Carlos Cabrera es el nuevo Comandante de la Policía
Padres, con opiniones divididas por regreso a clases…
MSP: Los datos de las infografías covid-19 son variables
Lasso remueve a Varela de la Comandancia de la Policía
A un paso de que las empresas llamen a cobrar los sábados
Rusos y Lagartos se disputan área del puerto marítim…
La lucha a favor del bebé Derek unió a miles
Fuerte lluvia en Guayaquil; se prevé cambio de clima…

Riego con cuenta gotas en Ecuador

El prototipo fue instalado en una plantación en Cayambe. En la actualidad los desarrolladores están afinando el sistema. Fotos Freepik y cortesía UISEK

Los agricultores con pequeñas parcelas de terreno podrán modernizarse e incluir en sus terrenos un sistema de riego por goteo automatizado, a costos asequibles.

Un equipo conformado por cinco estudiantes de Ingeniería Automotriz de la Universidad Internacional SEK (Uisek) desarrolló una placa con sensores de temperatura y humedad, que permite determinar cuánta cantidad de agua es necesaria en un terreno.

Ellos, pese a no tener conocimientos en agronomía, se propusieron ahondar en ese campo y mezclarlo con la tecnología para mejorar las condiciones de trabajo del sector agrícola. Su prototipo resultó ganador del concurso de proyectos innovadores organizado por la universidad, durante la pandemia.

Antes del desarrollo del equipo, los estudiantes trabajaron con agricultores de una comunidad en Cayambe, para conocer cuáles son sus necesidades en cuanto a la implementación de nuevas tecnologías en sus cultivos. El objetivo fue bajar los costos de producción, disminuir el impacto ambiental al mover el volumen del agua controladamente y dar autonomía a los pequeños productores.

La construcción del dispositivo les tomó alrededor de dos meses y para ello realizaron visitas de campo a una plantación de aguacates en ese sector y también recogieron datos de pequeños terrenos que se encuentran dentro de Quito, para que los resultados sean más fiables. Para los estudiantes, uno de los desafíos fue desarrollar el prototipo de forma virtual, solo por medio de reu­niones por plataformas tecnológicas y empaparse de temas de ingeniería que no están relacionados con su especialidad, como la agronomía y la electricidad.

Para que funcione, los sensores se colocan a diferentes distancias en el terreno y ayudan a medir la humedad de la tierra. Esa información se almacena en una tarjeta de control y adquisición de datos que incluye información sobre el clima y la temperatura de la plantación y determina si la planta requiere o no ser regada y qué cantidad de agua es necesaria para que crezca adecuadamente. La placa controla directamente la bomba de agua con la que se realiza el riego, a fin de evitar desperdicios.

El número de sensores que se colocarán depende del diámetro del terreno y del tipo de plantación que se quiera regar. Cada sensor debe estar ubicado en la planta, pero protegido de la lluvia para que funcione correctamente. Este prototipo se puede aplicar en terrenos a partir de los 800 metros cuadrados.

Según explica Wilson Ortega, uno de los desarrolladores del dispositivo, este funciona actualmente en una sola plantación. Sin embargo, están trabajando en mejoras para que sea más automático y los agricultores no estén presentes en el terreno mientras se produce el riego, sino que puedan manejar el dispositivo a través de una aplicación desde el teléfono celular.

Ortega también señala que el prototipo se construyó con materiales que se pueden encontrar fácilmente en tiendas que distribuyen accesorios para vehículos, para abaratar los costos de producción.

Según dicen, en el mercado un sistema de riego automatizado podría costar entre USD 1 000 y USD
3 000, según la tecnología que se emplee en el momento de montarlo en el campo. Sin embargo, el dispositivo construido recientemente está avaluado en unos USD 250, aproximadamente. El valor podría modificarse en función del número de sensores que se coloquen.

Una vez que terminen las adecuaciones que se están realizando al dispositivo, los estudiantes esperan sacarlo al mercado para que sea accesible a más productores agrícolas a escala nacional.

Julio Cárdenas, otro de los estudiantes que participó en el proyecto, menciona que entre los planes a futuro del grupo está presentar este dispositivo en concursos internacionales y darle un valor agregado, para que más personas lo puedan adquirir. También buscan que alguna empresa se interese por el prototipo y puedan recibir cofinanciamiento para ponerlo a la venta y lograr que funcione no solo en Cayambe, sino en todo el país.

Suplementos digitales