16 de octubre del 2015 00:00

Los Dhruv fueron promocionados como naves de última tecnología

Los helicópteros indios Dhruv están en un hangar del Ala de Combate 22 en Guayaquil. Foto: Enrique Pesantes / Archivo / EL COMERCIO

El 24 de febrero, este Diario ingresó al hangar donde están los Dhruv. ARCHIVO EL COMERCIO

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 106
Triste 2
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0
Javier Ortega
Redactor (I)
jortega@elcomercio.com

En la Comisión de Soberanía de la Asamblea hay cientos de documentos desclasificados sobre el proceso de compra de los siete Dhruv. En los papeles constan detalles desde cómo inició la adjudicación de las naves, en el 2007, hasta el último accidente, en el 2015.

EL COMERCIO accedió a informes que actualmente analiza esa Comisión. En un oficio suscrito el 2 de diciembre del 2007, el Comandante del Ala de Combate 22 de la FAE, unidad especializada en el rescate de civiles y militares, señala al Alto Mando que por temas de eficiencia y operatividad es “indispensable la aprobación oportuna para la adquisición de helicópteros de tipo mediano”.

En otros oficios, la FAE pide al Ministerio de Defensa que declare al proceso como “necesario para la seguridad nacional”. Allí se menciona a diversos entes: la Dirección General de Logística de la FAE, al Comité de Contrataciones, a la comisión técnica que analizó las bases del contrato, entre otras...

Aquellos oficiales que integraron esas divisiones y que se involucraron en el proceso de contratación ahora serán indagados en la Comisión de Soberanía. En las últimas horas se conoció que esa Mesa prevé convocarlos para que expliquen los detalles de un negocio que costó al país USD 45,2 millones y por el que la Contraloría aseguró que hubo un perjuicio para la FAE de USD 2,4 millones.

No obstante, la tarde de ayer, el Ministerio de Defensa envío un comunicado al organismo de control y solicitó que “rectifique el informe del caso Dhruv”, pues hay “conclusiones incomprensibles” sobre el perjuicio.

“La afirmación se ha prestado para que distorsionen la realidad de la ejecución del contrato, pretendiendo con ello desprestigiar la imagen de las Fuerzas Armadas y a nuestro Gobierno”.

Más allá de este cruce de versiones, ayer el legislador Ramiro Aguilar, en una entrevista con este Diario, indicó que “está claro que esos helicópteros no debían comprarse”. Y aclaró que es imprescindible hacer visibles los rostros que participaron la compra de las aeronaves.

Sin embargo, el asambleísta exhibió un oficio firmado por Sumil, representante en Ecuador de la empresa india HAL, fabricante de los Dhruv, en el que se habla de la “superioridad” de sus helicópteros.

“Debemos destacar que el Dhruv cuenta con las mejores características técnicas y el mejor precio del mercado”, se dice en un documento suscrito el 25 de marzo del 2008.

Sumil añade que a estas aeronaves incluso “se han incorporado la última tecnología de los países más desarrollados en aeronáutica. (...) Conseguir todas estas ventajas y en el mejor precio constituye una oportunidad excepcional”.

Este Diario se comunicó ayer con Sumil y habló con Edwin Caicedo, presidente de esa compañía. Vía telefónica aseguró que la empresa HAL será la que dará cualquier versión. “Son ellos quienes firman el contrato. La responsable de la firma es HAL”, apuntó.

Se conoce que en la Mesa de Soberanía también se analiza por qué la FAE recibió los helicópteros Dhruv pese a que no contaban con las características que se pidieron en las bases. En documentos oficiales en poder de EL COMERCIO se dice que se adjudicó el contrato a favor de HAL en condiciones de “nuevos de fábrica, año 2008 en adelante...”.

Pero la compañía india entregó tres naves con motores del 2005 y 2007. Lo mismo ocurrió con las palas (hélices) del Dhruv 601, destinado para la movilización del Presidente.

Esto se suma a otras irregularidades que expuso la Contraloría en las investigaciones. Los cascos de protección para los pilotos llegaron con fisuras, el sistema de oxígeno que permite vuelo a más de 14 000 pies no fueron instalados en ningún equipo, así como otros sistemas tecnológicos que mejoraban la seguridad aérea.

Actualmente, los tres Dhruv que no se accidentaron permanecen en un hangar semitechado del Ala de Combate 22, en Guayaquil. En febrero, semanas después del último siniestro, este Diario logró ingresar a esa base militar y constató el estado de las aeronaves. Dos aparatos, el 602 y 606, estaban cubiertos con largos plásticos negros y sin hélices.

En tanto que al 607, utilizado para movilizar al presidente Rafael Correa (tras la caída del 601), un equipo de aerotécnicos lo sometía a inspección.

Por ahora, en la FAE no se sabe cuál será el destino de esas aeronaves, oficialmente en desuso desde anteayer.

Cronología

5 de agosto 2008


El Ministerio de Defensa y la compañía india HAL suscribieron un contrato por USD 45 millones para comprar siete helicópteros Dhruv para la FAE.

28 de agosto 2008

La FAE pagó a HAL USD 30 millones. La diferencia, es decir, USD 15,2 millones, se acordó cancelar en 10 cuotas anuales. Allí también sumaban los intereses.

Enero del 2010

La Asamblea recibió denuncias de posibles vacíos en la compra. Fausto Cobo planteó un juicio en contra de Javier Ponce, Min. de Defensa de la época.

Octubre del 2015

El ministro de Defensa, Fernando Cordero, anunció que las tres naves que todavía quedan no volarán más y rompió unilateralmente el contrato con HAL.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (14)
No (2)