21 de septiembre de 2014 20:55

La central hicroeléctrica Manduriacu operará en diciembre

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Alberto Araujo.  Redactor (I)
albertoa@elcomercio.com

El proyecto Manduriacu será la primera central de generación en operar de las ocho hidroeléctricas que desde el 2009 impulsa el Gobierno para el cambio de la matriz energética.

Con una potencia de 60 megavatios (6% de la potencia de Paute), la brasileña Odebrecht terminará la construcción y la instalación de los equipos electromecánicos de Manduriacu a finales de diciembre próximo.

El proyecto fue adjudicado a Odebrecht a finales del 2011 por USD 124 millones pero el Estado terminará pagando USD 192 millones debido a tres contratos complementarios y otras obras de compensación para las comunidades, no contempladas en un inicio.

La central se levanta en el río Guayllabamba, en la división de las provincias de Pichincha e Imbabura entre la parroquia de Pacto, en el cantón Quito, y la parroquia de García Moreno en el cantón Cotacachi.

Tres grúas de unos ochenta metros de altura trabajan actualmente levantando equipos y llevando maquinaria a la presa de la central que tiene una superficie de 80 hectáreas.
Este trabajo se complementa por, al menos, una docena de volquetas y mezcladoras que llevan el hormigón y cientos de varillas para la obra.

El corazón del proyecto es la presa de 356 metros de longitud, que corta la cuenca del río Guayallabamba y toma su caudal para mover dos turbinas de 30 megavatios (MW) cada una.

Esta es una central “de pasada”. A diferencia de Paute, no posee un embalse donde se acumula agua, sino que toma el caudal que en ese momento tiene el río y mantiene una reserva mínima para un día.

La obra tiene un avance del 85,1% y la parte externa de la presa prácticamente ya está cubierta de hormigón. Esta consta de cinco vertederos y dos desagües de fondo para las crecidas del río, además de la casa de máquinas donde se instalan dos turbinas.

El agua del río ingresará por dos tomas de captación que lo conduce a través de dos tuberías de presión a una caída de unos 50 metros hasta las turbinas que, con un caudal de 105 m3/s, generarán 367 gigavatios hora (GWh) al año.

Esto equivale al 2,1% del consumo del país en el 2013, según el Consejo Nacional de la Electricidad.

Víctor Hugo Jácome, gerente de Enernorte –unidad de negocios de la estatal Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) y dueña de la obra, explica que en diciembre próximo Manduriacu comenzará a generar, pero que tomará de tres a cuatro meses la calibración de los equipos hasta llegar a la máxima capacidad.
El pico de producción de energía de Manduriacu será entre enero y abril, durante el periodo de estiaje en centrales como Paute.

Obras adicionales


Antes de construir la presa, Odebrecht tuvo que perforar un túnel de 350 metros de longitud y 12 metros de diámetro para el desvío del río.

Esta obra no estaba contemplada al inicio porque los estudios determinaron que el río se desvíe a través de un canal y la presa se construya por partes.

Jácome explica que no se pudo ejecutar el diseño original porque no se encontró roca sólida y se tuvo que optar por el túnel de desvío del río en lugar del canal. Realizar el túnel implicó la firma de un contrato complementario por USD 17 millones con Odebrecht.

También se firmó otro contrato por USD 1,8 millones para el mantenimiento y pavimentación de la vía de una longitud de 28 kilómetros que conecta el kilómetro 104 de la carretera Calacalí - la Independencia con Manduriacu.

Jácome cuenta que se firmó un tercer contrato por USD 21 millones destinado a adquirir equipos para obtener nuevos volúmenes de material de construcción para dos plantas de hormigón, encofrados deslizantes, entre otros.

El número de vertederos aumentó de cuatro a cinco, para incrementar la resistencia de crecidas del río de la central.
Jácome indica que todas estas obras permitieron recuperar siete meses de ejecución de la central que se perdieron por las dificultades geológicas que hubo en el principio.

Finalmente, la obra contempló rubros adicionales por USD 28 millones en ajustes de precios, el IVA y obras de compensación social para las comunidades.

Las ocho comunidades (cuatro en Imbabura y cuatro en Pichincha) de la zona de influencia de Manduriacu fueron dotadas con alcantarillado y agua potable, el mantenimiento de sus vías, dos centros de salud, y la rehabilitación y el equipamiento de siete escuelas.

El representante de Odebrecht, Roberto Bacellar, confirmó la entrega de la obra para diciembre próximo e indicó que al momento laboran 2 200 trabajadores entre contratados y subcontratados.

Confirmó, además, que hubo un atraso al comienzo por el desvío del río pero que pudieron llegar a igualarse en los plazos.

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