12 de February de 2010 00:00

El agua anegó nuevamente Machala

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Redacción Machala

La historia se repite. Con la llegada de cada invierno, Machala se volvió a inundar. Para ello, fue suficiente un prolongado y fuerte aguacero que empezó la medianoche del miércoles y se extendió hasta la madrugada de ayer.

La lluvia anegó el 90% de la ciudad, según un reporte de la Sala Situacional de la Gobernación.

Las calles del centro de la ciudad amanecieron, en algunos sectores, hasta con medio metro de agua. Calles céntricas como Las Palmeras, Sucre, 10 de Agosto y Nueve de Mayo eran intransitables hasta bien avanzada la mañana. En los alrededores del Mercado Central, el agua estancada se mezcló con la basura, lo que ocasionó el taponamiento de las alcantarillas del sector.

El tránsito vehicular fue caótico hasta el mediodía. En ese momento, el nivel del agua empezó lentamente a descender en el centro de la ciudad. Sin embargo, el aguacero tuvo consecuencias más graves en los barrios levantados en la periferia de la ciudad.

En el norte, el estero El Macho empezó a desbordarse desde las 06:00. Tres horas más tarde, sus aguas ya cubrían extensos sectores de esta parte de la ciudad.

La crecida del canal natural arremetió con fuerza contra unas 40 casas asentadas en la ribera derecha. Cinco casas quedaron destruidas y se debilitaron las estructuras de otras 10, en el sector conocido como Brisas del Estero. En la ribera izquierda, el canal se desbordó sobre los barrios Urseza 1 y 2, Los Vergeles y La Katya.

Los moradores apenas tuvieron tiempo para poner a buen recaudo sus pertenencias. Presuroso, Carlos Pereira sacaba en la mañana los muebles del interior de su vivienda, una endeble estructura armada con cañas, palos y cubierta con oxidadas planchas de zinc. Personal de la Defensa Civil trasladó sus enseres al albergue de la escuela Luz de América.

El estero seguía creciendo, pese a ello muchos vecinos se negaron a evacuar. César Orellana, un comerciante informal, insistía en quedarse. Él estaba seguro de que su casa resistirá al embate del agua. Se la compró a un amigo, hace seis meses, en USD 900. “Creo que sí aguantará un poco más porque tiene bases de cemento”.

Los miembros del Comité de Operaciones de Emergencia (COE), cantonal y provincial pedían a los moradores de Brisas del Estero, con pocos resultados, que evacúen este barrio. “Deben salir, sus vidas están en riesgo”, dijo el gobernador Édgar Córdova.

La vicealcaldesa Patricia Henríquez fue más allá. “Si no permiten hacerlo, el COE provincial deberá hacer una evacuación forzada, porque un nuevo período de aguajes se acerca y hay riesgo”. La Gobernación y el Cabildo estudiarán la reubicación.

Hasta el mediodía de ayer, la Sala Situacional contabilizó cinco familias evacuadas de Los Vergeles y Brisas del Estero, dos del barrio Las Tinas, y dos más de las Ursezas. El programa Aliméntate Ecuador les repartió ayer provisiones en los albergues.

Ángel Camacho, coordinador de la Sala Situacional, dijo que la situación es grave ya que el nivel del estero sigue incrementándose. “Ahora se está limpiando el canal para evitar que arrastre material que debilite a más viviendas”.

La Brigada de Infantería El Oro realizó esta tarea. Personal del Ministerio de Inclusión Social recabó información sobre las viviendas y la salud de sus ocupantes.

En otros cantones, la Defensa Civil reportó que hay casas inundadas en el centro de Pasaje y su parroquia La Peaña. En Huaquillas, el Cuerpo de Bomberos informó que hay seis familias evacuadas de los barrios Brisas del Mar, Brisas de América, El Cisne, y Primero de Mayo.

Personal militar acudió por la mañana al caserío Unión Colombiana, de la parroquia machaleña El Cambio. Allí hubo reportes de casas inundadas. Los evacuados del albergue de la escuela Benjamín Carrión fueron trasladados ayer a la escuela Luz de América.

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