21 de February de 2014 00:02

Las zanjas abiertas en la frontera ahora son transitables

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Las tres zanjas que fueron construidas entre Ecuador y Colombia para frenar el contrabando están habilitadas como caminos carrozables.

La parte de los canales, que empataba con el paso ilegal, fue rellenada y desde enero son utilizados por los habitantes de ambos lados de la frontera. Las zanjas medían tres metros de ancho por tres de profundidad.

Eso ocurrió en la comunidad La Pintada (Ecuador), que colinda con Yaramal (Colombia). Ahí se abrió una zanja transversal para bloquear un paso ilegal.
Según los habitantes, personas desconocidas colocaron piedras y tierra en una parte del canal, para que los vehículos de carga pudieran circular.

Carlos Yaguarpaz, presidente de la Junta de Acción Comunal de Llano Grande, de Colombia, comenta: "por aquí pasan vehículos cargados con mercadería ilegal".

Este es uno de los tres pasos fronterizos que fueron cerrados en septiembre pasado. Se lo hizo en cumplimiento de uno de los acuerdos entre los presidentes de Ecuador, Rafael Correa; y de Colombia, Juan Manuel Santos.

También se destruyeron las vías en Cerro Troya y Calle Larga. El Ministerio de Transporte y Obras Públicas de Ecuador utilizó tractores para abrir las zanjas, pese al reclamo de los comuneros de ambos países.

No son los únicos pasos. Una comisión binacional identificó 25 rutas ilegales en la frontera norte, que son las más transitadas. Cinco están en Carchi. Por esos pasos, decenas de vecinos, como Yaguarpaz, cruzan el límite internacional con fines laborales y comerciales.

El miércoles último, varias personas y camiones cargados con productos agrícolas circulaban por la vía de tierra que enlaza La Pintada con Yaramal.

Los pasos fueron reabiertos por habitantes de poblados de ambas partes de la frontera, asegura Jorge Merino, comandante del Batallón de Infantería Motorizada Mayor Galo Molina, con sede en Tulcán.

Los decomisos
Ese mismo día, una patrulla militar realizaba el control fronterizo en La Pintada. Por la mañana se decomisaron dos camiones cargados de papas y uno de naranja, que intentaban ingresar a Ecuador.

Merino agrega que en estos pasos se han retenido productos agrícolas, combustibles, precursores químicos, estupefacientes y armas.

El año pasado, por ejemplo, se decomisaron 215 875 libras de arroz, 63 200 de papas y 3 000 de azúcar, entre otros, según las Fuerzas Armadas.

En Carchi, los papicultores están entre los más afectados por el contrabando. La provincia es considerada la principal abastecedora de papas del país.

La Dirección Provincial Agropecuaria en Carchi calcula que hay 6 000 hectáreas en producción y 4 000 papicultores. Para Fernando Guamialamá, presidente de la Corporación de Papicultores del Carchi, el ingreso del tubérculo colombiano provoca la caída del precio del quintal.

Según el dirigente, hace tres semanas un quintal de la variedad superchola se comercializó en USD 25; ahora está en 12.

En Calle Larga, en la parroquia ecuatoriana de Urbina, cerca a La Pintada, también se taponó la zanja. El improvisado camino pasa por la propiedad de Edelberto Portilla Bustos.

Curiosamente, la casa de este ciudadano colombiano está levantada entre los dos países. Portilla colocó quintales de arena, a manera de una sub-base, para abrir un camino. Por ahí, pasan los automotores que se dirigen a las veredas Teques y Santa Fe, en Colombia, o retornan al caserío de Calle Larga, en Ecuador.

Portilla comenta que la zanja no puede interrumpir la buena relación entre vecinos. "La mayoría tenemos familiares en los dos lados de la frontera".

Sin embargo, Carlos Rosero, vecino de Portilla y presidente de la Junta Promejoras de Calle Larga, dice que la mayoría de vehículos que circula por esa vía es de contrabandistas.

La falta permanente de las autoridades de control ha permitido que se desarrollen otro tipo de actividades lucrativas. Una de ellas es el cobro irregular de los llamados peajes en los dos lados de la frontera.

En La Pintada, hay personas que cobran entre USD 5 y 10 por el paso de automotores. "El precio depende del tamaño de cada automotor y la carga", cuenta José Hernández, vecino del sector. En Colombia, el Resguardo Indígena de Yaramal cobra USD 10 y 20.

En contexto. Las autoridades de Ecuador y Colombia identificaron que existen 25 pasos irregulares, los más transitados. Cinco de estos están en Carchi. El año anterior se destruyeron tres con la apertura de zanjas, pero fueron rellenadas para permitir el paso de vehículos.

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