15 de March de 2010 00:00

Un golazo de Bone privó a Liga de la victoria en los adicionales

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0

Pablo Campos.  Quito

Unos hinchas de Liga, sentados en el palco, palpaban en  sus bolsillos  en búsqueda de las llaves de sus autos parqueados en las afueras de la Casa Blanca.



Liga

1

 1

EspoliOtros, estiraban sus piernas y se aprestaban  a  salir del estadio para evitar  los apretujones clásicos de una jornada de fútbol.

En  el estadio de Liga, el triunfo de los azucenas era un hecho, una verdad irrefutable. Faltaba menos de un minuto  y los seguidores albos empezaban a  desalojar  la Casa Blanca, seguros de la victoria. Pero en el último minuto, Darío  Bone, el   volante  de Espoli,   recordó  a todos que  en el fútbol nada está dicho hasta cuando el árbitro decreta el fin del juego.

Bone, quien ayer mezcló su uniforme verde  con  chillones  zapatos amarillos,  ejecutó  con violencia un tiro libre  en el borde del área y  vulneró la seguridad de Alexander Domínguez.



Curiosidades

Norberto Araujo  fue el capitán de los universitarios en el partido, ante la ausencia de Néicer Reasco. El ‘Beto’  se molestó  continuamente con William Araujo.
Joaquín Cabral,  ex asistente de Deportivo Quito, miró el partido en el palco de prensa. Se emocionaba en los  ataques de Espoli.

La delegación  tricolor  de Olimpiadas Especiales, que participó con éxito  en los Juegos de San Juan, Puerto Rico, desfiló en la cancha en el entretiempo (foto abajo).Era el 1-1. Segundos después, el réferi Diego Lara señaló el fin del cotejo y Liga se quedó como  un león herido con  ganas de dar pelea, de al menos tener una opción más para   vulnerar a su rival. 

Los jugadores albos masticaban bronca e impotencia tras perder dos puntos en un partido que dominaron de inicio hasta el final... Bueno, casi hasta el final.  En cambio, la alegría era inmensa para  los policiales y  su director técnico Carlos Calderón.

Todos   se arremolinaban entorno a  Bone, el esmeraldeño  de 18 años,  convertido    en el héroe del día.

Ayer, Liga supo de  las injusticias del fútbol. Durante  largos tramos del partido, la maquinaria alba  generó opciones,  arrinconó a su rival, lo sometió, lo puso contra las cuerdas, pero fue incapaz de  dar el último  toque. 

El cuadro de Edgardo Bauza   generó  16 opciones de gol, pero en su turno, Juan Salgueiro, el goleador Hernán Barcos e incluso el juvenil Marlon Ganchoso dejaron a los  12 000 hinchas albos con el grito de gol atravesado en la garganta.

En la rueda de prensa posterior al partido, el ‘Patón’ reconoció que pocas veces en su carrera había vivido la desazón de perder puntos  en esas condiciones. Sin embargo, se mostró satisfecho por el rendimiento de su equipo.

Liga no jugó mal, pero falló en la definición. Fiel a su estilo, la ‘U’  saltó a la cancha  a presionar a su rival y al minuto y 32 segundos de juego, Barcos consiguió  el tanto y corría a celebrarlo con los hinchas de la Muerte Blanca.

Entonces parecía que el camino estaba allanado.  Para este juego, los albos   no  contaron con Néicer Reasco, el pulmón del equipo por la derecha,  ni tampoco con  la experiencia y cambio de ritmo de Ulises de la Cruz. Los  reemplazaron  Enrique Gámez y William Araujo con mucho decoro, aportando lucha y en el caso de Gámez, salida por la derecha.



La contrafigura

Christian Lara    no fue la  solución ofensiva el ‘Diablo’ tuvo una jornada para el olvido. Solo jugó los primeros 45 minutos  y no salió al segundo tiempo por disposición táctica. No pudo entenderse con  el goleador Hernán Barcos ni  con Juan Salgueiro.Liga tampoco pudo echar mano de Édison Méndez en el primer tiempo. Su viaje a Brasil entre semana, para fichar por el Atlético  Mineiro, le restó  en la parte física. Entró en el segundo tiempo, pero su aporte no fue óptimo.

Pese a las bajas,  Liga tenía controlado el partido.  Espoli no se animaba a atacarle pese a la  prematura desventaja   en el marcador. El técnico  Calderón mandó a la cancha un equipo de luchadores y  solo dejó en el frente de ataque a Orlindo Ayoví, quien no es un virtuoso con el balón en sus pies,  y al joven Christian Penilla,  que fue controlado con facilidad.

Liga  encontraba pocos lugares para tejer jugadas, pero la jerarquía de sus ofensivos  marcaba la diferencia. Consciente de sus debilidades ofensivas,  Espoli cambió su fórmula de ataque  e ingresaron  Paolo Velasteguí y Lenin de Jesús.  Velasteguí  aportó dinámica y  empeño en los contragolpes, pero salvo un remate de Dánner Pachi, el Espoli  no hizo daño.

Entonces el reto era para Liga. La tribuna se animaba a pedir más goles,  pero el clamor no encontraba eco en los jugadores, que generaban chances, pero fallaban una y otra vez en el área.



“Liga no jugó a medio gas. Quisieron ganarnos, pero no se les dio”.
 Carlos Calderón
Director Técnico de EspoliPor ello, la bronca tras el gol deBone era generalizada. Carlos Espínola buscaba al árbitro  para  enviarle saludos a su  progenitora. En las gradas,  el desconcierto era total. Muchos hinchas tuvieron que regresar de los pasillos para mirar lo que parecía imposible: que Espoli haya empatado un partido  que   ya estaba ganado.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)