21 de October de 2014 20:32

Los sismos tienen a Carchi en alerta naranja

Rosa Pulles colocó tablas encima de sus cuyes para protegerlos. Su casa sufrió daños y resquebrajamientos en las paredes y en el tumbado. Foto: José Mafla / El Comercio.

Rosa Pulles colocó tablas encima de sus cuyes para protegerlos. Su casa sufrió daños y resquebrajamientos en las paredes y en el tumbado. Foto: José Mafla / El Comercio.

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Red. Sierra Norte y Ecuador (I)
ecuador@elcomercio.com

El Comité de Operaciones de Emergencia (COE) del Carchi se activó la tarde de ayer, tras subir de alerta amarilla a naranja por el incremento en la actividad sísmica de los volcanes Chiles y Cerro Negro.

En los cantones Tulcán y Espejo se sintieron con más fuerza los temblores que tuvieron una magnitud de hasta 5,9 grados en la escala de Richter. Allí se hicieron evaluaciones de las afectaciones a casas y vías.

Uno de los daños de magnitud está en la carretera Tufiño- Maldonado, en el noroccidente de Tulcán. Ahí, 25 obreros del Ministerio de Transporte y Obras Públicas limpiaron la vía, pese a que el peligro continuaba latente, por la continua caída de rocas y tierra.

El bloqueo se registra a 13 km de Tufiño. Ahí, una retroexcavadora estaba estacionada junto a rocas de 1,50 m de altura. Más arriba, en el km 32, se escuchaban constantemente ruidos que llegaban desde la parte alta del cerro Chiles y causaban temor.

La cuadrilla vial suspendió los trabajos de reapertura del camino, en el tramo conocido como Lagunas Verdes–Potrerillos, a las 14:00 de ayer.

“La tierra tiembla mucho. No tenemos garantías para trabajar y debemos respetar la alerta naranja”, agregó Darwin Donoso, funcionario del Ministerio.

Junto a Lagunas Verdes, hay fisuras en la mesa de la carretera. Según los técnicos de Obras Públicas, está a punto de perderse la calzada de la única vía que enlaza a las parroquias de Tufiño y Maldonado.

Estos daños se produjeron porque la actividad en los volcanes Chiles, en Ecuador, y Cerro Negro, en Colombia, se reanudó desde el 29 de abril, según informó Mario Ruiz, director del Instituto Geofísico de la Politécnica Nacional.

“Dentro del volcán hay presiones. Nuestra tarea es ver cómo se van a manifestar esas reacciones, y cómo el magma está forzando para salir”.

Pese a que los obreros del Ministerio lograron habilitar un carril en la carretera para la circulación de ambulancias entre Tufiño y Maldonado o viceversa, el paso para vehículos y personas a pie está restringido por esta vía, por seguridad.

De acuerdo con Omar Chamorro, director provincial del Ministerio, se deben retirar piedras en una longitud de 20 km. Para entrar o salir de Maldonado, explicó, se puede usar la ruta alterna Chical-El Carmen.

Sin embargo, informó que en el km 25 hay un solo carril de circulación, debido a los continuos derrumbes que se producen por las lluvias.

Entre tanto, en el centro poblado de Tufiño, el patio de comidas del mercado fue cerrado al público, por prevención.

Las 12 vendedoras esperan que los eventos sísmicos no ahuyenten a los turistas. Se calcula que llegan entre 2 000 y
2 500 los fines de semana, según datos de la Junta Parroquial.
Ernesto Tatamués, teniente político de Tufiño, confirmó que las clases fueron suspendidas en la Unidad Educativa Los Ríos de esa parroquia.

Dos casas y la iglesia de la comuna de San Nicolás, otras dos en Santa Bárbara y una en Maspaz fueron afectadas por los fuertes remezones.

Jairo Enríquez, vecino de Chiles, en Colombia, dice en son de broma que estos poblados comparten la frontera hasta con los sismos.

En el cantón Espejo, en cambio, la situación es preocupante. El Cuerpo de Bomberos ordenó la evacuación de cinco familias por el peligro de que sus casas se caigan.

Los rescatistas contabilizaron 51 viviendas en todo el cantón que resultaron afectadas por los últimos temblores.

El alcalde Lenin Carrera manifestó que esperan el aporte de entidades del Gobierno Nacional, debido a que los recursos municipales son escasos. No obstante, utilizarán un fondo de emergencia para ayudar a las familias que lo necesiten.

En la parroquia La Libertad la situación es más crítica. Tres familias de los barrios San Isidro, Jesús del Gran Poder y Santa Teresita están a punto de perder sus viviendas.

Vitelma Pérez, vecina de El Ángel, decidió desde el lunes último pernoctar bajo una improvisada carpa que instaló en el patio de su casa. Su cocina está destruida. Los techos se desprendieron y hay varias paredes que están cuarteadas.

Los más afectados son los estudiantes de la Unidad Santa Mariana de Jesús, de El Ángel, donde las clases fueron suspendidas. La edificación tiene grandes grietas y las autoridades están preocupadas porque no tienen recursos para rehabilitar la infraestructura. Los padres de familia de los 278 alumnos están desconcertados.

En Tufiño y Espejo consideran que hay falta de respuesta de las autoridades. Los damnificados de Espejo se quejan de que no han llegado alimentos ni vituallas. Mientras que en Tufiño piden carpas ya que están durmiendo a la intemperie, abrigados solo con una fogata.

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