20 de octubre de 2015 00:00

Condominio para adultos mayores en Cumbayá

Un área para ejercicios está habilitada en el conjunto; se utiliza a diario. Esto les permite mantenerse activos. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO

Un área para ejercicios está habilitada en el conjunto; se utiliza a diario. Esto les permite mantenerse activos. Fotos: Vicente Costales / EL COMERCIO

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Valeria Heredia

Su paso es lento pero su sonrisa es amplia. En varios espacios de su suite tiene fotografías de sus hijos, nietos y bisnietos. Tiene muchos y los quiere como a nadie. Vive sola pero dice estar feliz. Su nombre es Mery López, de 78 años. Desde hace un mes habita en el edificio Rivera del Río, departamentos Senior Suites, localizado en el sector de La Primavera, en Cumbayá.

Este condominio no es como los demás. Su particularidad es que fue ideado para adultos mayores. Y esta regla se cumple porque, al momento, habitan 74 personas de 50 a 96 años.

El espacio, que fue edificado en el 2008, tiene servicios, que lo hacen adecuado para las personas de este rango de edad. Por ejemplo, los habitantes tienen el servicio de lavado, planchado y secado (similar a un hotel). Si no lo desean, en cada departamento hay área de lavado y secado. A estos se suman habitaciones, cocina, comedor, baños... Y salud ocupacional.

Otro servicio es la cafetería. Los adultos mayores tienen esta opción. Mery no la utiliza porque tiene una persona que le ayuda con los quehaceres del hogar: alimentación, limpieza y demás.

“Acá tenemos todo. Me siento feliz de haber tomardo la decisión de cambiarme a esta suite”. Lo hizo porque uno de sus hijos le recomendó esta alternativa. “Mis hijos viven en Estados Unidos y buscaba un lugar en el que pueda estar bien y relajada”.

Lo encontró. Pese a que está poco tiempo, contó, ya asiste a varias actividades. Una de estas es la mebaiteca, una mezcla de ejercicios para la memoria, baile, teatro y canto. La asistencia depende de cada persona. Algunos lo hacen una o dos veces por semana. El objetivo es que tengan actividades encaminadas a su bienestar y confort. Así lo indicó Mónica Vallejo, administradora del edificio. “No es un geriátrico. Es un edificio de residencia que tiene opciones para que el adulto mayor disfrute de una estancia confortable”.

Mery López, moradora del conjunto, destaca los beneficios que brindan los amplios espacios comunitarios. Foto: Vicente Costales/El Comercio

Mery López, moradora del conjunto, destaca los beneficios que brindan los amplios espacios comunitarios. 

Lo que destaca de este condominio es la infraestructura. Es decir, tiene varias facilidades para el adulto mayor. Por ejemplo, en la bañera hay rampas para evitar caídas. Además, los interruptores están al alcance de una persona promedio. Se los colocó de esta forma para que los residentes no se agacharan y sufrieran fracturas. En los corredores hay agarraderas para que las personas que tienen dificultades se sostengan.

Según Vallejo, otro de los beneficios es la forma de los ascensores. Son más grandes porque fueron diseñados para que entre una camilla. “Pese a que no somos un asilo, pensamos en todo para la comodidad de los adultos mayores”. En el edificio, también, hay servicios como peluquería, sauna, turco, masajes, biblioteca, área de juegos, jardineras… En el caso de la biblioteca, los habitantes donan libros y una de las novedades es que hay voluntarios que van a leerles historias, relatos...

En este espacio, en el que trabajan 10 personas en los diferentes servicios, viven parejas. Una de estas es Jaime Darquea, quien fue piloto de avión y su esposa Teresa Guarderas.

Hace dos meses, estos esposos se cambiaron a esta residencia y aseguran que disfrutan de las actividades y de la calidad de vida que tienen. Jaime, quien tiene 91 años y se jubiló hace seis, indicó que disfrutan del cine, los cursos de dibujos y de canto. Lo mismo dijo su esposa Teresa, quien padece de alzhéimer. “Es un espacio cómodo y acogedor. Estamos bien y queremos seguir viviendo juntos”.

En este edificio, de cinco pisos, se festejan fechas especiales. Se han realizado actividades por el Día del Amor y la Amistad, de la Familia y demás. Pero, sin duda, una de las más importantes es la Navidad.

Los precios de las suites varían. Por ejemplo, si desea comprar van desde los USD 125 000 hasta los USD 180 000. Lo mismo ocurre con los arriendos. La demanda crece; el objetivo es construir un nuevo espacio. Hay firmas constructoras que no descartan emprender proyectos similares.

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