27 de November de 2009 00:00

Amor adolescente con sed de sangre

valore
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

La Nación,  Argentina.  GDA

El segundo filme de la saga de vampiros escrita por Stephenie Meyer, ‘Luna nueva’,  es casi un torneo de renunciamientos románticos.



La ficha técnica
Título:   ‘Luna nueva’
Dirección:  Chris Weitz
Guión:  Melissa Rosenberg
País:  Estados Unidos
Año:  2009. Dur.: 130 min.
Género:  Fantasía
 Música:  Alexander Desplat 
Se presenta en:    Cineplex, Cinemark, Multicines y Supercines.

Edward, el vampiro galán y generoso,   abandona  a Bella    para  evitar que se exponga a los peligros de los ‘chupa sangre’.  Jacob, el amigo que la ama en secreto,   debe alejarse antes de que el lobo que lleva dentro desfigure el  rostro de la chica.     

Todo esto -matizado por alguna disputa entre vampiros y hombres lobo, una visita muy vistosa a la aristocracia vampírica (en Volterra, Italia)  y bastante exhibición de musculosos torsos masculinos   no alcanza sino para completar las largas dos horas de filme.
 
En esta segunda película  hay   mucha  conversación y una intensidad romántica más declarada que perceptible.
 
La -hasta ahora- tetralogía literaria de Meyer está destinada a un público bien específico, en su mayoría femenino y adolescente. Seguramente esperaba esta segunda adaptación fílmica con ansiedad que supo ser multiplicada por una hábil campaña de lanzamiento: mucha promoción, mucho merchadising, mucho misterio y unos pocos anticipos administrados en dosis breves y esporádicamente.

Quizás hacía falta semejante operación ya que lo que la historia traía de novedoso  ya había sido expuesto en ‘Crepúsculo’, la primera parte: vampiros buenos, vegetarianos y vírgenes; indios licántropos en eterna guerra con ellos, el amor concebido como una fatalidad que justifica cualquier sacrificio, la visión idealizada del dominio que cada personaje puede ejercer sobre sus impulsos, adolescentes capaces de defender sus  elecciones más allá de la opinión de los adultos...

Pasada la novedad, sólo queda en ‘Luna nueva’ averiguar cómo podrá avanzar el romance entre la simple mortal y el pálido muchacho que ya pasó los 100, pero sigue aparentando 18.

Así lo será por los siglos de los siglos salvo que ella, mordisco mediante, se pase al otro bando.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)