1 de enero de 2016 00:05

Un débil sector exportador espera incentivos

La apreciación del dólar afectó las exportaciones no petroleras, que cayeron un 5,8% hasta octubre, esto es USD 86 856 millones menos. Foto: EL COMERCIO

La apreciación del dólar afectó las exportaciones no petroleras, que cayeron un 5,8% hasta octubre, esto es USD 86 856 millones menos. Foto: EL COMERCIO

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Evelyn Tapia

El fortalecimiento del dólar fue uno de los mayores traspiés con los que se topó la economía ecuatoriana en el 2015.

El principal afectado en un contexto en el que el dólar está por alcanzar su nivel más alto en casi 13 años es el sector exportador ecuatoriano, que frente a sus competidores con monedas depreciadas ha visto una merma en sus ventas, explicó el analista Walter Spurrier, quien añadió que en el 2016 se mantendrá igual el escenario para la moneda. Además de la apreciación, dice, los precios del petróleo y por lo tanto de los commodities seguirán a la baja este año.

Según datos del Banco Central, entre enero y octubre del 2015, las exportaciones cayeron un 28% frente a igual período del año previo, es decir, el país dejó de recibir unos USD 6 336,3 millones. La caída en las no petroleras fue 5,8%.

A los empresarios y al Gobierno les preocupa la liquidez, pero mientras los primeros proponen más incentivos a las exportaciones para atraer más dólares a la economía, el Gobierno planea seguir anclado a su estrategia de evitar que salgan los dólares del mercado doméstico.

A inicios del 2015, en marzo, se anunció un programa de incentivos que entusiasmó al sector empresarial. Diego Aulestia, ministro de Comercio Exterior, informó de la implementación del drawback o devolución de un porcentaje de entre 2 y 5% de los impuestos pagados por los exportadores. El presupuesto era de USD 250 millones para beneficiar a los sectores: bananero, de conservas del mar (incluye el atunero) y floricultor.

Durante los primeros 45 días de su ejecución, el Servicio Nacional de Aduanas (Senae) desembolsó USD 24,2 millones por concepto de drawback, al que se acogieron unos 367 exportadores. Sin embargo, Felipe Ribadeneira, presidente de la Federación de Exportadores (Fedexpor), asegura que el pago cesó hace siete meses y que el Gobierno les adeuda alrededor de USD 130 millones.

"Hasta mayo pagaron, pero desde ahí en adelante no ha existido ningún pago. Hemos pedido a las autoridades que se cancele lo que no se ha transferido por este incentivo, pero estamos igual que el resto de sectores que esperan a que el Gobierno cancele sus obligaciones", señaló Ribadeneira.

El Gobierno planea continuar con este beneficio en el 2016, según el ministro de Industrias y Productividad (Mipro), Eduardo Egas, aunque los exportadores están escépticos. Este Diario trató de obtener información del monto total que se desembolsó por este concepto durante el año que terminó, pero el Ministerio de Comercio Exterior y Senae no respondieron hasta el cierre de esta edición.

Ribadeneira estima que solo se entregaron USD 40 millones, es decir, solo un 16% del presupuesto que se había previsto inicialmente.

Las proyecciones para finales del 2015 eran que las exportaciones caerán en USD 600 millones, según datos de Fedexpor. Las más afectadas, dice Ribadeneira, son las de productos no tradicionales, que presentan una reducción de un 10,9% en el periodo enero–octubre en comparación al mismo periodo del 2014.

Bruno Leone, presidente de la Cámara de Pesquería, señala que el sector atunero, que podía acceder al 3% de devolución por drawback, al finalizar el año tendría un decrecimiento de un 32% en sus exportaciones.

A Leone le preocupa que además de que el drawback no se hizo efectivo en la práctica, el sector enfrenta otros problemas como la caída del precio de la tonelada métrica del pez, que este año pasó de USD 1 500 a 850.

"Supuestamente con las salvaguardias se iba a crear un fondo para el drawback pero no ha sucedido. Además, en la práctica no han depositado los valores de la devolución del Impuesto al Valor Agregado (IVA), dicen que ya han despachado pero el crédito a la cuenta no ha llegado", sostiene el dirigente.

Con él coincide Pablo Viteri, gerente de la florícola Pacific Bouquet. Él señala que esto afecta la liquidez de los exportadores, pues el único incentivo que está funcionando es el de los Certificados de Abonos Tributarios (CAT).

"Los CAT son un buen beneficio. El importador americano debe pagar un arancel para desaduanizar sus flores y obviamente ese valor nos bajó el precio a nosotros los exportadores, pero esa disminución del precio lo compensamos con la reposición del Gobierno con los CAT. Lo que está fallando es el reembolso del IVA no compensado. Hace un año, la acreditación era máximo en tres semanas, ahora hasta cinco meses se tarda".

Viteri menciona que debido a la devaluación de la moneda rusa, un mercado que representa cerca del 35% de sus ventas, las exportaciones a ese destino cayeron un 50%.

Con este escenario, Ribadeneira señala que una de las alternativas para rescatar al sector en el 2016 es que el país firme acuerdos comerciales con socios estratégicos como Corea del Sur, Canadá, Estados Unidos y otros de Centroamérica; y además, que se reduzcan los costos de producción con el anuncio de flexibilidad laboral para las empresas, que hizo el presidente Rafael Correa el sábado pasado.

"Lo ideal para nosotros este año era no tener incremento inflacionario en salarios porque ya teníamos un colchón de incrementos superiores en años anteriores, además, en el sector exportador la mano de obra es intensiva", manifestó Ribadeneira.

Sugirió además que se retiren las salvaguardias para materias primas y bienes de capital. "Se ha pagado USD 80 millones en salvaguardias por bienes de capital, queremos que no se espere hasta junio para desmontarlas", dijo.

Leone hizo énfasis en que el 2016 debe concentrarse en acuerdos comerciales, sobre todo con países de Asia, pero también señaló que es preponderante que se reactive el crédito para el sector.

"La flexibilidad laboral es importante por los ciclos y las estacionalidades, pero más que nada necesitamos crédito. Ya tiene varios meses sin operar la banca y para nosotros es importante tener cómo financiarnos y cubrir los déficit de flujos de caja", indicó.

Según datos del Banco Central del Ecuador, al tercer trimestre del año, el crédito para el sector productivo se contrajo un 30%.

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