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Testimonio: ‘Contraje el coronavirus; los doctores dicen que me recuperé porque hacía ejercicio y comía sano’

Estefanía Guijarro y tiene 32 años. Viajó a Esmeraldas, región Costa de Ecuador, el lunes 16 de marzo del 2020. Para el 20 de ese mes ella sintió ardor de garganta y ojos, y malestar en todo el cuerpo. Ella cree haber contraído el nuevo coronavirus, covid

Estefanía Guijarro y tiene 32 años. Viajó a Esmeraldas, región Costa de Ecuador, el lunes 16 de marzo del 2020. Para el 20 de ese mes ella sintió ardor de garganta y ojos, y malestar en todo el cuerpo. Ella cree haber contraído el nuevo coronavirus, covid

Estefanía Guijarro y tiene 32 años, contrajo el nuevo coronavirus, covid-19. Tras su recuperación continua con su entrenamiento con el sistema kangoo jump. Foto cortesía

Estefanía Guijarro tiene 32 años. Viajó a Esmeraldas, región Costa de Ecuador, el lunes 16 de marzo del 2020. Para el 20 de ese mes ella sintió ardor de garganta y ojos, y malestar en todo el cuerpo. Ella cree haber contraído el nuevo coronavirus, covid-19, en ese viaje.

A continuación, Guijarro cuenta su experiencia con el virus:

“Recuerdo que me trasladé en bus, portando únicamente la mascarilla, ya que en ese momento recién teníamos una alerta inicial.

Cuando empecé con esos síntomas, pensé que se trataba de una gripe normal. Pero los dolores se incrementaron con el paso de los días y el jueves las molestias ya fueron insoportables.

Tenía mucha fiebre, sentía náuseas, sudaba demasiado por las noches, tenía insomnio. No podía respirar, perdí el sentido del olfato y del gusto. Me asusté y el 30 de marzo finalmente me fui a un dispensario médico. Antes, llamé al 171. Me dijeron que identifique bien los síntomas para evitar colapsar el sistema público.

En el centro médico me revisaron y me hicieron una radiografía de pulmones. Me dijeron que debía aislarme y así lo hice por 14 días.

Entonces dejé la casa que comparto con mi mamá para evitar contagiarla. Estuve en un lugar cerca de mi trabajo completamente sola. Mi madre y las doctoras de mi trabajo me monitoreaban constantemente. Estuve con paracetamol, vitamina C. También me hice muchas limonadas con jengibre.

Foto cortesía

Tras recuperarme me dijeron que salí bien librada de la enfermedad gracias a mi condición, pues estoy vinculada a la actividad física desde que era pequeña y el último año me dediqué a practicar kangoo jump. Se trata de un sistema de entrenamiento con el que bajas de peso rápido y de forma segura. Utilizas unas botas con resortes que minimizan el impacto, protegiendo tus articulaciones. Yo experimenté esos beneficios y por eso decidí abrir un centro de acondicionamiento. Funcionaba en las noches, con tres horarios.

Una vez recuperada, la sugerencia de las doctoras fue continuar con el entrenamiento. Volví a colocarme las botas el 4 de mayo, luego de realizarme las pruebas respectivas para reintegrarme a mi trabajo y volver a mi casa. A la par del ejercicio, los médicos acordaron en que debo mantener protocolos estrictos de bioseguridad. Que de alguna manera soy inmune al covid-19, pero que aún así existe el riesgo de volver a contagiarme”.

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