9 de April de 2010 00:00

57 evacuados por el desborde del río Vinces

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Redacción Guayaquil guayaquil@elcomercio.comDesde el pasado lunes, a los habitantes de Vinces les preocupa lo que ocurre con el río del mismo nombre. Ese día, el caudal      aumentó a tal punto que sobrepasó  los límites del  malecón.Si bien ayer el   nivel del agua bajó en varios sitios, el temor  sigue.   Las precipitaciones  en el sector norte de la provincia de Los Ríos y la creciente de río Quevedo, que alimenta al Vinces,  ocasionaron   la inundación de   zonas  urbanas y rurales. También generaron la pérdida de cultivos.

La acción oficialEn el albergue  del Ministerio de  Inclusión Económica ySocial, en Vinces, hay capacidad para 200 personas, pero solo están      siete. Los habitantes     de la zona rural no quieren abandonar sus predios, por el temor a  robos.

Los damnificados reciben raciones de arroz, azúcar, aceite, fréjoles, atún, fideo, sal, avena, sardina y agua potable.El personal   municipal  labora en las calles tratando de limpiar los sumideros para facilitar la evacuación del agua. Hay puntos donde         el     alcantarillado   colapsó.Moisés Villasagua,  de la Defensa Civil, pidió a los afectados que   se trasladen  a los albergues.

Las condiciones son poco favorables para las actividades educativas. El  agua    ingresó en varios  establecimientos. Por ello, las clases se suspendieron desde ayer hasta el   lunes. Entre los colegios afectados están el 10 de Agosto, Guayaquil, Martínez Aguirre, Juan Antonio Montalbán, Arcadio Soto...La situación es preocupante ya que el agua llegó  a la calle donde está el  edificio municipal, ubicado a dos cuadras del malecón. El alcalde, Francisco León, dijo que algo similar   ocurrió en    el fenómeno de El Niño, en  1998.En la zona del malecón, próximo a las dependencias de la Defensa Civil, en medio de una pertinaz lluvia, las personas transitan de memoria por el sendero que está inundado. Ayer, el  río llegó  hasta la mitad de la calzada.La situación es   más crítica en las vías que no son asfaltadas. En la ciudadela San Lorenzo, más conocida como Nicaragua,  muchas de sus calles están llenas de agua o lodo. Los vecinos se quejan por la falta de alcantarillado.Carlos Salvatierra debió dejar el barrio. La creciente del río provocó que el agua ingresara a su casa y alcanzara una altura de 50 centímetros. Junto a su esposa, Janeth Mera y sus cinco hijos están momentáneamente en el albergue del Ministerio de Inclusión Económica y Social, en Vinces.En ese sitio hasta ayer estuvieron tres familias del sector del Polvorín, ubicado en  las afueras de la ciudad. Leonardo Fernández, miembro del MIES local, dijo que durante los dos días que estuvieron allí no se adaptaron a las normas de convivencia.“Aquí es prohibido cocinar en los cuartos y ellos se rehusaban a utilizar la cocina general. Además, hay horarios y disposiciones. De todos modos si quieren volver, las puertas del albergue están abiertas”, dijo Fernández.Según datos del MIES, desde el lunes 57 personas han sido evacuadas en el cantón Vinces. De ellas, siete provienen del área urbano marginal, nueve al recinto El Hacha y 41 al recinto La Americana. Ambos son parte de  la parroquia Antonio Sotomayor.En la zona rural no están habilitados albergues por lo que los damnificados están distribuidos en las casas de 15 familias que los acogieron. Entre ellos está Vicente Alvarado, de 65 años, cuya casa se  llevó la corriente cuando se rompió un tramo de unos 100 metros de un muro de contención en el sector de la Americana.Cerca de allí, la vivienda de Mauricio Olvera está a punto de caer. Otra creciente   fuerte provocará su   colapso. Este agricultor, su esposa y dos hijos viven provisionalmente donde un vecino.En la parroquia Antonio Sotomayor, hileras de dos y hasta tres sacos, uno encima de otro, fueron colocadas  a lo largo del malecón. Entre el lunes y martes pasados,  el agua alcanzó hasta la calle 13 de enero, a una cuadra del lugar.Ángel Segura, agricultor de la zona, dijo que para evitar las inundaciones se debe elevar la altura del  malecón en unos 80 centímetros. También,     dragar el río, construir muros consistentes para proteger los sembradíos.Pero eso será luego el invierno, pues gran parte de la cosecha de arroz, que está a punto de recogerse, se perdió. Además, hay plantaciones de banano, plátano, maíz y cacao en riesgo.Alejandro Nivela tiene un puesto de venta de pollos en el malecón de     Antonio Sotomayor, parroquia    conocida   como Playas de Vinces. Él está preocupado por las consecuencias que, en el corto plazo,  generen las inundaciones, especialmente en la  zona rural y en el comercio local.  “Por eso, el negocio está malo porque la gente no tiene con qué comprar. Aquí al frente, en el Edén y en La Pepa hay mucha gente desempleada”.El alcalde, Francisco León, convocó ayer a sesión del Concejo para evaluar la situación y conocer el informe de los concejales que se han desplazado a distintas zonas. El cantón Vinces tiene cerca de 80 000 habitantes.El Burgomaestre insistió en la necesidad urgente que el Gobierno declare en emergencia a Vinces y que la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgo llegue con ayuda. “No pedimos dinero, lo que queremos es que nos faciliten maquinaria para trabajar los muros, de manera técnica  y evitar que luego se rompan, con las primeras lluvias que caen”.

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