15 de March de 2010 00:00

Al dengue se lo puede prevenir

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Redacción Guayaquil
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Fiebre alta y dolor del cuerpo. Estos síntomas se repiten en algunas enfermedades, como un ‘trancazo’, una fuerte gripe o una infección a la garganta.  Pero también puede ser dengue, sobre todo   si el malestar se presenta en los meses de  la estación lluviosa.

La semana pasada, Ingrid Villagómez llegó con un intenso dolor de cabeza  al centro de salud nro. 9, en el   Guasmo Sur de Guayaquil.   Por  tres días,  los 38 grados de fiebre no la dejaron   trabajar.    “Por mi casa algunos tienen  dengue. Vine  al chequeo para  descartar     dudas”. 

Para tener un diagnóstico certero, además de las pruebas por laboratorio,  Rosario Cantos, epidemióloga de la Dirección de Salud de Guayas, recalca  que hay que identificar   bien la sintomatología del dengue.

La fiebre alta puede durar de  cinco a siete días, así como los dolores musculares, de articulaciones,  de cabeza,  detrás de los ojos, decaimiento   y pérdida de apetito. Incluso pueden aparecer  puntitos rojos en la piel, tipo   sarpullido, que causan picazón. 

Sin complicaciones, el ciclo de la enfermedad puede durar entre siete y nueve días. Si  hay  manifestaciones hemorrágicas, como sangrado por la nariz, de las encías y sangre en las heces hay que hospitalizar. El número de   plaquetas por centímetro cúbico de sangre puede reducirse. 

Para  evitar  complicaciones,  Lenín Vélez, subdirector técnico del Servicio Nacional de Control de Enfermedades Transmitidas por Vectores (SNEM) recomienda no automedicarse.

Explica que  al tratarse de un virus no hay una  medicina específica para curar el dengue. Por ello,  la medicación  que  se da solo tiene  efecto calmante. En caso de presentar  síntomas, Vélez aconseja tomar muchos líquidos, aplicarse paños de agua y consumir solo acetaminofén o paracetamol, que ayudan a bajar la fiebre y alivian el malestar.

El especialista advierte que se debe    revisar  la composición   de la pastilla o jarabe que se ingiera,  debido a que otros químicos  agravan  el cuadro. Por ejemplo, medicamentos con ácido acetil salicílico, como la aspirina,  y   antiinflamatorios, como el diclofenaco,  pueden empeorar el cuadro clínico.   Este último compuesto funciona como anticoagulante de la sangre, por lo que puede causar hemorragias severas.

Este virus      tiene cuatro serotipos. En una epidemia pueden circular más de dos, lo que  genera un alto riesgo. Si por primera vez, una  persona se infecta por un   serotipo (una variable del virus) adquiere     dengue clásico. Y, si hay un   brote con otro serotipo, es probable que se contagie con el tipo hemorrágico.

Como desde hace tres años, en la actualidad, en el país circula solo el serotipo 1. Eso significa que no se puede considerar que haya una epidemia.

El director de Salud de Guayas, César Chong, insiste en que para evitar contagios el control  debe empezar en casa: revisar   tanques de agua, limpiar   patios y eliminar los   posibles criaderos.

El cuidado debe ser mayor  cuando hay más probabilidades  de picadura, en momentos de poca      luz solar: en la mañana, de  06:00 a 08:00  o antes del anochecer, de 17:00 a 19:00.

   América Latina está en alerta

Redacción Guayaquil
Se  originó  en  África.  Por  su rápida  evolución  llegó al    sudeste  asiático, donde se convirtió en virus.   Ya en 1951 se detectó el genotipo americano en Trinidad y Tobago. 
Luego arribó a  Panamá  y en 1977 se propagó por Centroamérica y Sudamérica. Nueve años después   avanzó hasta Paraguay, Perú y Ecuador. 

Desde entonces el dengue y su transmisor, el mosquito Aedes aegypti, son   una amenaza para la región.  Solo entre 1960 y 2004, el virus sumó 6,9 millones de casos.  En el 2009  hubo  casi   1 millón y en lo que va de 2010 ya hay   más de 2 millones.

Gustavo Bretas,  de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), dice  que por 5 años el   dengue estuvo a la baja. Esa disminución generó un riesgo: más vulnerabilidad de la población. Eso se evidencia, durante un brote epidémico, cuando hay más   casos  de dengue  tipo hemorrágico. Además, este año el fenómeno El Niño, entre enero y abril,   favorece con  sus  altas temperaturas a  la reproducción del Aedes aegypti.

En el país, las autoridades de Salud afirman que la situación está controlada,  pese a que  hay casi 3 000 casos y dos muertos. 

El subsecretario de Salud del Litoral, Marcelo Aguilar, da algunas cifras de  América. Colombia tiene 15 000 casos y 22 fallecidos.  México  declaró la emergencia  por amenaza de dengue hemorrágico en una ciudad de altura, (2 400 metros sobre el nivel del mar).

En el sur de Brasil hay epidemia y, por primera vez,   Buenos Aires registra   brotes propios. Incluso Chile, declarado libre del vector desde 1961 por la OPS,  reporta  casos aislados.

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