23 de octubre de 2014 07:41

CREO prepara más acciones contra la reelección indefinida

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Redacción Política (I)

El proyecto de enmiendas constitucionales sigue generando debate. El grupo de juventudes del Movimiento CREO organizó anoche, 22 de octubre, un conversatorio para analizar el proyecto presentado por Alianza País en la Corte Constitucional, el pasado 26 de junio.

Los invitados para la discusión fueron los juristas Ana Abril, Santiago Guarderas y Julio Michelena. La cita fue brevemente presidida por Guillermo Lasso, líder de la agrupación, quien tras dar un discurso en contra del proyecto oficialista, abandonó la sala para viajar a Guayaquil.

Lasso reiteró que el punto clave de las enmiendas es permitir la reelección indefinida del presidente Rafael Correa. Y criticó las intenciones de País de mantenerse en el poder.

Ya una vez abierto el debate, los tres juristas explicaron el escenario legal en el que se enmarca el proyecto de enmiendas y, lo que consideran, sus inconsistencias. Abril se encargó de aclarar la figura e importancia del amicus curiae.

Explicó que se trata de un aporte avalado en el derecho internacional y nacional. Pero sobre si tiene o no incidencia respondió que depende del arbitrio de la Corte Constitucional. Los jueces tienen la potestad de decidir si aceptarlo o no. Aunque añadió que “mucho me temo que aún cuando encaje en la verdad jurídico constitucional, si no esta enmarcada en el criterio del Gobierno, difícilmente va a ser aceptada”.

En esta Corte Constitucional el elemento político es muy decisivo y difícilmente responderá a los argumentos jurídico constitucionales, advirtió Abril. Y agregó que la Asamblea Nacional tomó la decisión antes que la Corte, cuando su presidenta, Gabriela Rivadeneira, afirmó que tenían los votos para aprobar la enmienda cuando llegue al Legislativo.

Además insistió en que el proyecto es inconstitucional porque implica una sustitución de la Constitución. Para lo cual se requiere convocar al una Asamblea Constituyente, que es la única en potestad de hacerlo. Y subrayó que al aprobarse la enmienda planteada se incrementará el hiperpresidencialismo. 

Ya que el Mandatario no tendrá a quién le exija rendir cuentas, podrá continuar designando a más funcionarios públicos, y como futuro candidato su cargo impedirá a sus contendientes participar en igualdad de condiciones.

Para Michelena la Constitución no es perfecta, pero cualquier cambio no debería proceder de intereses políticos. Lamentó el papel que han desempeñado los órganos jurisdiccionales, puesto que están en mora con el país. A su forma de ver la Carta Magna debe tener estabilidad y los jueces hacer su trabajo.

Los cambios a la Constitución deberían ser extraordinarios, dijo Michelena, por lo tanto no le parece importante estancarse en el debate de si el trámite es el de una enmienda o reforma. Y puso como ejemplo la Constitución estadounidense, que en todos estos años, solamente ha tenido 27 enmiendas, porque, a sus ojos, los jueces han hecho su trabajo interpretando la norma.

Guarderas se dedicó a explicar el proceso que debe seguir cualquier modificación constitucional y los candados que se crearon en Montecristi para dificultarlo, porque se suponía que en esta ocasión la norma iba a perdurar. Sin embargo, apuntó que en el Ecuador hay un problema cuando se cree que las necesidades del país se pueden solucionar en la Carta Magna.

Guarderas también puso como ejemplo el caso de Estados Unidos y explicó que la figura de la enmienda se creó para añadir puntos a la Constitución, no para sustituir o cambiar su contenido. Pero que en el país se toma el significado gramatical de la palabra, y no su esencia jurídica, para justificar las modificaciones. Según el jurista no se puede sustituir el contenido de la Constitución sin alterar la estructura y visión con la que se aprobó.

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