16 de febrero de 2017 21:40

Esposas de los presidenciables quieren reforzar la figura de la primera dama

Verónica Alchundia. Foto: Pavel Calahorrano/EL COMERCIO

Verónica Alchundia acompañó a su esposo, el médico Iván Espinel (Fuerza Compromiso Social, 5), a entrevistas, debates y recorridos por el país. Foto: Pavel Calahorrano/EL COMERCIO

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Ana María Carvajal

La figura de las esposas de los candidatos presidenciales se volvió más visible con el avance de la campaña electoral que concluye a las 23:59 de este jueves 16 de febrero del 2017. En su mayoría, ellas se concentraron en un discurso apegado a lo social y reforzaron la imagen de sus parejas en cada evento al que asistieron.

Priscila Flores

Priscila Flores. Pavel Calahorrano/EL COMERCIO


Priscila Flores, esposa de Patricio Zuquilanda (Sociedad Patriótica, 3), considera importante luchar por la defensa de los derechos humanos e impulsar labores sociales como esposa de un Presidente. Por ello, si su compañero gana, ella pretende apoyarlo en esas áreas.


Flores sufrió la muerte de su padre, debido al cáncer. La experiencia la motivó a idear planes de apoyo a pacientes de esa enfermedad, al igual que a sus familiares, con un apoyo psicológico, además del médico.

La esposa de Zuquilanda también se propone buscar aportes para financiar casas asistenciales que albergan a niños huérfanos. Ella cree que esto es importante porque así podrá mejorar la calidad de vida de los pequeños.

Verónica Alchundia acompañó a su esposo, el médico Iván Espinel (Fuerza Compromiso Social, 5), a entrevistas, debates y recorridos por el país, durante la campaña electoral que termina.

Verónica Alchundia. Foto: Pavel Calahorrano/EL COMERCIO

Verónica Alchundia. Foto: Pavel Calahorrano/EL COMERCIO


El medio de la política y de las cámaras es nuevo para ella, pero le parece importante estar con su esposo cuando la gente se acerca a él y le cuenta de sus necesidades y expectativas. Ella conversa sobre el tema con su esposo, para ayudarlo a reforzar sus propuestas de campaña.

Sin embargo, Alchundia prefiere viajar a los lugares más cercanos a Guayaquil, dentro de lo posible. Así no se aleja demasiado de su casa y puede estar pendiente de los estudios y de las actividades de sus hijos, de 8 y 2 años de edad.

Gabriela Pazmiño, esposa de Dalo Bucaram (Fuerza Ecuador, lista 10), incluso difundió en redes sociales una imagen en la que aparece su firma sobre el texto “primera dama”. Entre otras actividades, Pazmiño organizó un evento llamado Mujeres de fe, que estuvo centrado en el rol de la familia, porque ella y Bucaram consideran que es fundamental para el país.

Gabriela Pazmiño

Gabriela Pazmiño. Pavel Calahorrano/EL COMERCIO

Ella diseñó un plan de trabajo llamado Construyendo familias con fe. Uno de los puntos se llama Hogar de fe. Se trata de guarderías comunitarias, en donde ciertas madres podrán recibir a niños de otras mujeres, mientras cuidan a sus hijos.

Además, si su esposo llega a Carondelet, planea apersonarse de un programa de rehabilitación para personas con adicción a las drogas y una asamblea de niños, que derivará en un proyecto de Ley del Infante, que plantea debería ser tratado en la Asamblea Nacional. Para Pazmiño es importante rescatar el papel de la primera dama, para que fomente programas sociales y proyectos basados en los valores e incluye refundar el Instituto Nacional del Niño y la Familia.

Marta Miño, esposa de Paco Moncayo (Acuerdo Nacional por el Cambio 12-2-18) participó también activamente en la campaña electoral y acompañó a su esposo en algunos mítines como en la Concha Acústica de la Villaflora. Allí recordaron que su familia se formó en el sur de Quito.

Marta Miño,

Marta Miño. Pavel Calahorrano/EL COMERCIO

Miño entiende el trabajo de la primera dama como un voluntariado. Su intención, si su esposo gana las elecciones, es impulsar proyectos similares a los que encaminó cuando Moncayo fue alcalde de Quito y que aún existen en la ciudad, como el Hogar de Vida, por ejemplo. Este es un albergue que acoge a personas indigentes y de la tercera edad.

La esposa de Moncayo se centra en la actividad de índole social porque cree que es un frente importante para el desarrollo del país. Por eso también cree necesario impulsar proyectos de apoyo para la niñez, la juventud y las madres solteras, entre otros.


Aliz Borja propone acompañar la labor de su esposo, Washington Pesántez (Unión Ecuatoriana, 19), desde el área social. Entre sus prioridades están temas como la erradicación de la desnutrición infantil, como base de una buena salud que facilite el aprendizaje de los niños.

Aliz Borja

Aliz Borja. Pavel Calahorrano/EL COMERCIO


Su idea es apoyarse en ministerios como el de Educación y el de Salud, para impulsar programas que mejoren la alimentación de los niños y, como consecuencia, asimilen de mejor manera los conocimientos en sus escuelas.

Borja es oncóloga pediatra, así que le interesa trabajar en un plan nacional de atención a pacientes con cáncer y enfermedades catastróficas, para todas las edades, pero especialmente, para niños.


María de Lourdes Alcívar, esposa de Guillermo Lasso (Creo-SUMA, 21-25), tiene experiencia como parte de fundaciones dedicadas al tema de la familia y planea trabajar en temas similares, si su esposo gana las elecciones.

María de Lourdes Alcívar

María de Lourdes Alcívar. Pavel Calahorrano/EL COMERCIO


Entre sus propuestas está reforzar las tareas del plan de Gobierno de él en el área social, a través de proyectos relacionados con el desempleo y los valores, por ejemplo. Para Alcívar, es necesario que la ciudadanía vea a la pareja presidencial unida, porque la familia es la base de la sociedad.

Según Alcívar, sus hijos y sus nietos saben que la vida política es un sacrificio, pero decidió apoyar a Lasso y por eso participaron activamente de la campaña y lo acompañaron en caravanas, tarimas y caminatas en los últimos 40 días.

Rocío González, esposa de Lenín Moreno, (Alianza País, lista 35) se propone usar su experiencia apoyando a su esposo. Aprendió mucho cuando éste fue vicepresidente de la República. Y también tiene planes. Dice que si Moreno llega a Carondelet impulsará el sector turístico como un aporte al crecimiento económico del país y a la generación de empleo.

Rocío González

Rocío González. Pavel Calahorrano/EL COMERCIO


Su idea es seguir la línea de la Organización de Naciones Unidas que declaró al 2017 como el Año del turismo sostenible. Para ella es importante, sobre todo, apoyar proyectos de turismo comunitario, que involucre a mujeres artesanas y emprendedoras.

Adicionalmente, propone retomar y fortalecer la Misión Manuela Espejo, que gestó su esposo cuando estaba en la Vicepresidencia, como un mecanismo de apoyo a personas de sectores vulnerables, en especial gente con algún tipo de discapacidad.

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