3 de noviembre del 2016 00:00

Por discriminación, Flor perdió su trabajo y su hogar

En febrero, Homero Flor dio su testimonio en la Corte IDH, en Costa Rica. Foto: captura de pantalla

En febrero, Homero Flor dio su testimonio en la Corte IDH, en Costa Rica. Foto: captura de pantalla

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Fernando Medina
Redactor
fmedina@elcomercio.com (I)

Enero del 2001. El teniente del Ejército, Homero Flor Freire es dado de baja por mala conducta profesional. En el expediente militar se decía que fue encontrado en presuntos actos sexuales con un soldado de otro rango.

15 años después, esa resolución fue anulada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH). El ente condenó al Ecuador por la “violación de derechos” a la igualdad y de la prohibición de discriminación por la separación del uniformado.

Una de las medidas de reparación que la Corte ordena al Estado es la reintegración del oficial a las filas militares con el grado que le correspondería en la actualidad, Teniente Coronel, y que se le otorgue los beneficios de un militar en servicio pasivo.

Para el teniente Flor, esta es la decisión que más le beneficia, pues “por fin se elimina” su baja. Ayer, 2 de noviembre del 2016, el militar habló con EL COMERCIO y relató cómo empezó este litigio contra el Estado.

“Me acusaron falsamente de ser gay”, es la primera frase que menciona. Luego cuenta que en noviembre del 2000 desempeñaba la función de comandante de la Policía Militar en Shell, una localidad de Pastaza. Una noche le informaron que un soldado discutía con un civil, mientras se desarrollaba una fiesta. Ordenó que lo ingresaran a la unidad militar y le llevó a una villa para que descansara. 15 minutos después ingresó el Comandante de Inteligencia Militar y lo acusó de tener sexo oral con el soldado, quien fue llevado a un hospital para una revisión de sus genitales.

Por estos hechos le dijeron que era homosexual, condición que niega, pues advierte que se define como una persona heterosexual.
Pero, a partir de esas acusaciones, su vida cambió. Su esposa le pidió el divorcio, salió de su casa y se quedó sin trabajo. Regresó a vivir con sus padres y empezó a ganarse la vida vendiendo flores en las calles. Esos detalles también los contó hace ocho meses ante los seis jueces de la Corte IDH, en Costa Rica.

En una audiencia que duró dos horas con 12 minutos, los magistrados escucharon al militar contar las dificultades que tuvo para encontrar un trabajo estable en empresas de seguridad. “No me contrataban porque mi baja era por mala conducta. Durante los 10 años de mi carrera nunca fui sancionado. Mi hoja de vida fue intachable”, señaló Flor entre lágrimas.

En la audiencia estaban tres representantes del Estado, quienes preguntaron a Flor si conocía del reglamento de disciplina militar. Precisamente bajo esta normativa, el oficial fue desvinculado del Ejército, pues el reglamento sancionaba con la separación del servicio “los actos sexuales entre personas del mismo sexo”. Esa norma fue derogada en 2008. Por eso, el Ministerio de Justicia, el martes, tras conocer el fallo de la Corte IDH, emitió un comunicado en el que señala que el Ecuador ya adoptó acciones para garantizar el derecho a la igualdad y a la no discriminación.

Esto porque otra de las medidas de reparación que se ordena al Estado es la capacitación del personal militar en temas de no discriminación sexual. Ante esto, el Ministerio de Justicia explicó que en la Constitución se garantiza que “nadie podrá ser discriminado por razones de (...) sexo e identidad de género”. Y señaló que el Estado ecuatoriano ya toma las medidas necesarias para que “el personal de las FF.AA. y de la Policía conozca los estándares interamericanos, así como la normativa interna ecuatoriana, en cuanto a cualquier tipo de discriminación”.

En el boletín, la Cartera de Estado también detalla las otras medidas de reparación para el Teniente Flor. Entre ellas está la publicación de la sentencia en uno de los diarios de mayor circulación del país y la entrega de una indemnización de USD
410 000 por los daños que se causó a la víctima.

Para el cumplimiento de estas medidas, la Corte fijó un plazo de un año. Así lo señala Alejandro Ponce, abogado del teniente Flor. El defensor menciona que estas medidas deben ser cumplidas de inmediato y que la Corte es muy estricta en los plazos. En cuanto a esto, el Ministerio de Justicia no se ha pronunciado.

Ponce también añade que esperarán para que el Ministerio de Defensa se comunique con ellos para conocer cuándo se dará la reincorporación y el ascenso del militar. Estas medidas no son las primeras que se dan en este caso. El 11 de diciembre del 2015, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos hizo cinco recomendaciones al Estado.

Una de estas fue que reconociera públicamente que la separación del teniente Flor fue por discriminación. Por eso, en julio del 2015, las autoridades develaron una placa en el Ministerio de Defensa en la que ofrecen disculpas a Flor por la vulneración de sus derechos constitucionales. Hasta ahora, el Teniente guarda una réplica.

Los hechos

Noviembre 2000


El Ejército abrió un proceso sumario en contra del teniente Homero Flor. La acción terminó con la salida del oficial de la institución en enero del 2001.

Noviembre 2002

El exoficial interpuso una demanda en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en contra del Estado ecuatoriano por discriminación.

Diciembre 2014

La CIDH se pronunció en el caso y recomienda cinco medidas de reparación para el oficial. Además, elevó el caso a la CorteIDH para su pronunciamiento.

Febrero 2016

Inició la audiencia del caso en la CorteIDH en Costa Rica. Allí Homero Flor dio su testimonio y fue interrogado por tres representantes del Estado ecuatoriano.

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