19 de agosto de 2014 23:29

Alianza País creará una comisión para el debate de las enmiendas

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 15
Triste 0
Indiferente 1
Sorprendido 1
Contento 0
Paúl Zamora M. Redactor (I)
politica@elcomercio.com 


Pese a que la Corte Constitucional (CC) todavía no emite un informe sobre el procedimiento que deberán tener las 17 reformas a artículos de la Constitución, el oficialismo ya maneja fechas y procesos para este tratamiento. Según el calendario tentativo, el primer debate de las enmiendas constitucionales se daría en noviembre del 2014, y el segundo debate sería para diciembre del 2015. A esto se suma que será una Comisión Legislativa especial la que se encargará de analizar y 
emitir un informe final. Esto se dará siempre y cuando la CC emita su informe hasta mediados de septiembre y dé luz verde a la enmienda. 


El bloque de Alianza País apuesta todo porque los cambios en la Constitución pasen por sus manos. Ayer, luego de 15 días de receso, los legisla­dores retornaron a sus labores. Los oficialistas tuvieron una reunión a las 18:00, con el objetivo de definir un plan de ruta para este período y para conciliar posturas en temas como la Ley de Telecomunicaciones, el Código Laboral y la Ley 
de Tierras. 
Sin embargo, el tema central que ocupará su atención en los próximos meses serán las enmiendas constitucionales. Por ahora, los oficialistas esperan el informe de la CC no solo para conocer los procedimientos, otro tema que genera inquietud son los límites para la redacción de los textos . 
El juez Constitucional Antonio Gagliardo recordó que lo que debe hacer la Corte es decir la vía por la que deben realizarse los cambios en la Constitución; si se hacen a través de la Asamblea o tienen que necesariamente ir a una consulta o referendo. Sin embargo, advirtió que los asambleístas “podrían analizar y hacer pequeños cambios en los textos, pero no pueden hacer un cambio drástico o que dé un giro total en la redacción”. 
El oficialista Virgilio Hernández ratifica que el informe de la Corte será vinculante y que lo que decida el organismo será acogido por la Asamblea. En este punto, reconoce que la CC deberá establecer no solo cuál es el procedimiento sino además emitir un informe “incluso con las consideraciones de los límites dentro del espíritu constitucional”. 
El oficialista Armando Aguilar añade que si los cambios se dan vía enmienda se deberá nombrar a una Comisión que difunda la ley, analice las propuestas y emita un informe final que conocerá el Pleno. En este punto ratifica que los textos que surjan del nuevo debate podrán tener cambios de forma, mas no de fondo. 
Legisladores, como Luis Fernando Torres (Creo-PSP-Cambio), sostienen que los parámetros que imponga la CC para el tratamiento de las reformas definirían los límites de cada texto. En este marco asegura que la oposición jugará en papel fundamental en la opinión pública y que ellos aprovecharán el debate para alertar sobre los posibles riesgos de los cambios a la Constitución. 
En la práctica, la oposición aún cuenta con dos caminos para contrarrestar al oficialismo. El primero es el impulsar una consulta popular a través de la recolección de firmas del total del padrón. El segundo es que -una vez terminado el debate de las enmiendas- se impulse una demanda de inconstitucionalidad. En ese caso la Corte Constitucional deberá analizar los cambios finales tanto en fondo como en forma. 
Ahora el balón está en el campo de la CC, que deberá definir el procedimiento de este nuevo cambio constitucional y para ello podría señalar tres caminos. El primero se trata de una enmienda constitucional que implicaría que los cambios se hagan a través de la vía Legislativa. El segundo es que la CC decida que los cambios sean impulsados mediante una reforma, lo cual conllevaría al pronunciamiento de los ciudadanos en las urnas en un referendo, como ocurrió en el 2011. Finalmente, existe la posibilidad de que los cambios a la Constitución solo puedan ser impulsados a través de una Asamblea Constituyente.
Alianza País insiste en que para su bloque los 17 cambios a la Constitución deben ser tratados en una enmienda, pues no alteran la estructura fundamental del Estado; no alteran el carácter ni los elementos constitutivos del Estado; no se establecen restricciones a las garantías y derechos y, finalmente, porque no se modifica el procedimiento de reforma constitucional. Para Torres, en cambio, la complejidad de los cambios que se pretenden introducir obligarían incluso 
a que la CC sugiriera la vía de la Asamblea Constituyente para tratar el tema de la comunicación como servicio público y el que tiene que ver con la acción de protección.

_En Contexto


El Bloque de Alianza País entregó el 26 de junio a la Corte Constitucional el proyecto de enmiendas a la Constitución para su respectivo trámite. El documento tiene 17 artículos, una disposición transitoria y una final, y es analizado por la jueza Wendy Molina.

El oficialismo

SEnS

mantiene reu­niones con el objetivo de establecer las posturas en temas sensibles como la reelección y la comunicación. 
Si la Corte Constitucional  
decide que los 17 cambios se hagan vía enmiendas, la Asamblea deberá tramitar estos cambios. 
Se creará una Comisión ­Especial que analice los textos, recoja propuestas y presente un informe para ser conocido en el Pleno. 
El primer debate

SEnS

sería en noviembre de este año, según el calendario de Alianza País, y el segundo debate para diciembre del 2015.

La jueza Wendy Molina  
es la encargada de analizar las 17 enmiendas a la Carta Magna planteadas por el oficialismo.
Será el Pleno de la Corte Constitucional el que emita el informe final sobre la intención de los cambios a la Constitución. 
La CC solo analiza la vía,  no los textos: si un tema afecta a los derechos, a la institucionalidad o a la estructura de la Constitución.
Si luego de los debates 
existiera alguna demanda de inconstitucionalidad, la CC podría analizar el fondo y forma de los cambios.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)