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Vacunados no quedan exentos de cumplir normas de bioseguridad con Decreto Ejecutivo 140

El Decreto Ejecutivo 140 libera a las personas vacunadas de las limitaciones a la libertad de tránsito. Foto: Enrique Pesantes / EL COMERCIO

El Decreto Ejecutivo 140, que renueva el estado de excepción por 30 días en El Oro y Guayaquil, libera a las personas vacunadas de las limitaciones a la libertad de tránsito. Este se dio a conocer ayer, 28 de julio del 2021 y entró en vigencia desde las 00:00 de este jueves 29. 

Las personas que cuenten con un certificado emitido por la autoridad sanitaria nacional, dice el documento, que acredite su estado de vacunación completo contra el covid-19, podrán exceptuarse de las limitaciones a la libertad de tránsito establecidas por el Decreto 116 del 14 de julio del 2021. 

EL COMERCIO conversó con el experto en epidemiología, Daniel Simancas, sobre los fundamentos y alcances de esta disposición. 

El especialista señaló que documentos y recomendaciones mundiales establecen que las personas completamente vacunadas tienen menor riesgo de infectarse, de hospitalizarse y de morir, que los no vacunados. 

En este sentido, Simancas encuentra dos beneficios en el tercer artículo del Decreto. La primera, señala, consiste en incentivar a la población para que se vacune de manera masiva, sobre todo en las dos provincias en donde se han detectado más casos de la variante Delta de covid-19. 

El otro punto favorable, dice, es que “de ninguna manera se está permitiendo que ellos (los vacunados) incumplan las restricciones en cuanto a aforos y a medidas de protección. El uso de mascarilla, enfatiza, tiene que mantenerse, al igual que el distanciamiento, “porque de lo que se está hablando es del tema de movilidad”. 

Simancas considera que la decisión es acertada desde el punto de vista epidemiológico. “Sin embargo es insuficiente, se tienen que incrementar restricciones en todo el país, ante el incremento que estamos teniendo de casos y de hospitalizados”.  

Considerando que la capacidad de detección de variantes no es la adecuada, explica, se tienen que implementar medidas más enérgicas para poder controlar el crecimiento de la variante Delta y que no ocupe mucho porcentaje de los infectados hasta que se pueda avanzar con el plan de vacunación

“Estamos ganando tiempo, haciendo contención para que cada vez más personas estén protegidas con la vacunación ante un posible brote o repunte por Delta”. Pero hay que considerar que para alcanzar el porcentaje necesario de personas vacunadas aún falta tiempo 

Las dos variables que son importantes para determinar el número necesario a vacunar son la tasa de reproducción o contagiosidad del virus y la efectividad de las vacunas, explica Simancas. “La variante Delta es 60% más contagiosa, entonces al contagiar a más personas y al haberse documentado que hay una leve disminución de la eficacia de la vacuna cambian las cosas. Si tuviésemos una eficacia del 100% de las vacunas, quizá tendríamos que vacunar a menos personas, pero ahora hay que incrementar el número de personas a vacunar”. 

Las simulaciones que se han realizado, dice el epidemiólogo, llegan a considerar que al menos un 85 a 90% de la población debería se inoculada para alcanzar inmunidad colectiva. Con las anteriores variantes se hablaba de un 66 a 70%. 

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