6 de December de 2009 00:00

El Cabildo de Quito es un actor clave en el proyecto político del Gobierno

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Redacción Política

Solo la Plaza Grande los separa. Augusto Barrera, alcalde de Quito, en el Palacio Municipal, y el presidente Rafael Correa, desde Carondelet,  conservan  una estrecha relación institucional y  de amistad.

Ese nexo  se refleja en las lógicas de trabajo que aplican en sus funciones. Temas de salud y educación son prioridad para los dos.

Por ejemplo, la  gratuidad de estos dos servicios es una política que se replica en la capital. Durante los nueve años de gestión del ex alcalde Paco Moncayo,  el Servicio de Salud Municipal era pagado,  con la llegada de Barrera se instaló el modelo de gratuidad.

El Alcalde reconoce que se  reunió con la ministra de Salud, Caroline Chang,   para coordinar un  modelo de red pública de salud.

Correa y Barrera aplican un estilo similar de gobierno, apegado al área social.  Esto les permite apoyarse mutuamente. 

Una  prueba más, el Municipio busca terminar con la   ilegalidad  y riesgos de algunos barrios y el Gobierno tiene interés en fomentar la economía a través del Bono de Vivienda. Entonces, tienen reuniones para trabajar en conjunto y lograr sus objetivos.

Pese a que esta cercanía   trae beneficios para la gestión municipal, también puede traer riesgos. Barrera menciona uno: “No entender que tenemos ámbitos específicos y propios”.  Agrega que está convencido de que el Municipio de Quito puede construir  más infraestructura social y  de salud  que el Gobierno Central,  porque tiene  cercanía con la gente.
 
Quito ha sido uno de los aliados fuertes de Rafael Correa.  Las estadísticas electorales de los  últimos comicios  en  la capital demuestran que varias de sus tesis han sido apoyadas y fueron  catapultadas  varias  figuras de Alianza País.

En las últimas  votaciones, el presidente Correa alcanzó el 58,09% de votos en Quito. Esa aceptación  se corroboró en la elección del alcalde Barrera y en la de  ocho de los 15  concejales del Concejo Metropolitano. 
  
En abril, partidos como la Izquierda Democrática y la Democracia Popular   perdieron   adeptos entre los quiteños. Antes, eran las fuerzas políticas  que contaban con un respaldo mayoritario. Sin embargo, actualmente, los dos grupos encabezan la oposición del actual Régimen en la ciudad  y, junto con otros movimientos ciudadanos, han realizado protestas públicas contra Correa.

En  Quito, como en el resto del país, la popularidad del Mandatario ha sufrido una caída en comparación con los resultados electorales de abril. En un  estudio  de   Cedatos/Gallup -realizado entre el 27 y 30 de noviembre de 2009- se reveló   que  el Primer Mandatario  tiene  un  44% de aprobación en la capital; mientras que un 46% no comparte sus políticas.

Eso no ocurre con el alcalde Barrera, quien  mantiene  un 47% de aprobación entre los quiteños,  cuatro puntos más  de lo  que obtuvo en la contienda electoral.

En las últimas dos décadas,  Quito ha tenido la  tradición de vivir una  Alcaldía distante al Gobierno Central. Así  fueron los casos de Paco Moncayo, Roque Sevilla, Jamil Mahuad y Rodrigo Paz.

El resultado ha sido una ciudad autónoma de las decisiones políticas del Presidente.  De hecho, en el segundo período de  Moncayo, que coincidió con el mandato de Correa,  hubo retrasos en la entrega de un  aval del Gobierno para un crédito de la CAF para construir la vía Gualo-Aeropuerto. El tema de la nueva terminal  aérea  ha sido cuestionado por el Presidente. Las críticas reaparecieron ayer, durante la cadena  sabatina del Mandatario.

Correa criticó   la negociación que hizo Moncayo para la obra. Y dijo  que Barrera está logrando la renegociación del contrato en beneficio del país. “Este es el Alcalde que necesitaba la ciudad”.  

En ese contexto, la pregunta es:  ¿Barrera tendrá la independencia   frente  al Gobierno cuando surjan discrepancias  que puedan afectar a la ciudad?
El Alcalde  responde que sí. “Mi gestión no es una réplica de la  nacional. Esta ciudad no tiene un modelo de confrontación, sino de concertación. En Quito no hay una oligarquía depredadora, la brecha  entre  la clase media y la popular no es tan grande, como sucede, por ejemplo, en Guayaquil”, dijo  Barrera.   Agrega que esa es la dinámica capitalina que dista del contexto nacional.

El Burgomaestre ha sido uno de los defensores de la política gubernamental, pero   aclara   que no tiene  afán de diferenciarse  ni de asemejarse a Correa. 

Barrera es uno de los académicos e  investigadores  sociales  que este Gobierno llevó al poder, es parte  del buró político y de la coordinadora política de Alianza País. Es decir, es uno de los  mentalizadores y ejecutores   de las acciones del movimiento a escala nacional.

Barrera dio sus primeros pasos en la política   como secretario de Diálogo Social del defenestrado  ex presidente  Lucio Gutiérrez.  Luego,  llegó al Concejo Metropolitano en representación de Pachakutik y fue  uno  los de los críticos del ex alcalde Moncayo. 

Moncayo, cuando dejó su cargo en el Cabildo quiteño, dijo   que  el alineamiento político entre el Alcalde y  el Presidente traerá  beneficios. Por ejemplo,  el apoyo económico del Gobierno central para construir el metro,  que ya se evidenció   esta semana.

Para el analista Felipe Burbano de Lara,  las relaciones nacen de ajustar la lógica de la ciudad en la lógica total de Alianza País. “Pero hay que tener claro que el riesgo de una estrecha relación es la pérdida de un espacio de autonomía para pensar el rol de la ciudad en el contexto del Estado nacional”.
Burbano de Lara sostiene que el   reto del actual Alcalde es  mostrar su  independencia.  

La misma burocracia

La  relación fraterna entre  el Gobierno Central y el Municipio de Quito  es  evidente  también en sus cuadros  burocráticos. 

Hay rostros de A. País que están ubicados en puestos claves del Municipio. Uno de ellos es César Andrade, coordinador político de A. País y que  ahora trabaja como administrador de la Zona Eloy Alfaro. Así mismo, la hermana del asambleísta Virgilio Hernández  se desempeña como Administradora Zonal de Quitumbe.

El Alcalde lo reconoce, pero refiere  que los cargos se les ha asignado por méritos y no por ningún interés político ni ideológico.

Según Barrera, no hay “por qué satanizar a la gente que ha trabajado en el Gobierno”,  porque con sus capacidades profesionales y académicas pueden aportar a la ciudad. Se refiere, por ejemplo, a Valentina Ramia, ex subsecretaria de Gobierno (Ruptura de los 25), quien ahora se desempeña como Asesora de Relaciones Internacionales del Municipio. “Ella tiene estudios en ese ámbito y en gestión local, lo más lógico es que apoye desde ese cargo”, refiere el Alcalde capitalino.

En una tendencia similar está Pabel Muñoz, ex subsecretario de Reforma Democrática del Estado de la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (Senplades). Ahora él  lidera la recién creada Secretaría de Planificación del Cabildo quiteño.

 En esta lista también está Lourdes Rodríguez, la economista fue hasta hace tres meses viceministra de Defensa en el Gobierno. Ahora está a cargo del área de Seguridad del Municipio.  Barrera insiste en que todos tienen  méritos.

Mayoría en el Concejo

El Concejo Metropolitano  de Quito tiene la mayoría de   concejales de Alianza País. Ellos  son:    María Sol Corral, Marco Ponce (independientes, antes de  Alianza País), Norman  Wray, Luisa Maldonado,  Jorge Albán,  Elizabeth Cabezas, Dennecy Trujillo y  Patricio Ubidia. Los elegidos por otros partidos son Alonso Moreno (Prian), Fabricio Villamar (Movimiento Concertación Nacional), Macarena Valarezo (UNO), Pablo Ponce (Movimiento Municipalista),   Eddy Sánchez y (PSP)  y Manuel Bohórquez (PSP).

El concejal  Marco Ponce se desafilió  del bloque político Alianza País (AP). Según el edil, la causa principal para su separación del movimiento son desacuerdos en   el manejo administrativo del Municipio por parte del alcalde Augusto Barrera. 

 Hoy  se realiza la Sesión Solemne  por los 475 años de fundación de Quito. En el acto protocolario participará  el presidente    Rafael Correa.
 El presidente  Correa  y el alcalde  Barrera  manifestaron ayer  que la próxima semana anunciarán los avances en la negociación del aeropuerto de la ciudad. “Se está negociando con mucha firmeza”, sostuvo el Alcalde.

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