12 de marzo de 2020 00:00

Waoranis tejen artesanías por su independencia y cultura

La cestería es la gama de productos que ha tenido mayor acogida comercial. Fotos: cortesía Omere

La cestería es la gama de productos que ha tenido mayor acogida comercial. Fotos: cortesía Omere

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Ana Cristina Alvarado
Redactora (I)
aalvarado@elcomercio.com

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Tejer fibras en implementos para la vida diaria o accesorios es parte de la cotidianidad de las waorani. Las lideresas Manuela Ima, waorani, y Romelia Papue, kichwa, encontraron en esto la oportunidad para crear una fuente de ingresos para 60 mujeres de la comunidad de Tiwino, Pastaza. Así, hace dos años nació Omere Texturas de la Selva.

Omere’ es una palabra en wao-terero que en español quiere decir ‘selva’. “Esto se relaciona con nuestras nacionalidades. La idea es poder conservar los conocimientos que las mujeres tienen, la cultura, los cantos, todo lo que viene a través de esto, los conocimientos ancestrales”, cuenta Papue.

Si bien las artesanas son expertas en la técnica del tejido, Ima y Papue las capacitan en diseños contemporáneos, con el objetivo de que los productos puedan ser vendidos en las principales ciudades del Ecuador. Actualmente, la marca se vende en Quito en Olga Fisch, Museo Mindalae, Waponi Café Arte, entre otros.

La capacitación en diseños contemporáneos es constante para innovar el catálogo de productos.

La capacitación en diseños contemporáneos es constante para innovar el catálogo de productos.

Omere es una iniciativa independiente. Ima y Papue visitan cada mes la comunidad para comprar los productos o para impartir capacitaciones con base en nuevos pedidos o demanda. Por dos paneras, Omere paga unos USD 25 a las artesanas, por ejemplo.

“Esto les ha empoderado bastante, porque muchas de ellas ya no dependen de los esposos. Tienen ingresos para salud o educación de sus niños”, asegura.

El proceso de manufactura está ligado a la vida en la selva, según relata Papue. Las artesanas deben caminar hasta por ocho horas para obtener el cogollo de la palma de chambira. Estas hojas verdes son lavadas por tres días, hasta que queda solo una fibra blanca. Después, esto se tuerce para hilar.

Si se elabora una hamaca, por ejemplo, el hilo es grueso. Y si, por el contrario, se tejen pulseras, la materia prima es delgada. Aunque se ofrece una amplia gama de artículos, los utilitarios han tenido más acogida y, dentro de ellos, los de cestería.

Los pigmentos usados para tinturar las fibras también provienen de la naturaleza amazónica. Entre otros, el rojo se obtiene de la corteza del árbol de wepeta; el amarillo, de la cúrcuma; el verde, de las hojas.

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