1 de April de 2010 00:00

Estos argentinos son socios del gol

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Redacción Cuenca
cuenca@elcomercio.com

‘Goles son amores y no buenas razones’. Ese refrán futbolístico, que se usa para destacar la importancia de anotar y ganar, sin interesar si el equipo juega bien o mal, encaja  para referirse a los argentinos Gabriel Méndez y Luis Miguel Escalada.

Entre los dos, tras jugarse siete fechas del torneo nacional y cuatro  de la Copa  Libertadores, suman 13 tantos.  Ellos, ahora, son  ídolos de la hinchada del Deportivo Cuenca y los más asediados por los medios de comunicación.

Antes y después de las prácticas firman autógrafos y se fotografían con los hinchas. Los reporteros hacen fila para entrevistarlo. “Pongan todos las grabadoras”, dijo Méndez, el martes pasado en el estadio cuencano. Ambos están felices por el buen momento.

Escalada, con seis goles en el torneo local y dos en Copa, llegó al Cuenca para sustituir a Rodrigo Teixeira. El delantero brasileño, autor de nueve tantos en el fútbol nacional y siete en la Libertadores 2009, fue ratificado para este año por el técnico Paúl Vélez, pero emigró  porque pidió un sueldo mensual de USD 10 000.

El ‘Pichu’, como se conoce a Escalada (un apodo que le puso su madre y que no sabe porqué), se incorporó al ‘Expreso Austral’ dejando en segundo plano lo económico. Su reto es recuperar el prestigio que logró en el 2006, cuando con Emelec terminó como  goleador nacional con 29 tantos.

“En Deportivo Cuenca no cobro ni la mitad que ganaba en Liga de Quito, en el 2007”. Ese año el club quiteño pagó USD 1 millón por sus derechos deportivos. Terminó con 16 goles. En el 2008 se vinculó al brasileño Botafogo.

Escalada (24 años) arribó a la capital azuaya  con seis meses de inactividad  y con dos kilos demás. El preparador físico, Pablo Bravo, lo entrenó  a triple jornada diaria para recuperar su forma física. Ahora pesa 82 kilos. “Cuesta correr y correr, pero es mi arma”.

El momento que vive en Dep. Cuenca lo asemeja con lo sucedido en Emelec. Allí, en los tres primeros meses marcó seis goles y tuvo a su compatriota  Marco Mondaini. Ese abastecedor de balones ahora es Méndez. “Es algo parecido, porque Gabriel me busca bastante, igual que Marquito”.

En Guayaquil y Quito, sus apoyos morales fueron  sus compatriotas  Marcelo Elizaga y Norberto Araujo.  En Cuenca son  el defensa argentino Diego Ianiero y el volante  Ginacarlo Ramos.

El ‘Pichu’ está ilusionado. Aprovechará el viaje que tendrá a su país el próximo 21 de abril, con motivo del cotejo copero con el club argentino Banfield, para regresar a Ecuador con madre Silveria Ibarra y su novia ‘Naty’ Vásquez. “Siempre quise tenerla a mi madre en Ecuador y será la primera vez que venga”. Ella se recuperó de una cáncer de ganglios.

En enero de este año arregló con Sporting de Lisboa (Portugal), incluso los dirigentes le separaron los pasajes de avión. Pero, con un sueldo inferior, decidió venir al Cuenca para jugar la Copa Libertadores y tomarse una revancha.

Méndez, en enero,  se sumó   en sustitución de su compatriota  Fernando Sanjurjo, quien a última hora rompió el acuerdo con el ‘Expreso Austral’  y decidió ir  al club boliviano Wilstermann.

El volante  aceptó la propuesta porque le sedujo        la Libertadores.  “Tuve chance de ir a otros clubes de Ecuador”.  El 2009 marcó siete goles con Olmedo y ahora tiene tres. Dos de ellos en la Copa.

A Méndez (21 años) no le incomoda jugar como un delantero que llega desde atrás.  Allí lo  ubicó Vélez por falta de otros atacantes con jerarquía. “Es una linda posición porque  está   cerca del arco”.
 
Para Vélez, la cuota extranjera es un  complemento. Reconoce que Escalda y Méndez marcan la diferencia con sus goles que lo hacen gracias a los compañeros que juegan con ellos.
“Quiero que nadie se sienta figura, prefiero que se destaque el equipo”.

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