforzar la casa

De 67 casas afectadas tras el sismo del 4 de septiembre, tres colapsaron. Una de ellas se encontraba en el Itchimbía. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

De 67 casas afectadas tras el sismo del 4 de septiembre, tres colapsaron. Una de ellas se encontraba en el Itchimbía. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

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Mayra Pacheco
Redactora (I)
mpacheco@elcomercio.com

Los daños que podrían causar en una vivienda los sismos se pueden minimizar, tomando medidas de prevención. Si las fallas son identificadas a tiempo la infraestructura puede ser reforzada. Esto ayudará a que la casa no colapse y que los habitantes estén seguros ante un eventual fenómeno natural.

Los movimientos telúricos sentidos en Quito pueden tener incidencia sobre la resistencia de la edificación, según la calidad de los materiales, el tipo de construcción y las características del suelo, sostuvo Silverio Durán, presidente de la Cámara de la Industria de la Construcción (Camicon).

No todos los casos son iguales. Para analizar cada situación, lo primordial es no alarmarse. Una inspección de la casa con técnicos determinará cuál es el estado del inmueble. Considere recurrir a esta petición solo si se identifican señales de alerta considerables.

Tras un sismo, la evaluación de una propiedad se solicita al ECU 911. Ahí se coordina para enviar un equipo de profesionales. En el último evento de domingo se recibieron 319 pedidos para inspeccionar viviendas, condominios, iglesias, museos y otros lugares, pero no todos los inmuebles tenían signos de riesgo, informó Cristian Rivera, director del Centro de Operaciones de Emergencias de Quito (COE).

Para reconocer posibles fallas, tras un sismo los dueños o usuarios de la vivienda deben recorrer el lugar. Hay que observar detenidamente el estado de las paredes, columnas, vigas y losas.

Una grieta delgada (menor a un milímetro) no implica que el predio esté expuesto a un potencial riesgo, explicó Pablo Caiza, PhD en ingeniería estructural y docente universitario.

Los ocupantes de una casa se deben sentir expuestos cuando las grietas son gruesas y profundas. Si estas se encuentran en las columnas, en las uniones con las vigas o en las losas se requiere asistencia de un profesional en el sector de la construcción.

El pandeo de las losas -deformación- y la exposición de los materiales internos: bloques y varillas dan también cuenta de que el sitio no es seguro. En este tipo de casos es probable que las familias deban evacuar. No hacerlo representaría un riesgo mayor.

Poner cemento y tapar la falla con una mano de pintura no es una solución. Tampoco es recomendable hacer caso omiso al problema.
Si el mal estado del predio avanza, por falta de atención. El inmueble podría llegar a ser inhabitable, como ocurrió en el caso de la familia Tugulinago, en El Condado, en el norte.

Ahí, por ejemplo, personal del COE y de la Administración La Delicia detectaron daños en la losa y las paredes.

Esta casa de tres plantas fue edificada de manera improvisada. Había cuartos sin columnas. El riesgo de colapso era evidente, por esto se resolvió evacuar a las ocho personas que vivían en esta casa donde una familia acogiente, en Pisulí, mencionó Caroline Flores, ingeniera en Emergencias y Desastres de La Delicia.

La falta de recursos hizo que no se atendiera a tiempo estos problemas, contó Fanny Tugulinago, ocupante de esta casa.

En promedio, para reforzar técnicamente una casa con afectaciones en la estructura se requiere invertir entre el 10 y 25% del costo total del inmueble. El método que se empleará dependerá de cada caso.

Las opciones, según Caiza, es reforzar las paredes con mallas, varillas y mortero (arena y cemento). Colocar una envoltura adicional en la estructura de la edificación, utilizar polímeros (materiales especiales) o fortalecer los cimientos.

Así, la estructura de la casa podría resistir ante un eventual riesgo para evitar lesiones mayores a los ocupantes.

NO OLVIDE

Tras un sismo 
inspeccione su casa. Revise el estado de las paredes, columnas, vigas y techos. Desde afuera mire si no está inclinada.

Si es necesario acomode en su lugar las tejas, asegure los techos de fibrocemento, el cielo falso. Pida asesoría a un técnico.

Si identifica grietas profundas, mayores a tres milímetros en las paredes, deformaciones en la losa, columnas o vigas llame al 911.

No construya una edificación sin asesoría de un profesional. Y realice el mantenimiento de su inmueble, al menos una vez
al año.

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