28 de abril de 2016 16:19

Agentes civiles de tránsito llevan ayuda a la zona rural afectada por el terremoto

Las donaciones llegan a las zonas rurales de Manabí. Foto: Cortesía AMT

Las donaciones llegan a las zonas rurales de Manabí. Foto: Cortesía AMT

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 2
Triste 1
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 6
Mayra Pacheco

Un grupo de agentes civiles dejó temporalmente las tareas de gestión del tránsito en Quito para prestar su ayuda a las zonas rurales afectadas por el terremoto del pasado 16 de abril. 48 efectivos de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) se dedicaron durante una semana a asistir a las víctimas, prestar auxilio a los heridos, rescatar mascotas y entregar donaciones en las poblaciones periféricas.

Para continuar con la ayuda la AMT está haciendo relevos. Este fin de semana está previsto que salga un tercer grupo. El apoyo en la zona se mantendrá mientras haya necesidades en las poblaciones afectadas.

Los agentes llegaron con los productos entregados por los quiteños a sectores rurales de Manabí, ubicados cerca de Junín. El personal estuvo en Tosagua, Las Peñas, El Pechichal Adentro, El Pechilal Afuera, Balsa Tumbada, El Cabuyal, Santa Clara, Toro de San Juan... La jornada fue extenuante. Se trabajó desde las 05:00 hasta las 23:00, mencionó Julio Puga, director de operaciones de la AMT.

En estas zonas se evidenció también las secuelas que dejó el sismo. Las personas de escasos recursos habían perdido lo poco que tenían y en los primeros días no habían recibido atenciones. Eran lugares de difíciles acceso. Para entregar las donaciones se realizaron largas caminatas, se usó motos o burros.

La gratitud de las personas por los kits de ayuda humanitaria recibida fue la mejor recompensa. Una de las situaciones más conmovedoras, para Puga fue la de una niña de ocho años que pidió que le ayuden a sacar a su perro que se quedó atrapado entre los escombros. "Se puso muy contenta. Ella nos pidió que no nos vayamos, que le ayudemos a reconstruir su casa".

Las personas de esta zona tuvieron que improvisar para protegerse de la intemperie. Se dormía en sitios abiertos, por temor a nuevas réplicas. "Las donaciones que llevamos más que productos son un mensaje de esperanza. Ellos saben que en Quito hay personas solidarias que están pendientes de sus necesidades", comentó Puga.

Mientras tanto en la ciudad, en Quito, el resto del personal sigue realizando las tareas propias que desarrolla la entidad. No se tiene el equipo de agentes al 100%, por esto se solicitó a las conductores de vehículos manejar con precaución para evitar accidentes.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (2)
No (2)