7 de enero de 2015 19:07

20 comunidades costeras están en riesgo por aguajes

Los habitantes de la comunidad Pegüe, en la parroquia Camarones del cantón Esmeraldas, se quedaron sin viviendas en el último aguaje de diciembre. Foto: Marcel Bonilla / EL COMERCIO.

Los habitantes de la comunidad Pegüe, en la parroquia Camarones del cantón Esmeraldas, se quedaron sin viviendas en el último aguaje de diciembre. Foto: Marcel Bonilla / EL COMERCIO.

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Marcel Bonilla

Una veintena de poblaciones costeras de los cantones Esmeraldas, Muisne, Rioverde y Eloy Alfaro son permanentemente afectadas por los continuos aguajes.

Los daños más graves se presentaron en la comunidad Pegüe, en la parroquia Camarones de Esmeraldas. Los seis espigones de una casa de madera construida junto al mar es lo único que queda tras el fuerte aguaje del 27 de diciembre.

Pegüe es una comunidad de pescadores artesanales, donde habitan 50 familias. Entre noviembre y diciembre del 2014 las marejadas provocaron la destrucción de cinco viviendas. Otras 14 fueron afectadas por el agua que ingresó 150 metros desde el borde costero. Las olas alcanzaron hasta tres metros, según los habitantes.

La tabla de marea del Instituto Oceanográfico de la Armada no registra un aumento en la subida de la marea en los primeros días de enero, pero puede variar, explicó un oficial de la Dirección de Espacios Acuáticos de Esmeraldas.

Comunidades como Banderas, Tacusa, Camarones y Pegüe son afectadas cuando el mar sube. Según el Departamento de Cambio Climático del Municipio de Esmeraldas, 250 familias deben ser reubicadas por estar en riesgo.

Por ahora se trabaja en el diseño de muros escolleras para proteger a la población. Betto Estupiñán, de la Unidad de Riesgo y Cambio Climático del Municipio, señaló que la reubicación de las familias es una de las alternativas, pero eso deberá ser tratado por el Comité de Operaciones de Emergencia.

Para el técnico en Gestión de Riesgos, David Granados, la provincia tiene poblaciones vulnerables por estar en zonas no permitidas.

En Muisne están Mompiche y las comunidades Estero de Plátano, Cabo de San Francisco, Bunche, Bolívar y Daule. En la isla, donde habitan 8 500 personas, se necesitan dos muros de escolleras de 400 metros para proteger a los barrios San Pedro y La Florida, por donde ingresa el agua.

Según el alcalde de Muisne, Eduardo Proaño, los proyectos fueron presentados a la Secretaría de Gestión de Riesgos, para que avale su financiamiento, pero no hay respuestas.

Algo similar ocurre en Rioverde, en el norte. Las marejadas inundan poblaciones como Punta Arena, Palestina, Bocana de Lagarto, Paufí y Vainilla.

Jimmy Estupiñán, pescador de la zona de Lagarto, dice que se ha acostumbrado a vivir con los aguajes, pero cree que se deben construir muros.

SDLqLos proyectos que hemos presentado a la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgo duermen en el sueño eterno”, dijo el alcalde Rioverde, Dubal Güisamano. En la Dirección de Gestión de Riesgos de Esmeraldas no hablaron del tema. Ahí se dijo que para responder a las inquietudes se debe enviar un cuestionario con las preguntas a la Regional en Ibarra.

En Eloy Alfaro, los aguajes afectan a las comunidades de Santa Rosa, Pampanal de Bolívar, Olmedo y Canchimalero. En la isla de Limones los barrios vulnerables a inundaciones son: Brisas del Mar, San Fernando, La Punta, Las Malvinas, entre otros.

El alcalde Francisco Castro señaló que en esas poblaciones de pescadores se trabajó en planes de contingencia y capacitación para que sepan qué hacer en caso de inundaciones.

En ese cantón, 15 de las 16 parroquias están junto al mar y cerca de los ríos Cayapas, Santiago y Ónzole, que también inundan a las poblaciones.

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