7 de April de 2010 00:00

El drama crece en el IESS de Cuenca

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Redacción Cuenca
cuenca@elcomercio.com

La crudeza en cada una de sus  expresiones delataba el coraje. Ayer, Marina Asitimbay, de 40 años, y Sergio Delgado, de 39, eran los más enardecidos entre la multitud de perjudicados por el millonario robo de joyas al Monte de Piedad del Seguro Social de Cuenca.

Ellos están entre los 4 000 afectados por el atraco de más de  USD 1,5 millones depositados en bienes. Ese monto  es con un avalúo de USD 10  el gramo de oro.



Reclaman sus joyas
Ayer, una comisión   de perjudicados dialogó con el director provincial del IESS, Ramiro Ordóñez. Se anticipó que no aceptarán el pago del 130% propuesto por la entidad por las joyas sustraídas.
En el Monte   de Piedad, el gramo de oro trabajado (joyas) se  pagaba USD 10, desde el 2009. En la actualidad está entre USD 39 y 42. La prenda se recibía por seis meses. 
Entre los perjudicados hay denuncias de clientes que se les cumplió el plazo de retiro miércoles y jueves pasados. Se acercaron y pagaron la deuda pero no les devolvieron las alhajas porque se  argumentó que estaban en los días de remate.

Asitimbay y Delgado son padres que viven con limitaciones y por eso prendaron sus joyas. Hoy lloran la desgracia. Ayer se unieron a quienes se tomaron la entidad y obligaron a suspender todas las actividades en el IESS.

Asitimbay, de origen guayaquileño y que radica en Azogues, prendó sus bienes hace un año. Con los USD 450 que recibió por sus joyas (73 gramos): tres anillos, cuatro pares de aretes, cuatro cadenas y cuatro esclavas, cubrió parte de la atención médica de su esposo (fallecido) y la operación de su hijo Édgar (23).

Ellos sufrieron un accidente de tránsito. Gasté mucho dinero. Amigos, vecinos y familiares me ayudaron, pero no fue suficiente, evocó la mujer que aún guarda luto por la pérdida de su esposo. La noche de anteayer una vecina le informó del atraco. “No puede ser ¡madre Santísima!”.

Por eso, ayer madrugó para confirmar la noticia. Entonces se encontró con cientos de enfurecidos reclamantes y se unió al pedido de todos: que les devuelvan las joyas y no el 130% como es la oferta de las autoridades de la Dirección Provincial del IESS.

Con esa propuesta, Asitimbay recibiría los USD 650 de la valoración inicial más el 30% adicional. En total USD 845. Pero la mujer asegura que sus prendas de oro antiguo valen  sobre los USD

4 500. “En estas joyas dejé mi dolor de madre”, dijo indignada.

En medio de la agitación de la gente ubicada en  graderíos, pasillos, pasamanos y puertas de acceso del edificio del IESS, Hernán Abad, el pagador del Monte de Piedad,  intentó salir del lugar.

Pero Sergio Delgado, quien lleva 12 años prendando sus joyas en la entidad, lo reconoció. Gritó con  palabras duras y el gentío se volcó sobre Abad, quien recibió  golpes e insultos. “Devuélvenos nuestras joyas”, gritaba Delgado. Seis policías lo sacaron a Abad de entre la multitud y lo protegieron.

Delgado tiene cinco hijos y uno de ellos, Wilmer (16 años), es especial. Su trabajo como albañil le  alcanza para mantener a su familia y no para cubrir los
gastos médico permanentes de Wilmer.

La última renovación de sus joyas (35 gramos) la hizo hace tres meses, con un avalúo de USD 250, por la cual recibió USD 160. Ayer, su indignación se notaba en cada palabra, en cada gesto y en cada insulto contra los policías y funcionarios de la entidad. Él tiene dudas del origen del robo.

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