22 de agosto de 2016 00:00

Comerciantes dejan la avenida Rumichaca por obras del Metro de Quito

En la Av. Rumichaca y Moran Valverde se construye una parada del nuevo sistema de transporte Metro de Quito.

En la Av. Rumichaca y Moran Valverde se construye una parada del nuevo sistema de transporte Metro de Quito. Foto: Galo Paguay / EL COMERCIO

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Mayra Pacheco

La construcción de la estación Morán Valverde del Metro, en el sur, incide en el movimiento comercial de la zona. Antes de que se concrete, mañana, el cierre de un tramo de la av. Rumichaca Ñan, hay negocios, relacionados con los automotores, que ya cerraron. Hay una razón: ellos no ven rentable quedarse a trabajar en una vía restringida al tránsito vehicular, entre ocho y 10 meses aproximadamente, según la Empresa Metro de Quito. “Sin carros no hay ventas”, comentó Orlando García, propietario de un negocio de venta e instalación de autolujos.

Para sobrellevar esta situación, García tiene previsto trasladar la mercadería a su casa, en Cutuglagua. Los forros de los volantes, los adhesivos decorativos, las luces de neón, los aros... serán acomodados en un cuarto hasta que encuentre un local de alquiler.

Otros dueños de mecánicas, vulcanizadoras, lavadoras de carros, lubricadoras, locales de pintura, de diseño gráfico también han decidido salir.

Hasta el viernes pasado, en las dos cuadras que se cerrarán para esta obra -entre la Morán Valverde y José Pontón- se contabilizaron nueve locales que no atenderán ya en la Rumichaca. En total, hasta hace tres meses, en este tramo funcionaban unos 40 negocios,

Los últimos días en la Rumichaca fueron aprovechados para avisar a los clientes la nueva dirección. Santiago Grados, quien trabaja en una vulcanizadora, tenía previsto mudarse el fin de semana. Este negocio funcionó 14 años en esta zona y desde hoy iban a atender en Guamaní, más al sur. “No nos conviene quedarnos, si ya no van a pasar vehículos”.

Por la presencia de una universidad, un plantel educativo municipal, un hospital, el estadio del Aucas y las plazas de parqueo disponibles, la Rumichaca se convirtió en una vía concurrida. Era ideal para los negocios hasta que se iniciaron las obras de la estación del Metro, comentó Elsa Vargas, propietaria de una lubricadora, desde hace unos 18 años.

Ella, en cambio, tiene aún incertidumbre sobre lo que hará, teme empezar desde cero. Tiene dos empleados a su cargo y deudas pendientes. “Evaluaré mi situación, según cómo me afecte el cierre de la vía”.

Diego Córdova, propietario de una cebichería, probará su suerte y también se quedará. Para evitar el ingreso del polvo y disminuir el ruido instaló puertas de vidrios en los dos accesos de su local esquinero. Invirtió USD 2 500. Así, espera que su clientela no disminuya.

La Rumichaca tendrá accesos para peatones, pero no para los conductores. La zona donde se realizará la excavación -aproximadamente 250 metros- estará cercada. Quienes transitaban en carros, en este tramo, deberán tomar una ruta alterna.

La circulación en la Rumichaca se reanudará entre ocho y 10 meses, luego los trabajos de la estación del Metro seguirán en la parte subterránea. La labor que se hará en el sector es parecida a la que se efectúa en la avenida Amazonas, en la parada de la Jipijapa, en el norte de Quito. En este caso, también, es un cierre temporal.

Con el inicio de la construcción de la estación de la Morán Valverde se suman ya nueve frentes de trabajo. Actualmente se interviene en: El Labrador, Jipijapa, Iñaquito, La Carolina, San Francisco, El Calzado, Solanda y Quitumbe.

Todo el proyecto del Metro consta de 15 estaciones y un túnel de 22,6 kilómetros. El avance de la construcción de la maquinaría que servirá para dar forma al túnel se conocerá en el transcurso de esta semana.

El alcalde Mauricio Rodas informó, durante la entrevista radial del miércoles pasado, que estos equipos serán exhibidos. Ahí se podrá apreciar su dimensión. Estos miden 100 metros de largo y 9,40 metros de diámetro. Su llegada está planificada para fines del 2016, vendrán en piezas por vía marítima desde Alemania y España. Estos equipos empezarán a operar a inicios del 2017.

En la parte subterránea, las tuneladoras rotarán y removerán la tierra. A medida que avancen instalarán un recubrimiento de hormigón. Esta técnica constructiva se aplicará a lo largo de todo el trayecto, de Quitumbe a El Labrador.

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