11 de April de 2012 17:14

Un vía crucis para matricular vehículos en Santo Domingo

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El hombre se emocionó. Saltó y gritó como si se hubiese ganado la lotería. No era para menos. Hugo Mosquera, delgado y de 41 años, logró matricular su vehículo Ford Fiesta color vino (modelo 98) después de tres días de una angustiosa espera.El santodomingueño cuenta que llegó al sitio de revisión (Parque de la Juventud) a las 10:00 del miércoles 28 de marzo. Esperaba que los técnicos provinciales del Consejo Nacional de Tránsito chequearan su vehículo.

Pero se encontró en el lugar a 120 conductores más que necesitaban hacer el trámite. El Consejo no tiene un taller para la revisión. Se lo hace al aire libre, junto al parque. Los técnicos se protegen del sol y la lluvia bajo una carpa.

A las 16:30 de ese miércoles, todos los choferes que estaban delante de Mosquera fueron atendidos. Él era el siguiente, pero ese día no tuvo suerte. A esa hora cayó un fuerte aguacero y los miembros del Consejo dejaron de atender. “Las lluvia no deja trabajar”, dijo uno de ellos.

Molesto y resignado por lo sucedido, Mosquera se quedó en el lugar con la esperanza de ser atendido primero el día siguiente.

Esa noche casi no pudo dormir. La incomodidad en el auto, el frío de la madruga y la llovizna confabularon en contra de quienes pernoctaron fuera de casa.

A las 21:30, Claro Cedeño llegó con su camión Daihatsu modelo 92. A esa hora, el hombre logró ubicarse en el puesto 17.

Los conductores bajaron de sus autos y aprovecharon el tiempo para conocerse. El tema de conversación: el vía crucis que deben enfrentar para matricular.

Entrada la noche, el cansancio venció a los conductores. Intentaron dormir en los asientos delanteros de los vehículos.

Mosquera dice que se levantó al siguiente día, a las 06:30. Fue a desayunar cerca, con su sobrino que lo acompañó.

A las 08:00, la fila de vehículos por matricular rodeaba el parque de la Juventud. Eran 110 autos.

Media hora después, dos miembros de la Comisión se acercan al lugar e iniciaron la revisión. En menos de 15 minutos, Mosquera logró completar el requisito.

Entonces se dirigió a las oficinas de Tránsito para reclamar su documento, pero se encontró con otra sorpresa. En el lugar ya estaba una fila de más de 120 personas. Eran las que se quedaron rezagadas del día anterior.

A las 10:00, un guardia de seguridad y Jaime Santos, funcionario de la institución, informaron que solo se atenderá a 100 personas.

La razón: solo atienden dos digitadores y ellos no alcanzan a hacer más trámites.

El gendarme fue el encargado de recoger las cédulas. Mosquera no estuvo entre los 100 primeros y no ocultó su molestia. Los otros conductores lo siguieron. Insultaron al funcionario y lanzaron papeles. Santos, al ver la reacción de la gente, ingresó a la oficina. Nadie más pudo pasar ese día.

Mosquera y el resto de gente se retiró. La única solución para terminar el trámite era volver a madrugar al día siguiente y es lo que hizo. Llegó a las 05:00.

A esa hora logró el turno 15. A las 14:00 del viernes le entregaron el documento. Sonrió y gritó emocionado. Volvió a casa con la esperanza de que el próximo año, algo se mejore en el servicio.


La respuesta oficial


El Gobernador de Santo Domingo, Jorge Trujillo, dijo que se encargará la Comisión de Tránsito Provincial a Gustavo Hinostroza. Se hará una reingeniería.

El anterior Director salió tras conocerse sobre supuestas anomalías en la matriculación. La Fiscalía investiga.


El hombre se emocionó. Saltó y gritó como si se hubiese ganado la lotería. No era para menos. Hugo Mosquera, delgado y de 41 años, logró matricular su vehículo Ford Fiesta color vino (modelo 98) después de tres días de una angustiosa espera.El santodomingueño cuenta que llegó al sitio de revisión (Parque de la Juventud) a las 10:00 del miércoles 28 de marzo. Esperaba que los técnicos provinciales del Consejo Nacional de Tránsito chequearan su vehículo.

Pero se encontró en el lugar a 120 conductores más que necesitaban hacer el trámite. El Consejo no tiene un taller para la revisión. Se lo hace al aire libre, junto al parque. Los técnicos se protegen del sol y la lluvia bajo una carpa.

A las 16:30 de ese miércoles, todos los choferes que estaban delante de Mosquera fueron atendidos. Él era el siguiente, pero ese día no tuvo suerte. A esa hora cayó un fuerte aguacero y los miembros del Consejo dejaron de atender. “Las lluvia no deja trabajar”, dijo uno de ellos.

Molesto y resignado por lo sucedido, Mosquera se quedó en el lugar con la esperanza de ser atendido primero el día siguiente.

Esa noche casi no pudo dormir. La incomodidad en el auto, el frío de la madruga y la llovizna confabularon en contra de quienes pernoctaron fuera de casa.

A las 21:30, Claro Cedeño llegó con su camión Daihatsu modelo 92. A esa hora, el hombre logró ubicarse en el puesto 17.

Los conductores bajaron de sus autos y aprovecharon el tiempo para conocerse. El tema de conversación: el vía crucis que deben enfrentar para matricular.

Entrada la noche, el cansancio venció a los conductores. Intentaron dormir en los asientos delanteros de los vehículos.

Mosquera dice que se levantó al siguiente día, a las 06:30. Fue a desayunar cerca, con su sobrino que lo acompañó.

A las 08:00, la fila de vehículos por matricular rodeaba el parque de la Juventud. Eran 110 autos.

Media hora después, dos miembros de la Comisión se acercan al lugar e iniciaron la revisión. En menos de 15 minutos, Mosquera logró completar el requisito.

Entonces se dirigió a las oficinas de Tránsito para reclamar su documento, pero se encontró con otra sorpresa. En el lugar ya estaba una fila de más de 120 personas. Eran las que se quedaron rezagadas del día anterior.

A las 10:00, un guardia de seguridad y Jaime Santos, funcionario de la institución, informaron que solo se atenderá a 100 personas.

La razón: solo atienden dos digitadores y ellos no alcanzan a hacer más trámites.

El gendarme fue el encargado de recoger las cédulas. Mosquera no estuvo entre los 100 primeros y no ocultó su molestia. Los otros conductores lo siguieron. Insultaron al funcionario y lanzaron papeles. Santos, al ver la reacción de la gente, ingresó a la oficina. Nadie más pudo pasar ese día.

Mosquera y el resto de gente se retiró. La única solución para terminar el trámite era volver a madrugar al día siguiente y es lo que hizo. Llegó a las 05:00.

A esa hora logró el turno 15. A las 14:00 del viernes le entregaron el documento. Sonrió y gritó emocionado. Volvió a casa con la esperanza de que el próximo año, algo se mejore en el servicio.

La respuesta oficial


El Gobernador de Santo Domingo, Jorge Trujillo, dijo que se encargará la Comisión de Tránsito Provincial a Gustavo Hinostroza. Se hará una reingeniería.



El anterior Director salió tras conocerse sobre supuestas anomalías en la matriculación. La Fiscalía investiga.


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