20 de junio de 2014 21:39

La captura del atún fortalece al sector pesquero ecuatoriano

pesca

En el puerto de Manta se concentra el desembarco del atún. Foto: Patricio Ramos/ EL COMERCIO

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Juan Carlos Mestanza y Patricio Ramos.
Redacción Ecuador

Una eventual pérdida de las preferencias arancelarias con la Unión Europea preocupa. El 58% de las exportaciones atuneras del Ecuador va hacia Europa.

El sector pesquero del país goza de buena salud y eso se refleja en lo que capturan sus redes. No obstante, para quienes manejan esta actividad productiva hay dos temas que les inquieta.

Aunque quizás el menos traumático, el fenómeno de El Niño, no deja de preocuparles. Saben que hay poco que hacer contra la naturaleza. 

“Por la anomalía del calentamiento del agua, el atún, que es el componente más grande de nuestro sector, ha migrado. Eso ha provocado muy bajas capturas y con relación al año pasado, la reducción es de hasta en un 25%”, comentó Bruno Leone, vicepresidente de la Cámara Nacional de Pesquería.

Pese a eso, el empresario considera que el sector pesquero del Ecuador está bien “pero podría estar mejor”. Lo que sí les intranquiliza son las negociaciones políticas. En especial, por los efectos que podría tener la eventual pérdida de las preferencias arancelarias al amparo del Sistema Generalizado de Preferencias (SGP) de la Unión Europea (UE).

De esto, los productos ecuatorianos se benefician desde 1991.
“El 58% de las exportaciones atuneras de Ecuador va a Europa. Si llegásemos a perder las preferencias y nuestro producto tiene que pasar a pagar el 24% de impuesto, simplemente nos quedamos fuera del mercado. En esas condiciones no podremos competir con los asiáticos”, explica Leone.

Pero El Niño no solo complica al sector atunero sino también a otros segmentos. Aunque no hay cifras se prevé una afectación para la industria de conservas de sardina, harina de pescado o pelágicos congelados, que tienen un gran mercado en África, China, Rusia…

China fue, en el 2013, el mayor comprador de harina de pescado ecuatoriano, con USD 61 millones, seguido de Japón con 44,2 millones. Y en cuanto a las conservas de pescado, España, con USD 62,8 millones fue el mayor comprador.

El promedio del crecimiento del sector pesquero del país es de un 17% anual pasando de 276 mil toneladas, en el 2006, a 428 mil toneladas, en el 2013. En esos mismos años las exportaciones pesqueras pasaron de USD 727,2 millones a 1 711 millones, respectivamente.

En el país, el sector atunero industrial está dividido entre Guayas, con tres plantas: Sálica y Nirsa en Posorja, y Starkist en Guayaquil; y 16 en Manabí: Manta, Montecristi y Jaramijó.

En Manabí la actividad se desarrolla en torno a dos nichos de mercado. Uno gira alrededor del atún y otro hacia la pesca fresca. El primero representa el 85% de la actividad, mientras que el 15% es del segundo segmento.

La cadena productiva está relacionada con la extracción (pesca), desembarque y procesamiento. El atún es el producto estrella de la industria, mientras la pesca fresca se destina un 8% a la exportación y el restante 7% al consumo local.

En el 2013 las capturas de atún efectuadas por los 107 barcos de la flota ecuatoriana alcanzaron las 230 700 toneladas, según un informe de la Cámara Ecuatoriana de Industriales y Procesadores de Atún (Ceipa).

Esa cantidad se mantiene en el rango normal. Según datos de la web de la Asociación de Atuneros del Ecuador (Atunec), la pesca entre 1994 y 2007 fue en el rango entre 50 000 a 200 000 toneladas por año.

La situación en Manabí
En el eje industrial de Manabí, establecido entre Manta, Montecristi y Jaramijó, están ubicadas 16 empacadoras de pescado; hasta el 2009 había 13 fábricas. La mano de obra que se utiliza la conforman 85 000 personas. Son trabajos entre directos e indirectos, confirma el empresario de los procesados de atún, Ricardo Herrera.

Él es presidente de la empacadora Tecopesca. Esta mano de obra se incrementó los últimos 10 años. Antes la cadena productiva empleaba a 20 000 personas en el país.

El 60% de esta mano de obra es femenina. Según Mónica Maldonado, directora ejecutiva de Ceipa, el sector procesador del atún ha experimentado un crecimiento del 45% de la mano de obra entre 2010 y 2013.

Liliana Cedeño labora en una empacadora de pescado ubicada en la parroquia Los Esteros en Manta. Dice que los salarios son dignos.“Ganamos sobre los USD 500 cuando hay sobretiempos, eso ayuda a la economía familiar”.

Se trabajan jornadas de ocho horas día. La mano de obra femenina, junto con los hombres, representa unas 18 000 personas, con relación directa a los centros fabriles.

Ricardo Herrera explica que desde hace más de una década, los empresarios en Manabí han realizado inversiones que superan los USD 600 millones. Para mantener el stock adecuado y no parar la producción se compra atún a barcos de bandera extranjera.

Según Bruno Leone, la flota ecuatoriana pesca un promedio de 200 mil toneladas al año pero la industria instalada en tierra tiene capacidad para procesar 450 mil toneladas.

Los barcos atuneros salen con 22 tripulantes. La empresaria Lucía Fernández cuenta que el atún mueve el 90% de la economía de Manta y Manabí. “Cuando los barcos entran a puerto para mantenimiento y por las vedas, cada embarcación genera en promedio 400 empleos”.

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