29 de January de 2010 00:00

Este año se deben instalar 300 MW

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Redacción Negocios
negocios@elcomercio.com
Los apagones seguirán rondando  durante este año mientras no aumente la oferta de energía eléctrica. 

 El Plan Maestro de Electrificación 2009-2020, aprobado por el Consejo Nacional de Electricidad (Conelec)  el 5 de  noviembre del año pasado, determinó la necesidad de incorporar nuevas centrales de generación eléctrica,  con una potencia promedio de    300 megavatios (MW).


USD 280 millones
Gastó el Gobierno en compra de turbinas y alquiler de energía por la crisis.

Esto debe conseguirse  antes de que llegue el  estiaje (falta de lluvias) en octubre próximo.

Para calcular   la necesidad de nueva energía, los técnicos del Conelec hicieron cuatro escenarios,  en función del crecimiento de la demanda  y  la hidrología en la zona austral, donde está la mayor  hidroeléctrica del país: Paute.
Al considerar un   crecimiento normal de la demanda, el país  requerirá de nuevas centrales que aporten 220 megavatios de potencia, similar a lo que aporta la central Hidroagoyán. 

Si la demanda aumenta en  los sectores residencial, y sobre todo  industrial,  las necesidades  llegan hasta 400 MW.

Hay que considerar que se trata de  nueva generación, es decir, no contempla  las plantas termoeléctricas que se instalan actualmente para  cubrir el déficit del año pasado. 

De acuerdo con la planificación del Ministerio de Electricidad y del Conelec,   la mayor demanda   de  este año  se cubrirá con energía proveniente del agua y de la quema de combustibles.
 
La central hidroeléctrica Mazar, que mejorará la operación de Paute, pero que también aportará con 160 MW, entrará en operación en unos cuatro meses
 
En un inicio, Mazar debía entrar en operación en marzo del año pasado.  Sin embargo, “debido a un retraso en la construcción de la presa”, se postergó hasta septiembre de  2009, según la página web del Conelec. Para esa fecha ya había llegado el estiaje (falta de lluvias), lo cual volvió a postergar su entrada en operación. 

Pese a que las obras civiles ya concluyeron, se requiere de lluvias constantes  en la zona austral para que se llene el embalse de la presa.
Esta tarea se prevé cumplir entre abril y mayo próximos, cuando los ríos que alimentan a Mazar alcancen caudales  por sobre los 120 m3/s. Ayer estaban en  30 m3/s, en promedio.

Debido a que Mazar no será suficiente este año, el ministro de Electricidad, Miguel Calahorrano, indicó que en las próximas semanas  hará una convocatoria para  comprar  turbinas  que funcionen a  gas y que se instalarán en Machala. Esta nueva central termoeléctrica tendrá una potencia entre 100 MW y 150 MW.

Técnicos del Ministerio de Electricidad    indicaron que la licitación puede llegar a   350 MW.
Adicionalmente, para  el segundo semestre de este   año se espera que opere el primer grupo de motores coreanos Hyundai, que  fueron  adquiridos a través de  Cuba.

En total son 68 motores con una potencia  de 150 MW, pero   para esta año solo    entrarán    40 MW. Estos motores se instalarán en  Sacha, Manta, Shushufindi, Montecristi y Santa Elena.

La planificación es clave

E ex presidente  del Conelec, Rubén Barreno, indicó que este año deben ingresar al menos 300 MW de potencia adicional, lo cual permitirá al país tener un respaldo mínimo de energía  para  cualquier eventualidad.

Para ello, advierte que deben iniciar inmediatamente los procesos de licitaciones internacionales de compra de  energía, ya que estos concursos pueden demorar  hasta seis  meses.

Adicionalmente,  se debe garantizar la provisión del combustible  para todo el parque generador térmico del país y cumplir fielmente con los cronogramas de mantenimiento. 

Para el catedrático de Ingeniería Eléctrica de la Escuela Politécnica Nacional, Jesús Játiva, el Gobierno debe tomar en cuenta que un sistema eléctrico requiere de generación térmica eficiente, a pesar de  que cuenta con  grandes fuentes hídricas.

Advierte que la crisis eléctrica en el país obedece a  la mala administración de las entidades del sector y a la   corrupción  a lo largo de la cadena:  producción, distribución y comercialización  de la energía,  que ha mermado los fondos para el desarrollo de  proyectos de expansión.

El consultor, Ricardo Buitrón, cree que el Conelec debe  analizar de forma urgente el estado actual del equipamiento de generación,  la entrada en operación de las nuevas centrales térmicas e hídroeléctricas  y  el crecimiento de la demanda nacional. Esto  con el  fin de definir un  plan  a corto plazo para evitar los cortes y dejar de depender  de  Colombia y Perú.

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