20 de octubre de 2016 11:34

Las FARC no aceptan reunirse con delegados de Álvaro Uribe

Integrantes de Asociaciones de vendedores ambulantes y trabajadores informales participan en una marcha de apoyo al acuerdo de paz entre el Gobierno colombiano y las FARC ayer, miércoles 19 de octubre de 2016, en Bogotá (Colombia). Foto: EFE

Integrantes de Asociaciones de vendedores ambulantes y trabajadores informales participan en una marcha de apoyo al acuerdo de paz entre el Gobierno colombiano y las FARC ayer, miércoles 19 de octubre de 2016, en Bogotá (Colombia). Foto: EFE

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 15
Triste 0
Indiferente 1
Sorprendido 0
Contento 3
Agencia DPA

Las FARC descartaron el jueves 20 de octubre del 2016 reunirse con delegados del ex presidente Álvaro Uribe para analizar las objeciones del partido de derecha radical Centro Democrático al acuerdo de paz firmado con el Gobierno colombiano, que está en suspenso desde que fue rechazado en un plebiscito.

La reunión entre el asesor jurídico del grupo guerrillero, el abogado español Enrique Santiago, y los dirigentes "uribistas" Óscar Iván Zuluaga, Carlos Holmes Trujillo e Iván Duque, estaba prevista para hoy en Bogotá pero fue cancelada desde La Habana, donde permanecen los jefes de la organización armada. Según las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), su interlocutor en el proceso de paz es el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos y es a través del Ejecutivo que se deben plantear las objeciones de la oposición al acuerdo de paz.

El Gobierno y las FARC suscribieron el acuerdo el 26 de septiembre, tras casi cuatro años de negociaciones, pero el proceso quedó en suspenso el 2 de octubre, cuando fue rechazado por una estrecha mayoría de votantes en un plebiscito.

Santos convocó entonces a todas las fuerzas políticas para tratar de salvar el acuerdo que busca terminar con 52 años de confrontación armada, especialmente al Centro Democrático, el partido que dirige Uribe y que encabezó la campaña para que el pacto no fuera refrendando en el plebiscito.

El Gobierno dijo que reuniría todas las propuestas de los promotores del "no" en el plebiscito para presentárselas a las FARC. Aunque el Gobierno había autorizado un encuentro directo entre las FARC y los opositores, el grupo guerrillero fue el que a último momento dijo que la única interlocución que tiene en torno al acuerdo ya firmado es con el Ejecutivo.

Uno de los negociadores de las FARC, Félix Muñoz, más conocido con el alias de "Pastor Alape", escribió en Twitter acerca de la frustrada reunión con los "uribistas": "Mesa de la paz está compuesta por Gobierno y FARC. El presidente es Juan Manuel Santos. Hay que escuchar, pero no legitimar a saboteadores".

Los promotores de la campaña del "No" ya presentaron sus objeciones al Gobierno, que las trasladará en los próximos días a La Habana para que sean analizadas por las FARC. El propio Santos ha manifestado que hay propuestas que pueden mejorar el acuerdo pero que hay otras que son inviables, entre ellas la eliminación de un acuerdo que contempla la creación de un sistema de justicia transicional para que los guerrilleros y miembros de la fuerza pública sean juzgados y castigados con penas que no necesariamente se pagarán en cárceles.

El "uribismo" pide en este punto que los guerrilleros tengan restricción efectiva de la libertad, que quienes sean condenados no puedan ser elegidos a cargos públicos en el futuro y que los militares involucrados en delitos reciban beneficios judiciales.

Uribe ha manifestado que está dispuesto a aceptar que el acuerdo de paz sea implementado por el Congreso a través de un "gran pacto nacional" y de una mesa tripartita conformada por el Gobierno, las FARC y su sector político.

El problema planteado tras el plebiscito es más político que jurídico, pues Santos no estaba obligado a convocar a sus compatriotas a las urnas para la refrendación del acuerdo, como no ocurrió en las tres últimas décadas al final de procesos de paz con varios grupos guerrilleros y paramilitares.

Entre las alternativas que se plantean para implementar el acuerdo está la reapertura de la negociación para incluir las objeciones de quienes votaron por el "No". También se considera la posibilidad de que el Congreso, con mayoría del oficialismo, expida leyes para implementarlo o que se convoque una Asamblea Constituyente. Santos dijo el martes pasado que su Gobierno seguirá "buscando una salida entre las alternativas que ofrecen las leyes y la Constitución colombiana, incluidas las sentencias de la Corte Constitucional".

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (2)
No (0)