4 de abril de 2016 20:36

La identidad de los clientes de Mossack Fonseca 

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 6
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 1
Por Martha M. Hamilton, Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación

En 2006, de acuerdo a los archivos, Mossaack Fonseca expandió sus negocios encargándose de las finanzas de algunos clientes o, como lo describió la compañía, "manejo discrecionario de portfolios".

De acuerdo a los documentos, las operaciones internas de manejo de bienes de la firma – llamada Mossfon Asset Management S.A. o MAMSA – manejaba más de 4 700 transacciones y al menos USD 1,2 mil millones en dinero de clientes entre mediados de 2007 y mediados de 2015.

MAMSA trabajó con varios bancos, incluyendo a al menos dos que han sido sujetos a investigaciones por lavado de dinero: Banca Privada d’Andorra, acusado por el Departamento del Tesoro de EE.UU. de lavado de dinero para poderosas bandas criminales en un reporte de 2015, y Deutsche Bank Switzerland, cuya compañía matriz ha sido investigada por las autoridades del Reino Unido y los Estados Unidos por posible lavado de dinero para clientes rusos. El Tesoro de EE.UU. retiró su acusación contra la Banca Privada d’Andorra el 19 de febrero de 2016 diciendo que “ya no opera en una forma que suponga una amenaza para el sistema financiero de EE.UU.”.

Secreto en venta

Los archivos muestran que al igual que con el Deutsche Bank, la firma trabaja con algunas de las más grandes instituciones financieras del mundo, como HSBC, Société Générale, Credit Suisse, UBS y Commerzbank, en algunos casos para ayudar a los clientes del banco a establecer complejas estructuras que hacen difícil que recolectores de impuestos e investigadores rastreen el flujo de dinero de un lugar a otro.

Mossack Fonseca dijo que esa alegación de que provee estructuras diseñadas para ocultar las identidades de los dueños es "completamente infundada y falsa".

Société Générale y Credit Suisse dijeron que enfatizaban el cumplimiento con los impuestos y que se mantenían alertas ante el fraude y el lavado de dinero. Credit Suisse dijo que, desde 2013, ha estado implementando programas que requieren a sus clientes privados que provean evidencia de cumplimiento con impuestos, a riesgo de perder su relación bancaria.

"Las alegaciones son históricas, en algunos casos datan de hasta hace 20 años, precediendo a nuestras importantes y muy públicas reformas implementadas en los últimos años", dijo Rob Sherman, portavoz de HSBC en Nueva York.

UBS dijo que conoce la identidad de los dueños de todas las compañías con las que se le pide trabajar y tiene estritas reglas contra el lavado de dinero. Deutsche Bank destacó que llegó a un acuerdo con el Departamento de Justicia de EE.UU. de pagar $31 millones a cambio de un acuerdo de no-persecución en una investigación de bancos suizos que ayudaron a ciudadanos de EE.UU. a evadir impuestos.

Commerzbank dijo que no tenía comentarios.

Los verdaderos dueños de las cuentas bancarias que aparecen bajo los nombres de compañías offshore registradas por Mossack Fonseca pueden estar escondidos tras los denominados directores nominativos – prestanombres proveídos por Mossack Fonseca – que proveen cobertura para los dueños reales.

Dependiendo de cuánto paga un cliente, más de una jurisdicción secreta y más de una compañía anónima pueden estar involucrados, sumando a la frustración de las autoridades que intenten rastrear a los verdaderos dueños.

En Panamá, los productos de Mossack Fonseca incluyen fundaciones privadas que no están sujetas a impuestos allí y operan bajo una ley que no requiere que se revelen los nombres de los fundadores o beneficiarios.

Otras actividades halladas en los archivos incluyen a Mossack Fonseca cambiando y atrasando las fechas de documentos cuando un cliente está en problemas y permitiendo que sus clientes escondan sus bienes estableciendo fundaciones en Panamá que primeramente citan a oenegés como la World Wildlife Fund como beneficiarios pero permiten al cliente cambiar el beneficiario a placer.

Atrasar las fechas es una práctica común en la industria, que a veces refleja la fecha de una decisión tomada antes de que fuera registrada, dijo Mossack Fonseca. Su objetivo "no es cubrir o esconder actos fuera de la ley".

En un caso, la firma ayudó a un autor de consejos financieros de Nueva York a esconder USD 1 millón de la Internal Revenue Service de Estados Unidos proveyendo al autor con "una persona natural nominada" – un maniquín que trabajaba para Mossack Fonseca – que fingía ser el dueño de una cuenta de inversión con el banco HSBC en Guernsey, una nación isleña en el Canal Inglés.

"No brindamos servicios beneficiarios para engañar a los bancos", dijo Mossack Fonseca en respuestas escritas a ICIJ.

El más buscado


Aunque Mossack Fonseca dice públicamente que "conduce exhaustivas evaluaciones para verificar la legitimidad de cada uno de nuestros clientes" y dice que nunca trabajaría con políticos corruptos, criminales u otros personajes dudosos, los registros internos de la firma pintan una imagen distinta.

Un análisis por parte de ICIJ descubrió, por ejemplo, que Mossack Fonseca ha trabajado con al menos 33 compañías y personas en la lista negra de las autoridades de EE.UU por sus vínculos con el terrorismo, el tráfico de drogas o porque ayudaron a regímenes renegados como Corea del Norte e Irán.

Mossack Fonseca dijo que "no alberga o promueve actos ilegales" y que "nunca permitió a sabiendas el uso de nuestras compañías" por parte de individuos que trabajen con gobiernos sancionados. En la mayoría de los casos, la obligación de vetar a los clientes es de los bancos, las firmas legales y otros intermediarios que son los vínculos entre la firma panameña y los dueños de sus compañías offshore, dijo.

Los archivos muestran que Mossack Fonseca a veces hizo un cálculo financiero para aferrarse a clientes que eran grandes fuentes de honorarios para la compañía, incluso si eran revelados como indeseables por las autoridades.

En otros casos, los laxos procedimientos de Mossack Fonseca permitieron a individuos en listas negras y otros clientes cuestionables pasar desapercibidos incluso si la propia firma sabía con quiénes estaba tratando.

En un episodio que involucró a Rafael Caro Quintero, otrora jefe del cartel de drogas de Guadalajara en México, las acciones de la firma se basaron aparentemente en una consideración más visceral – miedo.

Las autoridades arrestaron a Caro Quintero en Costa Rica en 1985 por la tortura y el asesinato del agente antidrogas de EE.UU. Enrique "Kiki" Camarena. Fue extraditado a México y sentenciado en 1989 a 40 años en prisión. El gobierno mexicano confiscó su fortuna – incluyendo una propiedad que pertenecía a una compañía offshore establecida por Mossack Fonseca – y la entregó al gobierno de Costa Rica, que la pasó al Comité Olímpico Nacional de Costa Rica.

Los archivos muestran que en marzo de 2005, funcionarios olímpicos costarricenses pidieron a Mossack Fonseca ayuda para conseguir el título a la propiedad.

Jürgen Mossack puso objeción. Los accionistas de la compañía offshore tendrían que decidir – y no se sabía quiénes eran, dijo.

Sin embargo, un abogado de Mossack Fonseca escribió en un intercambio interno por email que "parece que el verdadero dueño de la propiedad, y por lo tanto la compañía, era el narcotraficante Rafael Caro Quintero".

Mossack, uno de los tres directores citados en la compañía, no tenía interés en ponerse en la mira de Caro Quintero.

"Comparado con Quintero incluso Pablo Escobar era un bebé", escribió en un email, cuya idea central era que Mossack Fonseca renunciaría a su representación de la offshore de Caro Quintero. "No quiero estar entre los que Quintero visite al salir de la cárcel".

En 2013, Caro Quintero fue liberado de prisión por un tecnicismo y desapareció inmediatamente. Sigue libre y está de vuelta en la lista de más buscados de Interpol.

A la defensiva

A pesar de la notoriedad de algunos de sus clientes, Mossack Fonseca ha conseguido mantener un perfil notablemente bajo. The Economist la llamó "Mossack Fonseca, la de la boca cerrada" en un artículo de 2012 sobre intermediarios offshore.

Ese mismo año, en julio de 2012, de acuerdo a los archivos, la compañía contrató los servicios de Mercatrade S.A., una compañía que provee "control de reputación en línea".

El contrato promete lavar la imagen de Mossack Fonseca removiendo artículos negativos de Internet relacionados a 12 palabras clave en inglés y español. "Lavado de dinero, lavado de activos, evasión fiscal, fraude fiscal, Delito, Trafico de armas, Money Laundering, Tax Evasion, Tax Fraud, dirty Money, scandal, escándalo".

Desde entonces, Mossack Fonseca ha trabajado con una de las más poderosas agencias de relaciones públicas del mundo, Burson-Marsteller, que se especializa en representar a clientes controversiales, incluyendo a dictadores de Argentina, Indonesia y Rumania, y a Union Carbide luego de una letal explosión química en Bhopal, India.

A pesar de sus esfuerzos en relaciones públicas, las naciones han comenzado a mirar más de cerca las prácticas de Mossack Fonseca.

En 2012 y 2013, reguladores de las Islas Vírgenes Británicas endilgaron a la firma con una serie de multas por violar las reglas contra el lavado de dinero del país, incluyendo una pena de USD 37 500 por no evaluar adecuadamente a un cliente de "alto riesgo" – Alaa Mubarak, hijo del depuesto dictador de Egipto Hosni Mubarak.

En febrero de 2015, las autoridades alemanas lanzaron una serie de redadas en la oficina de Commerzbank y hogares privados en Fráncfort. Süddeutsche Zeitung reportó entonces que las autoridades alemanas estaban considerando acciones legales contra empleados de Mossack Fonseca por posibles contribuciones a la evasión de impuestos que involucraban a las oficinas del banco en Luxemburgo.

A principios de 2016 en Brasil, Mossack Fonseca se volvió el blanco de una investigación de sobornos y lavado de dinero denominada "Operación Lavado de Autos", que se está convirtiendo en uno de los mayores escándalos de corrupción en la historia de Latinoamérica.

Los fiscales alegan que empresas brasileñas cooperaron entre sí para dividirse las subastas por contratos con el conglomerado petrolero estatal Petrobras, inflando precios y utilizando el dinero extra para sobornar a políticos y funcionarios de la petrolera, y para enriquecerse.

Los fiscales brasileños afirman que la oficina de Mossack Fonseca en Brasil ayudó a algunos de los acusados creando compañías que se usaron para cometer crímenes. En una conferencia de prensa en enero de 2016, llamaron a Mossack Fonseca "un gran lavador de dinero" y anunciaron que elevaron cargos criminales contra cinco empleados de la oficina brasileña de Mossack Fonseca, por crímenes que van desde el lavado de dinero hasta la destrucción y ocultación de documentos.

La firma niega cualquier falta en el caso. Dijo en una declaración que la oficina de Mossack Fonseca en Brasil es una franquicia., y que la firma de Panamá, que practica solo en Panamá, “está siendo erróneamente implicada en asuntos en los que no tiene responsabilidad”.

El argumento es similar al utilizado en Las Vegas. La recientemente resuelta acción legal en Las Vegas fue iniciada por una compañía de EE.UU., NML Capital, que está controlada por el inversor millonario Paul Singer – un gerente de fondos quizá mejor conocido por sus masivas donaciones al Partido Republicano de EE.UU.

Mossack Fonseca no estaba acusada. Pero ha sido objeto de órdenes de la corte que buscan obtener información sobre las compañías de Nevada que el fondo alegaba habían sido establecidas a través de Mossack Fonseca por Lázaro Báez, un empresario cercano a los ex presidentes argentinos Néstor Kirchner y Cristina Fernández.

Emails internos obtenidos por ICIJ muestras que empleados de Mossack Fonseca en Panamá destruyeron u ocultaron apresuradamente evidencia del control de MF Nevada por parte de la firma, preocupados por que el caso lleve a una redada en la oficina de Nevada.

Otra preocupación, indican los emails, era si la gerente de MF Nevada, Patricia Amunategui, podía ser obligada a testificar. En un email, un funcionario de Mossack Fonseca dijo que la casa matriz quería que se "comporte como si fuera una proveedora" – actuando como si estaba a la cabeza de una compañía independiente de EE.UU. que tenía una relación comercial con Mossack Fonseca, pero no una relación de propiedad.

Pero a funcionarios de Mossack Fonseca les preocupaba que ella no fuera lo suficientemente astuta para lograrlo.

El gerente informático de Mossack Fonseca escribió que los empleados de informática estaban preocupados porque Amunategui "no tiene la habilidad para pasar por una auditoría básica sin dejarnos en evidencia - ¡¡¡Cuidado!!!... Estoy muy preocupado por que la señora Patricia se olvide de las cosas y se ponga demasiado nerviosa. Creo que en esta situación podría volverse evidente que escondemos algo".

El magistrado de EE.UU. Cam Ferenbach rechazó el intento de la casa matriz de distanciarse de MF Nevada.

Destacó que el contrato de la gerente de la sucursal estaba firmado por los socios de la firma, Mossack y Fonseca, y que ella recibía “todas sus órdenes” de un empleado de Mossack Fonseca que vive y trabaja en Panamá. “El propio sitio web de Mossack Fonseca & Co. vende los servicios de M.F. Corporate Services como propios”, escribió el juez.

El juez dictaminó en marzo de 2015 que Mossack Fonseca y MF Nevada eran una sola entidad.

** Contribuyeron a esta historia: Rigoberto Carvajal, Emilia Díaz-Struck, Cecile Schillis-Gallego, Mar Cabra, Mago Torres, and Sol Lauría. Traducción diario ABC de Paraguay.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (2)
No (0)