27 de octubre del 2015 00:00

La informalidad gana espacio en Guayaquil

Trabajo informal

En las calles Aguirre y Rumichaca, en Guayaquil, a falta de empleo fijo, hay personas que ofrecen servicios de electricistas. Foto: Francisco Flores para EL COMERCIO

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 12
Triste 8
Indiferente 0
Sorprendido 3
Contento 2
Evelyn Tapia
(I)
Redactora

Ernesto Toledo tiene 54 años y 40 los ha dedicado al comercio. Cuando llegó de Chimborazo a Guayaquil, a los 12 años, comenzó a vender confites en las calles, luego vendió lotería y después verduras. “Así, con esfuerzo, eduqué a mis hijos, uno es docente y la otra es médica”, cuenta.

Actualmente, Toledo es representante de la Federación de Comerciantes Minoristas de Guayaquil y con preocupación comenta que es el comercio informal el que más está creciendo en el actual contexto de recesión económica.

“El comercio minorista y el trabajo informal son unas válvulas de escape a la falta de empleo formal. Aquí están jóvenes que no consiguen trabajo, personas de edad avanzada que no los contratan, amas de casa, gente que trabaja entre semana y no le alcanza el sueldo para parar la olla y tienen que salir el fin de semana a vender algo”, comenta Toledo.

Guayaquil es la ciudad en la cual más ha crecido la tasa de empleo inadecuado, de acuerdo con el último estudio del Instituto Ecuatoriano de Estadística y Censos (INEC).

Según el INEC, en septiembre del 2014, la tasa de personas con empleo inadecuado en Guayaquil era de 34,9%, pero este año la tasa creció 3,7 puntos porcentuales.

El Puerto Principal es también la ciudad con la tasa más baja de empleo adecuado entre las cinco encuestadas por el INEC, y este año, la tasa registró la caída más alta comparada con Quito, Cuenca y Ambato.

Mientras que en septiembre del 2014 la tasa de empleo adecuado era 61,06%, en ese mismo mes del 2015 bajó a 56,05%.

Si bien el INEC considera que una persona tiene un empleo “inadecuado” cuando percibe ingresos laborales menores al salario mínimo y/o trabaja menos de 40 horas a la semana, hay casos en los que aún laborando más de 40 horas a la semana, los trabajadores no alcanzan el salario básico.

Es el caso de Joaquín Arcentales, que vende armazones de lentes en el centro de Guayaquil y en un buen día de trabajo, percibe USD 10 en ventas.

“A veces no vendemos y tenemos que quedarnos más de 8 horas en la calle”, cuenta.

Roberto Villacreces, director de Estudios Económicos y Proyectos de la Cámara de Comercio de Guayaquil, enfatiza que la mayoría de los empleos en la ciudad son generados por el comercio.

De ahí que, con una reducción del consumo por la recesión económica que atraviesa el país, las empresas disminuyeron este año la contratación de nuevos trabajadores y en otros casos tuvieron que recortar plazas de empleo.

“En el caso del sector de la construcción y el de la venta de vehículos se han dado muchas reducciones. En general los negocios están estancados, con las salvaguardias muchos están vendiendo menos y no se han generado nuevos empleos”, explica Villacreces.

Leslie Rodríguez, docente de la Facultad de Economía de la Universidad Espíritu Santo, añade que por su naturaleza de ciudad puerto, Guayaquil lleva el comercio como parte de su ADN. No obstante, señala que la informalidad se incrementa por varios factores, la migración interna es una de estas.

Según la última Encuesta de Condiciones de Vida 2014 del INEC, el 6,3% de la población de Guayaquil es migrante y el 75% de esta es migración interna. “Guayaquil es una ciudad que recibe mucha migración interna de ciudades más pequeñas, que básicamente se dedica a trabajos informales”, dice Rodríguez.

Otro factor que pesa, según Sara Wong, docente de la Escuela de Negocios de la Espol (Espae), es el actual marco de las normas laborales.

“Estas normas que los empresarios las califican de rígidas pueden no contribuir a aliviar el problema, sobre todo para empresas medianas y grandes. Quizá es el momento de ser más flexibles, en horas, en trámites, en costos de contratación y despidos”.

En contexto

Según el INEC, la Población en Edad para Trabajar es de 7,8 millones de personas en el país. Unos 5,1 millones de personas forman parte de la población económicamente activa, de los cuales, alrededor de 2 millones tienen empleo inadecuado.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (5)
No (0)