20 de enero de 2016 10:51

La Fiscalía de Cañar entregó osamentas de un desaparecido en el 2012

Osamentas desaparecido

Los familiares de Segundo Luis Guaraca esperan que el caso se investigue y se determine si se trató de un crimen. Foto: Lineida Castillo / EL COMERCIO

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Lineida Castillo

Al mediodía del 19 de enero del 2016, Alexandra Guaraca, de 23 años, retiró de la Fiscalía de Cañar el féretro con las osamentas de su hermano Segundo Luis Guaraca Sañay, para darle sepultura en su natal parroquia Guasuntos, provincia de Chimborazo.

Él desapareció en junio del 2012, cuando tenía 19 años. El pasado 12 de marzo del 2015, un hombre alertó a la Policía sobre el hallazgo de una osamenta en su propiedad, en el sector de Cochapamba, perteneciente al cantón Cañar.

Tras las investigaciones en el sitio también se encontraron prendas de vestir, como una chompa, pantalón, corbata y zapatos. Según el fiscal de Cañar, Romeo Gárate, todas esas evidencias y el examen de ADN con el padre, confirmaron que se trataba de Guaraca.

El joven era oriundo de Chimborazo, pero desde niño vivió con un tío en la vecina provincia de Cañar. Con su familia de Guasuntos se comunicaba poco, una vez al año. En el 2010 salió a vivir solo, rentando un cuarto. También estudiaba la secundaria y laboraba en una panadería.

Su familia reportó la desaparición en la Fiscalía de Cañar en julio del 2014, cuando se cansó de buscarlo en las dos provincias y, a través de otros familiares, en Estados Unidos, porque entre sus planes también estuvo emigrar en busca de mejores oportunidades de trabajo.

Entonces, el personal de la Policía y de la Fiscalía llegaron hasta la casa que rentaba Guaraca y el propietario les proporcionó un cartón con los artículos personales que los había guardado porque el joven nunca más regresó. Entre esas pertenencias estaban unas fotografías con amigos.

En una de ellas se veía a Guaraca con prendas similares a las encontradas en sitio del hallazgo de los restos óseos. Según Romeo, para comprobar la identidad se realizaron varios estudios comparativos que confirmaron el perfil genético de Juan Guaraca, padre del joven, y las osamentas.

El fiscal Gárate precisó que el caso no está cerrado porque en la actualidad se investiga las causas de su fallecimiento, si se trató de una muerte natural o crimen. Con este, la Fiscalía de Cañar cierra uno de ocho casos que investiga por desapariciones reportados desde el 2008, incluido de migrantes que desaparecieron en su travesía hacia Estados Unidos.

Para Alexandra Guaraca, con la entrega de las osamentas la familia cierra un episodio de dolor y búsqueda, pero siguen en la incertidumbre de conocer cómo murió su hermano. “Ojalá las investigaciones avancen y se resuelva”, dijo mientras cargaba el pequeño féretro.

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