15 de febrero de 2018 11:04

0,1% de los autos usa la silla para niños en Quito, según ANT

Fundación Cavat, dedicada a la seguridad vial, enseña en unidades educativas la importancia de la sillas. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

Fundación Cavat, dedicada a la seguridad vial, enseña en unidades educativas la importancia de la sillas. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

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Daniel Romero

Tres meses atrás, Julia Altamirano se dirigía en su vehículo a un programa escolar con su hija y su esposo, hacia el norte de Quito. En el trayecto fueron impactados por otro automotor que no se detuvo en una intersección. La silla para niños, colocada en el asiento posterior, permitió que su niña de 3 años no sufriera ninguna afectación.

En Quito, de 2 970 vehículos solo 4 (0,1%) usaban asientos para bebé o Sistemas de Retención Infantil (SRI). Esto, según un estudio observacional en 23 capitales provinciales en el 2016, realizado por la Agencia Nacional de Tránsito (ANT).

A este dato de la ANT se suma otro, pero de carácter nacional, obtenido por Justicia Vial, una organización dedicada a temas de seguridad en las vías. Según Guillermo Abad, presidente de Justicia vial, en el país siete de cada 10 niños son trasladados en el asiento delantero de los automotores.

Para Abad, el que un niño sea trasladado en el asiento del copiloto es un riesgo mortal. “Los niños hasta los 12 años deben estar en el asiento posterior. De no ser así, es motivo de sanción”, señaló.

El literal 7 del artículo 391 del Código Orgánico Integral Penal (COIP) señala que trasladar a niños sin las correspondientes seguridades es sancionado con el 10% de un Salario Básico Unificado y tres puntos menos en la licencia.

Lo que debe tomar en cuenta un conductor para llevar a niños en su vehículo lo establece el Reglamento de Tránsito en su artículo 298: “Deberán ir sentados en los asientos posteriores del vehículo, siempre con el cinturón de seguridad colocado correctamente y de acuerdo con su peso y edad, o, a su vez, usando un asiento de seguridad, de conformidad con la regulación del Directorio de la Agencia Nacional de Tránsito”.

Según la ANT, todos los vehículos que trasporten a infantes deben utilizar los Sistemas de Retención Infantil como norma de prevención y seguridad, conforme a lo establecido por el Reglamento a la Ley de Tránsito y a la Resolución
14 453 que se refiere a ‘Elementos mínimos de seguridad en vehículos automotores’, emitida por la Subsecretaría de la Calidad, del INEN.

Sin embargo, la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) dice que no hay un reglamento que obligue a sancionar a los vehículos que transportan niños y no cuenten con este sistema. Según Julio Puga, director de la AMT, las sanciones se dan con base en la norma del COIP y del Reglamento. “En el COIP no hay una disposición tácita que especifique sanción para las personas que no utilicen las sillas de seguridad”, dijo.

Según Roberto Custode, hay una normativa INEN sobre la homologación de los Sistemas de Retención Infantil. “Desde la expedición del reglamento técnico INEN sobre elementos de seguridad 034, los vehículos cuya fabricación va del 2015 en adelante tienen la obligación de contar con los anclajes denominados Isofix, que son los específicos para instalar estos asientos”, dijo.

Los datos de la AMT muestran que, durante el 2016, hubo 1 030 sancionados por trasladar a niños sin las suficientes seguridades. Sin embargo, esa cifra bajó a 775 en el 2017.

Para Abad hay tres razones por las que el uso de los sistemas de retención infantil no es generalizado. El primero es que hay una falta de conciencia en la seguridad vial. La segunda es el costo elevado de este tipo de sillas. La tercera es que una gran cantidad de vehículos importados no cuenta con los anclajes adecuados para su colocación.

Altamirano optó por la instalación de la silla para niños después de una capacitación que recibió en el centro educativo al que asiste su hija. El taller lo dictó la Fundación Cavat que, actualmente, se dedica a la difusión de una campaña encaminada a capacitar a padres y a profesores sobre la seguridad a la hora de transportar a niños.

Para Altamirano, haber tenido la precaución de usar la silla para bebés en su carro le salvó la vida a su hija. “El choque fue bastante fuerte. Si mi hija no estaba sujeta a la silla, probablemente, las consecuencias hubiesen sido perores”.

En contexto

Según los datos de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT), durante el 2017 la principal clase de accidente de tránsito fue choque lateral. Entre enero y diciembre ocurrieron 2 130. El uso de estas sillas reduce los riesgos en los siniestros de tránsito.

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