18 de octubre de 2019 00:00

Los tsáchilas reforestan la comuna Chigüilpe 

Abraham Calazacón es el líder de un proyecto de reforestación en cinco hectáreas de la comuna Chigüilpe, donde ya han sembrado 80 plantas. Foto: Juan Carlos Pérez para EL COMERCIO

Abraham Calazacón es el líder de un proyecto de reforestación en cinco hectáreas de la comuna Chigüilpe, donde ya han sembrado 80 plantas. Foto: Juan Carlos Pérez para EL COMERCIO

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María Victoria Espinosa

En la comuna tsáchila Chigüilpe, los nativos iniciaron un proyecto de reforestación. 18 jóvenes de las comunas Cóngoma Grande, Los Naranjos, Chigüilpe y Colorados del Búa realizan la siembra de plantas desde hace tres meses.

Ellos pertenecen a la escuela cultural Mushily, en la que los niños y jóvenes se preparan para ser guías turísticos. Los estudiantes aprenden sobre las costumbres y tradiciones de la nacionalidad.

Abraham Calazacón es el líder de este programa. Él afirma que decidieron sembrar, porque habían perdido sus árboles sagrados ancestrales.

Uno de esos era el achiote. Ellos tenían varias plantas para mostrar al turista la forma y textura del fruto. Pero esos árboles cada vez tenían menos frutos. Así que empezaron a averiguar porqué la planta no florecía, pese a los cuidados.

Los nativos llegaron a la conclusión de que se debía a que a la planta le hacían falta la sombra y humedad del bosque. Así que decidieron capacitarse en reforestación.

Los hicieron de dos formas. La primera fue con los adultos mayores, quienes les compartieron los secretos ancestrales para sembrar las plantas nativas. Uno de esos consiste en que antes de sembrar se realicen limpias y baños purificadores para que los jóvenes al hacerlo no trasmitan sus energías negativas a las plantas.

También recibieron capacitaciones de voluntarios, quienes realizan prácticas o ayuda comunitaria en la zona.

La meta es repoblar cinco hectáreas en un año. Para lograrlo deben sembrar entre 300 y 500 especies.Hasta el momento, ya han plantado 80, entre medicinales, florales y frutales.

Calazacón señala que las primeras semillas que se plantaron fueron de la especie melina. Este árbol cuando crece da sombra y retiene la humedad. Por eso lo sembraron alrededor de las plantas de achiote.

Además, sembraron árboles de moras silvestres. La ventaja de esa planta es que los frutos atraen a las aves. Calazacón señala que entre las 16:00 y 18:00, hay varios tucanes que van a alimentarse.

Los tsachilas de Chiguilpe estan reforestando 5 hectareas con planta nativas. Foto: Juan Carlos Perez / EL COMERCIO

Los tsachilas de Chiguilpe estan reforestando 5 hectareas con planta nativas. Foto: Juan Carlos Perez / EL COMERCIO


Él afirma que hace más de 100 años estas aves convivían con los tsáchilas, pero tras la colonización - y posterior deforestación - desaparecieron de las siete comunas tsáchilas junto a otras aves, que eran veneradas por los nativos.

El 60% de los nuevos sembríos es de plantas medicinales. Unas se plantaron en pareja como el árbol pechi, que se caracteriza porque la hembra tiene espinas y el macho hojas que sirven para remedios.

Los chamanes utilizan esas plantas para realizar baños amargos y de florecimiento. Las hojas el pechi macho se trituran y se mezclan con pócimas para los baños. Cuando el paciente termina el tratamiento, debe caminar hasta un árbol pechi hembra y de a poco colocar el cuerpo en el tronco, que tiene espinas.

Los tsáchilas descubrieron que cada pinchazo toca puntos energéticos, que ayudan a que el paciente se calme.

Durante las próximas semanas, los jóvenes van a sembrar árboles y cañas a 10 metros del río Chigüilpe. Lo harán antes de que el invierno llegue con fuerza. De esa forma la lluvia va a acelerar el crecimiento.

Calazacón señaló que el objetivo es descontaminar el afluente para recuperar las especies (peces, nutrias), que vivían hace años en las cuatro pozas de esa comuna.

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