5 de julio de 2017 00:00

Francisco Sampedro aún vive las secuelas por un monigote de borrego

Sampedro fue declarado inocente el 30 de junio de 2017 por el Tribunal de Garantías Penales de Guayas. Foto: Joffre Flores/EL COMERCIO

Francisco Sampedro vive con su familia en una casa de caña en el Batallón del Suburbio, en Guayaquil. Foto: Joffre Flores/EL COMERCIO

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Redacción Guayaquil

Tras haber sido declarado inocente, luego de 19 meses de ser sujeto de una investigación por terrorismo, Francisco Sampedro busca limpiar su nombre. Por ese antecedente, contó, no ha podido conseguir un trabajo.

Él fue detenido a las 20:00 del 26 de noviembre del 2015, en su vivienda de caña, en el populoso Batallón del Suburbio guayaquileño. Lo acusaron por haber transportado supuestamente armas químicas.

Esto se produjo horas después de una protesta que encabezó el Frente Popular y otras organizaciones sociales, en contra de las enmiendas constitucionales planteadas por el expresidente Rafael Correa.

Ese día lo contrataron, por USD 25, para transportar unas banderas del movimiento Unidad Popular, el monigote de un borrego, volantes y dos parlantes. Aunque no dijo quiénes requirieron sus servicios.

En la intersección de las calles 9 de Octubre y Malecón Simón Bolívar, tras descargar el material, quienes lo contrataron incineraron el muñeco de cartón.

Pero el detenido fue él. Lo acusaron de tráfico de armas de fuego, químicas y nucleares. Pero salió en libertad el 20 de febrero de 2016. Recibió medidas sustitutivas porque la acusación cambió a transporte de armas y explosivos. Desde entonces, lamentó, empezaron sus problemas por la acusación de terrorismo.

Sampedro tiene una esposa y una hija de 18 años y es el sostén de su hogar. Su falsa acusación incluso le trajo problemas a su otro hijo.

“A mi hijo de 24 años lo botaron de su trabajo de guardia, por el apellido, estaba manchado”, relató. Y “a mí, cuando hacía fletes a grandes empresas, y en la garita me pedían la cédula y verificaban mis antecedentes, no me dejaban entrar”.

Ante la falta de empleo tuvo que vender su camioneta en USD 2 000, para pagar deudas. Ahora trabaja como cargador. Cada día recibe entre USD 4 y USD 7.

Sampedro fue declarado inocente el 30 de junio de 2017 por el Tribunal de Garantías Penales de Guayas.

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