19 de septiembre de 2016 00:00

Alemania es el país de la UE que compra más a Ecuador

En la hacienda La Victoria de la empresa Pusuachi SA, en Machachi, se realiza el procesamiento del brócoli. Foto: Vicente Costales/ EL COMERCIO.

En la hacienda La Victoria de la empresa Pusuachi SA, en Machachi, se realiza el procesamiento del brócoli. Foto: Vicente Costales/ EL COMERCIO.

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Carolina Enríquez, Cristina Márquez y Steve Reyes  (I)

El sabor y el verde profundo del brócoli abrió el mercado europeo a la exportadora Ecofroz, que comenzó a enviar el producto congelado en 1996.

Las instalaciones de esta empresa están en la zona Potreros Altos, en la parroquia Aloasí, en el sur de Pichincha. A 3 000 metros sobre el nivel del mar 900 personas trabajan para que el producto llegue a perchas de supermercados, restaurantes, hoteles de Alemania, Inglaterra, Bélgica, Holanda, etc.

Ingresar al mercado europeo, a decir de Rodrigo Darquea, gerente general de la firma, fue un proceso que se “abrió naturalmente”, por la alta demanda del producto y la escasa competencia que existía hace un par de décadas.

El primer comprador en la Unión Europa (UE) fue de Alemania, un país que se ha consolidado como el principal destino para los productos ecuatorianos desde el año pasado hasta la fecha. De enero a julio del 2016, las exportaciones a ese país sumaron USD
328 millones; es decir el 19,8% del total exportado a la UE.

Hasta fines de la década de 1990, las exportaciones de Ecofroz se destinaron exclusivamente al mercado alemán. Ahora el 35% se coloca en la UE. Darquea considera que el acuerdo comercial con la UE permitirá mantenerse en el mercado e, incluso, lograr un crecimiento de, al menos, 3% en los próximos años.

Para el próximo 17 de octubre está previsto que el Consejo Europeo trate y apruebe el convenio con Ecuador, pero todavía falta el visto bueno de los parlamentos de ambas partes, un trámite que debe lograrse hasta finales de año.

Si eso no sucede, desde el 1 de enero del 2017 los productos ecuatorianos empezarán a pagar aranceles para ingresar al mercado europeo. El brócoli, por ejemplo, cancelará 14,9% por este concepto.

Desde que se cosecha el brócoli hasta que parte en el barco con destino a Europa el proceso puede tomar 24 horas.

El país exporta en total 60 000 toneladas al año (25 000 toneladas van a la UE). De esa cantidad 30% corresponde a lo que envía la empresa.

Las firmas exportadoras de brócoli del país tienen sus plantaciones en las provincias de Cotopaxi y Pichincha. Una de ellas es la finca La Victoria, de la firma Pusuachi SA, donde los trabajadores cortan manualmente la flor de brócoli. Esta empresa, ubicada en Machachi, exporta desde hace 27 años y el 40% de su producción va a la UE.

Una de las ventajas del Ecuador, dijo Rodrigo Gómez de la Torre, presidente de la Asociación de Productores de Frutas y Legumbres (Aprofel), es el proceso a mano de la recolección. “Permite que el producto vaya con mejor calidad (...) el sector genera 6 000 empleos directos a escala nacional”.

La calidad es precisamente lo que atrae al comprador europeo. Así lo revelan los representantes de la exportadora de quinua Sumak Life, que llegó a la UE gracias a un comprador alemán que la contactó en la feria de productos orgánicos BioFact del 2007, en Alemania.

La apertura del nuevo mercado marcó el crecimiento de Sumak Life. “No tuvimos problemas para hacer los contactos, no fue necesario enviar muestras y el viaje se realizó con el apoyo de ONG. Pero sí tuvimos que invertir para poder cumplir con todas las normas de calidad”, cuenta Lorena Caichug, responsable del área de comercialización y exportaciones.

Para que la quinua de la empresa pudiera llegar a Alemania, las normas de revisión de los productos se volvieron más estrictas, se incrementaron las capacitaciones, la asesoría técnica y el seguimiento de los cultivos en los campos.

Con el acuerdo comercial, la empresa prevé incrementar el volumen de exportación y recuperar la presencia que tenía en los últimos años. Debido a la crisis de los mercados internacionales este año solo envió 100 toneladas cuando hace cuatro años llegaban a 440.

El 100% del producto de Sumak Life va a la UE, como materia prima (al granel) en presentaciones de 25 kilogramos.
Por ahora, la empresa no tiene el dato exacto de cuánto les correspondería pagar por aranceles de no concretarse el acuerdo comercial.

Para otros sectores, como el bananero, el no contar con un convenio con la UE ya ha tenido un impacto.

La caja de banano ecuatoriano paga USD 0,54 más respecto a otros países que ya firmaron un tratado comercial con los europeos. Por eso, los compradores en la UE ya exigen al exportador local que ajuste los precios en las futuras ventas.

“Mi principal cliente me está presionando para que el tratado se firme, de lo contrario comprará banano a un menor precio a otros países. De lograr un acuerdo podemos crecer un 20% ”, dijo Alfredo Montalvo, socio de Fruta Rica, quien fundó la empresa en el 2000 junto a Salomón Fadul, en Machala (El Oro).

Montalvo era dueño de una bananera junto con otros socios, pero luego de que el fenómeno de El Niño arrasara con sus plantaciones, en 1998, quebró y le propuso a Fadul crear una exportadora.

Para esta firma, a diferencia de las otras, ingresar a Europa les tomó meses. En el 2001 hizo su primer envío de 140 000 cajas de banano a Alemania. Ahora, el negocio con el cliente alemán sigue y el 90% de las exportaciones de Fruta Rica van a ese país; el resto llega a China y Lituania. A la semana produce cerca de 66 000 cajas de banano.

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