5 de March de 2010 00:00

El aluvión causó emigración en Chin Chin

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Redacción Sierra Centro

En Chin Chin, un  pueblo ubicado en el cantón Baños, en la provincia de Tungurahua, el lodo seco está por todos lados. 

El  pasado 3 de febrero, un aluvión destrozó  16 viviendas. Las lluvias disminuyeron en los  últimas días.    Las plantas renacen entre los escombros, las piedras y los árboles caídos.

Margoth Villafuerte fue operada esta semana, por segunda ocasión, de la pierna derecha. Ella sobrevivió luego de que el fuerte aluvión destruyó   su casa  y la arrastró varios metros.

Camina  sosteniéndose  de las paredes. Con dificultad abre una puerta. Ahora vive  en la comunidad La Merced, con sus tres hijos. Esta población se encuentra en la carretera  Baños-Puyo, frente a Chin Chin.

La casa es de un piso, tiene dos habitaciones y un baño.  Paga USD 50 por el arriendo. Villafuerte se recuesta en una pequeña cama. Afirma que no puede permanecer parada mucho tiempo.  Sus dos hijos de 13 y  14 años  dejaron de estudiar. “Buscan trabajo en el campo como jornaleros.  Tengo pocas  donaciones”.

Su hijo mayor  viajó al Puyo, donde  los padres de Villafuerte están enfermos. Ella es una de las pocas damnificadas que se quedó a vivir cerca de Chin Chin. Las otras viajaron a  Baños o a la capital de Pastaza, por seguridad.

A la casa comunal de La Merced   se trasladaron los pupitres, la pizarra de tiza líquida y el material didáctico de la  escuela Magdalena Dávalos, que funcionaba en Chin Chin. Las instalaciones del centro se encuentran cerca del lugar donde el lodo destruyó todo.

Por seguridad, los pobladores decidieron  que los niños de Chin Chin y La Merced reciban clases en la casa comunal.

María Salazar, profesora unidocente del plantel, se lamenta. “Antes tenía 15 alumnos y ahora solo asisten siete. Se fueron a otros lugares o dejaron de estudiar”.

Jóselin Saquinga,  de 10 años,  sigue  triste.  Su tía Marlene Saquinga  y  su prima Lizbeth Robayo murieron  en el aluvión.

Asegura  que su familia está desesperada porque su padre, Rubén Saquinga, no encuentra un trabajo fijo.

Los damnificados se reunirán este  fin de semana para realizar una misa por las víctimas. A más de Marlene Saquinga  y Lizbeth Robayo murieron  Bolívar Bermeo y su hijo Byron.
Hugo Pineda, alcalde de Baños, señala que ya se escogió  el terreno para la construcción de las viviendas. Está en San Vicente, a 1 km del centro de Baños. El lote tiene
4 000 m². “Nos reuniremos con el ministro de Vivienda, Walter Solís, para que apruebe la compra del terreno”. 

Según Pineda, las personas que están arrendando deben presentar el contrato y las facturas  en el Municipio para  reembolsar los gastos. “Los afectados que no consigan empleo pueden acercarse acá. Tenemos varios proyectos donde pueden trabajar. Conseguimos un puesto para  una de las hijas de Bolívar Bermeo”.

La edificación de cada casa costará USD 9 200.

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