14 de junio de 2014 14:46

Cómo practicar correctamente un exorcismo, según sacerdote de Chile

Las películas como The Last Exorcism, The Exorcism of Emily Rose y The Exorcist han creado una imagen extrema de lo que son los exorcismos. Foto: Captura de pantalla

Las películas como The Last Exorcism, The Exorcism of Emily Rose y The Exorcist han creado una imagen extrema de lo que son los exorcismos. Foto: Captura de pantalla

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El Mercurio, GDA
Chile
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El sacerdote Luis Armando Escobar salió abruptamente del anonimato en que vivía como párroco de Rancagua al conocerse su designación como exorcista chileno de manera oficial. Lo que en simple implica obtener una licencia permanente para expulsar al "príncipe de la mentira" o demonio cuando toma posesión de otra persona.


"La actividad demoniaca se ha incrementado en Chile", aseguró el religioso a la revista Portaluz al comentar su nombramiento, sin medir aparentemente el impacto que estas declaraciones causarían.

Es que pocas veces la Iglesia Católica habla abiertamente sobre el ritual del exorcismo. Y, de hecho, pese a la insistencia, hasta ahora Escobar se ha negado a dar más detalles de las decenas de personas a las que ayudó a liberarse de las posesiones malignas durante los últimos nueve años.

En medio del revuelo, el Episcopado chileno salió a aclarar las dudas y a explicar los requisitos que debe cumplir un sacerdote para practicar este ritual, cuyo protocolo fue actualizado por el cardenal chileno Jorge Medina en 1999. El anterior databa de 1614.


Satanás existe

Al publicar el texto titulado De exorcismis et supplicationibus quibusdam (Acerca de todo tipo de exorcismos y súplicas), Medina señaló que la Iglesia efectivamente creía en "la real existencia de Satanás" y que un católico no podía negarlo ya que "está atestiguada en el propio Evangelio y el mismo Jesucristo habla del demonio".

Sus apóstoles practicaron el ritual y se fue trasmitiendo a las futuras autoridades de la Iglesia.

En esa línea, el portavoz del episcopado, Jaime Coiro, explicó que existen los exorcismos solemnes o mayores, en el cual "la Iglesia unida suplica al Espíritu Santo que nos ayude en nuestra debilidad y el demonio sea expulsado para que no dañe a las personas".

El segundo tipo corresponde a los "exorcismos menores o también llamadas oraciones de liberación, que se realizan con formas sencillas para invocar la acción del Espíritu Santo en la liberación de las personas del influjo de Satanás. El rito del bautismo, por ejemplo, contempla una oración de exorcismo.

El Código de Derecho Canónico establece que en el caso de los exorcismos mayores sólo pueden "ser realizados por un obispo o presbítero 'piadoso, docto, prudente y con integridad de vida', que cuente con una licencia particular y expresa de un obispo".

Esta fue precisamente la autorización que obtuvo de manera permanente el párroco de Rancagua, cuyo nombramiento oficial fue visado por el obispo Alejandro Goic. Otros sacerdotes chilenos también han practicado el ritual, pero se les ha dado una autorización puntual para cada caso de posesión demoniaca.

No obstante, se desconoce la cifra de cuánto sacerdotes los han realizado. "No hay un registro de cantidad de sacerdotes ni de sus nombres. En Chile habitualmente se ha preferido manejarlos con discreción con el objetivo de evitar un nuevo motivo de sufrimiento a la familia que ha solicitado a la Iglesia la intervención de un exorcista", explica Coiro.


La capacitación

No cualquier sacerdote puede practicar el ritual. Además de la autorización del obispo, hay que tomar cursos de formación que se imparten en instituciones de la Santa Sede, "ya sea en cuanto a exorcismos específicamente o bien sobre acompañamiento psicoespiritual a personas", dice Coiro.

También se han hecho seminarios en distintos países, pero con acceso restringido y sin prensa.

De todas formas, los casos de exorcismos mayores corresponden a situaciones muy poco frecuentes. La mayoría de las veces en que se sospecha de una posesión, en realidad se está en presencia de un problema siquiátrico en que la Iglesia reconoce que debe tratar la ciencia médica.

El cardenal Medina ha explicado que "el exorcismo tiene como objeto expulsar a los demonios o liberar de la influencia demoníaca, mediante la autoridad que Jesús ha dado a su Iglesia. Muy diferente es el caso de enfermedades, sobre todo psíquicas, cuya curación pertenece al campo de la ciencia médica. Es importante, por lo tanto, asegurarse, antes de celebrar el exorcismo, que se trate de una presencia del maligno y no de una enfermedad".

Este proceso del ritual se muestra con varias licencias en la famosa película "El Exorcista", ya que el demonio o ente maligno no podría causar la muerte del exorcista u otra persona debido a que al ser un ángel caído, no tiene el poder suficiente

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