10 de julio de 2015 00:22

Carolina del Sur retira la controvertida bandera confederada tras masacre

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Residentes sostienen carteles y una bandera Confederada durante una protesta en frente del Edificio Casa del Estado de Carolina del Sur, Columbia (EE.UU.). Desde que ocurrió el asesinato de los nueve afroamericanos en una iglesia de Charleston se han incrementado las peticiones para que la bandera Confederada sea retirada. Foto: EFE

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Agencia AFP

 La controvertida bandera confederada quedará el viernes fuera de uso en el estado de Carolina del Sur (sudeste de Estados Unidos), luego que la Cámara de Representantes aprobara este jueves 9 de julio por amplia mayoría su retiro por considerarla un símbolo de racismo.

La votación se desarrolló en la madrugada tras un larga noche de tensos debates: 94 diputados se pronunciaron en favor del retiro, y 20 en contra. Se necesitaba una mayoría de dos tercios para aprobar la remoción de esta discutida bandera de la Confederación sureña, que data de la época de la Guerra Civil estadounidense. Este mismo proyecto de ley ya había sido aprobado en el Senado por 37 votos a favor y tres en contra, que envió la legislación a la gobernadora Nikki Haley para su ratificación, lo cual ocurrió efectivamente en esta jornada.

La gobernadora republicana ya había solicitado el retiro de la bandera después de los asesinatos el 17 de junio de nueve feligreses afrodescendientes a manos de un joven atacante de raza blanca durante una charla sobre la Biblia que se desarrollaba en la Iglesia Metodista Episcopal Africana Emanuel, en Charleston.

"Mañana por la mañana (viernes) a las 10:00 am, asistiremos a la retirada de la bandera Confederada", sostuvo la gobernadora antes de la firma de la resolución. "Vamos a bajarla con dignidad y hacer que sea ubicada en un lugar indicado", declaró Haley en la ceremonia de firma, flanqueada por parientes de las víctimas en la capital del estado. La bandera se trasladará a un museo cercano a la sede legislativa. "Es un nuevo día en Carolina del Sur, un día del que todos podemos estar orgullosos, verdaderamente un día que nos reúne a todos a medida que continuamos curándonos, como un solo pueblo y estado," había escrito Haley poco después de la votación.

Afuera del recinto legislativo, policías uniformados pusieron este jueves barreras alrededor de la bandera, cuyo retiro era algo prácticamente impensable en este estado considerado la cuna de la Confederación. "Esta es una buena noticia y es un progreso", estimó Josh Earnest, portavoz de la Casa Blanca, tras la votación en afirmativo, saludando el acuerdo bipartidista sobre el texto. A su vez, Hillary Clinton, candidata favorita de los demócratas a la Casa Blanca y exsecretaria de Estado, opinó que "retirar este símbolo del pasado racista de nuestra nación es una etapa importante hacia la igualdad de derechos civiles en EEUU".

Un símbolo de odio

La legisladora republicana Jenny Horne, quien incluso es descendiente del presidente de la antigua Confederación, había pronunciado la pasada noche un emotivo discurso llamando a quitar "este símbolo de odio". "No puedo creer que en esta asamblea no tengamos el coraje de hacer algo significativo y suprimir este símbolo de odio", dijo Horne al borde de las lágrimas.

La bandera en cuestión ha estado los últimos 15 años al lado de un monumento que recuerda la Guerra de Secesión (1861-1865), en los jardines del parlamento de Columbia, la capital del estado de Carolina del Sur. El retiro de la bandera confederada, reclamado periódicamente por las asociaciones de afroestadounidenses, que ven en ella un símbolo de la esclavitud, fue pedido con particular fuerza tras el asesinato de los nueve negros a manos de Dylann Roof, un partidario de la supremacía blanca.

Dylann Roof, de 21 años de edad, había sido fotografiado antes del ataque con la bandera confederada. El pastor y senador Clementa Pinckney fue una de las víctimas de la matanza, y sus pares le rindieron homenaje recibiendo a su viuda. Su escritorio en el Senado estatal fue cubierto por un bandera negra durante los dos días que duraron los debates en la cámara alta, el lunes y el martes.

Mientras tanto, el debate sobre el tema alcanzó su clímax en Washington donde los republicanos, presionados por sus representantes de estados del sur, habían introducido una enmienda polémica a causa de esta votación en Carolina del Sur. En ella se permitía "el derecho a preservar la bandera" en tumbas de cementerios de propiedad federal.

Los demócratas reaccionaron con indignación. La congresista afroamericana, Hakeem Jeffries, llevó una bandera confederada al plenario de la Cámara e insistió en que no representaba un patrimonio del sur sino el "odio racial y la opresión" de esclavos. "Los republicanos en el Congreso (...) parecen tener valores y prioridades" diferentes, arremetió la Casa Blanca. Después de algunas horas de polémica la nueva enmienda de protección del emblema fue retirada por el líder republicano en la cámara, Johan Boehner. 

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