Las casas y servicios aumentan en Cuenca por los extranjeros

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Lineida Castillo. Redactora

El costo del metro cuadrado de un terreno pasó en tres años de USD 600 a 1 000 en zonas exclusivas. Los estadounidenses y europeos pagan valores más altos.

La llegada de los extranjeros para residir en la capital azuaya dinamizó la economía, pero también encareció los precios de viviendas, arriendos, atención médica y servicios como restaurantes, carreras de taxi...

La azuaya María Torres, de 48 años, tiene una casa y un minidepartamento amoblado en el sector de la avenida 1 de Mayo, en el sur de la ciudad. El último lo renta por USD 600 al mes y casi siempre a extranjeros. Hace dos años cobraba 400 a arrendatarios cuencanos.

Ella prefiere a estadounidenses y europeos, porque son familias cortas, por lo general parejas de adultos mayores. "Cuidan los espacios y pagan lo justo". Para Torres, no son costos exagerados sino que se ajustan a las inversiones realizadas, como acabados, muebles, espacios, ubicación… Desde hace tres meses en ese departamento de dos dormitorios, cocina, sala, baño y con vista al río Yanuncay vive Susan Kerr, una jubilada estadounidense de 70 años. Para ella, ese monto es menos de la mitad de lo que pagaría en su país.

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Los sectores preferidos
La Cámara de Comercio de Cuenca calcula que 3 000 parejas jubiladas entre estadounidenses y europeos residen en esta urbe. La mayoría adquirió una propiedad y los recién llegados rentan departamentos o suites. Prefieren zonas cercanas a los ríos Tomebamba y Yanuncay y las avenidas Ordóñez Lasso, 1 de Mayo

Para el analista económico, Marcelo Vázquez, Cuenca se ha publicitado bien como una ciudad ideal para jubilados extranjeros. Eso generó aspectos positivos como la dinamización de la economía y la interculturalidad. Lo negativo es el encarecimiento del costo de los bienes raíces como terrenos, casas y departamentos.

Vázquez, quien es catedrático de la Facultad de Economía de la Universidad de Cuenca, cree que en el futuro puede existir una sobreoferta, que desencadene en una recesión y reducción notable del precio de los bienes inmuebles.

Pedro Medina, presidente de la Cámara de la Construcción de Cuenca, coincide con Vázquez. Él dice que hasta hace tres años, el metro cuadrado de terreno en las zonas preferidas por los extranjeros bordeaba los USD 600 y, en la actualidad, supera los 1 000.

Medina tiene dos argumentos respecto a este fenómeno. El primero es que a más demanda de viviendas los precios suben y el segundo es que hay la concepción de que al extranjero le gusta vivir cómodo y por eso se construyen departamentos de lujo acordes al estilo de vida que ellos buscan.

En toda la ciudad se levantan edificios, condominios y urbanizaciones privadas y en los medios de comunicación locales hay varias publicidades sobre la venta de departamentos en sitios exclusivos.

Medina admite que hay empresarios que tras enterarse que un amigo vendió muy bien alguna propiedad a un extranjero revalorizan exageradamente los costos. "Eso es irreal porque son sitios que no han sufrido mejoramiento en alumbrado público, arreglo de calles... para justificar el alza".

Eso afecta directamente a los cuencanos. El año anterior Nancy Robles intentó comprar una casa cerca a la Universidad del Azuay, en el sur. Le pedían USD 90 000, pero no tenía ese dinero. Ahora no se consigue en menos de 150 000.

Según Vázquez, el extranjero jubilado recibe un ingreso superior a los USD 5 000 mensuales por su jubilación, "por encima de los ingresos de la mayoría de las familias cuencanas. Por eso viven mejor".

El extranjero puede pagar hasta USD 700 por el alquiler de un departamento y 200 000 por la compra de una vivienda pequeña o departamento de lujo, dice Hans Mitchell. Él adquirió un amplio terreno y construyó una casa cerca de la parroquia Tarqui, con vista al río. Vive con su esposa.

Allí comen frutas y verduras frescas todo el año. En su tiempo libre caminan por esta zona rural y frecuentan visitas a restaurantes del centro de la capital azuaya. A veces piensan en volver a EE.UU. y hacen cuentas sobre los impuestos, atención médica y seguros… Su conclusión es que no podrían vivir allá con la misma comodidad que acá.

Otro servicio que registra incremento es la salud. Este año hay médicos que subieron de USD 25 a 30 o 35 el costo de la consulta. Al ser adultos mayores demandan más controles y chequeos por afecciones propias de la edad, señala el galeno Saúl Chalco. Incluso, hay clínicas que ofrecen paquetes de atención para esta población.

Hans Mitchell vive en Cuenca desde hace dos años y confirma el alza. Ella dice que hasta el año anterior su geriatra le cobraba USD 25 y ahora 30. "La ciudad brinda servicios de calidad a un costo conveniente".

En los restaurantes también hubo aumentos por los costos de sus servicios. En el Centro Histórico, principalmente, se concentran los extranjeros estadounidenses, canadienses y europeos para degustar la oferta de platos gourmet o de sus países de origen.

En estos restaurantes, un filete de carne en salsa de mariscos puede costar más de USD 15 y en otros de menor afluencia de extranjeros 10. Para el chef Adriano Peña, la diferencia en los valores no la pone el extranjero sino el entorno del restaurante, la atención y la calidad de los platos.

La atención en algunas veterinarias también subió, considerando que la mayoría de los extranjeros dispone de un perro para su compañía. Pasó de USD 15 a 20, incluida la vacuna.

Lo mismo ocurrió con el servicio de taxi, porque en la urbe aún no es obligatorio el uso del taxímetro. Una carrera mínima que cuesta USD 1,14 se cobra hasta 2. Para el analista Vázquez, todos los servicios deberían ser regulados para evitar la especulación que afecte a los cuencanos.

'Hay que controlar los costos'

Wilson Muñoz, Concejal cuencano

Históricamente, Cuenca es una de las ciudades más caras del país. Ahora por la llegada de los jubilados extranjeros los servicios de vivienda, alimentación, atención médica, restaurantes… se manejan de forma irracional. El tema inmobiliario es el más crítico y el cuencano con un ingreso promedio no puede acceder a una vivienda.

Es un problema grave porque en Cuenca hay un déficit de 35 000 soluciones habitacionales. Para los extranjeros es viable adquirir una propiedad costosa, porque tienen el poder adquisitivo y no les representa un costo elevado con relación a sus países. Eso despertó la ambición de ciertos empresarios y personas que prefieren no vender una propiedad durante un año porque saben que al siguiente les irá mejor.

El Municipio debe intervenir mediante ordenanza y controlar costos de terrenos y departamentos.

En contexto. La mayor demanda de bienes raíces por parte de estadounidenses y europeos no solo incentivó el alza de precios sino que también produjo una suerte de selección de clientes. Dueños de viviendas prefieren arrendar a estas personas porque pagan más y son cuidadosas.

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