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Transfemenina pide respeto a su identidad de género; en Municipio de Chone le dijeron ‘señor’

Fernanda decidió presentar un reclamo por ese trato porque

Fernanda decidió presentar un reclamo por ese trato porque "siento que me regresó al pasado, cuando las personas transgénero sufríamos discriminación". Foto: Inredh

Fernanda decidió presentar un reclamo por ese trato porque “siento que me regresó al pasado, cuando las personas transgénero sufríamos discriminación”. Foto: Inredh

Fernanda López es una mujer transgénero, de Manabí. Hace una semana, el miércoles 17 de marzo del 2021, acudió al Municipio de Chone, para ayudarle con un trámite a la madre de una amiga. El encargado de la inspección y otro funcionario se trasladaron con ella hasta un terreno y en el trayecto, de 10 a 15 minutos, el primero se refirió a ella como señor. “‘Por favor dígame señora’, le pedí, en varias ocasiones, y él repetía que yo soy un varón, que así nací y así me ve”.

Lo cuenta, vía telefónica Fernanda, quien se gana la vida como peluquera; llevó todos sus implementos a la casa de su madre, desde que empezó la pandemia. Dice que en un buen día logra hacer cuatro cortes de cabello.

Venciendo cierto temor, relata, decidió presentar un reclamo por ese trato porque “siento que me regresó al pasado, cuando las personas transgénero sufríamos discriminación, yo lo viví, ataques, violaciones, irrespeto hasta de la Policía, cuando ser Lgbti era delito. Fui parte del colectivo Coccinelli, que luchó por la despenalización de la homosexualidad”.

Fernanda intentó, ese mismo día, que el Cabildo le confirmara el nombre completo de la persona que irrespetó su identidad de género. Se queja porque la enviaron de una oficina a otra. Finalmente quiso presentar la denuncia en el Consejo Cantonal de Protección de Derechos, pero al no sentir gran apoyo acudió a la Defensoría del Pueblo, que la escuchó. También tuvo el respaldo de Inredh (Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos).

“Mi madre y mis hermanas me cuentan que desde los 4 años me vestía con su ropa y jugaba a maquillarme, cuando tenía 6. No recuerdo mucho, pero desde que tengo uso de razón me he sentido mujer. En el 2010 me cambié de nombre. Y el género está en mi cédula de identidad desde que fue posible, en el 2016 (por la Ley Orgánica de Identidad y Gestión de Datos Civiles)”, señala Fernanda López, mujer transgénero.

En Ecuador, en noviembre de 1997 se despenalizó la homosexualidad. El 17 de mayo del 2019, por el Día Internacional contra la Homofobia y Transfobia, el Frente de Transfemeninas y Gays del Ecuador Nueva Coccinelle, con Inredh, presentó una denuncia contra el Estado por el delito de lesa humanidad y persecución a las víctimas de represión policial, desde los ochenta hasta el 2000, ante la Fiscalía General del Estado.

“Yo sí sentí mucho dolor en lo profundo de mi alma por este trato del funcionario del Municipio. Fui cara pública de las Coccinelli, me manifesté en esa época, luchamos y ganamos derechos. Quiero olvidar ese pasado y no me parece bien que ese funcionario público me haya tratado así, a estas alturas enfrentarme con un machista y transfóbico no está bien. Yo le pedí que me nombre según mi género, le mostré que en mi cédula decía mi nombre y género femenino. Le hice notar que uso vestido, que tengo senos. Hemos sido maltratados, yo viví tortura en el pasado y sentí miedo, incluso en el camino de regreso, otra vez me dijo ‘señor’. Yo hasta lloré“.

Christian Paula es abogado, catedrático de la U. Central y cabeza de Pakta, organización que defiende la población Lgbti. Señala que actos como el vivido por Fernanda López son una violación a los derechos humanos. También apunta que los ciudadanos y más los funcionarios públicos deben tratar a las personas transgénero en función de su identidad. Podría ser juzgado por delito de discriminación, como dice el artículo 176 del Código Orgánico Integral Penal.

Claro es transfobia, el funcionario no reconoce a la persona como se presenta. Tiene la idea de imponer la construcción biologicista de la identidad, incluso sin tomar en cuenta que la señora ya tiene un documento de identidad que señala que es una mujer trans. Incluso se podría colocar una queja en el Ministerio de Trabajo, ya que existe un incumplimiento a la resolución que prohíbe la discriminación por identidad de género. La falta de conocimiento de las leyes no exime de responsabilidad”.

Con la intervención de la Defensoría del Pueblo, Fernanda López cuenta que el Alcalde de Chone la recibió ayer, martes 23 de marzo del 2021, durante unos minutos y le dijo que organizarán un curso de sensiblización en derechos con sus funcionarios y se disculpó. Además cuenta que el “ingeniero” se presentó a una audiencia, con la Defensoría e Inredh, y en principio no aceptó lo ocurrido. Luego dijo que lo hizo porque no sabía que debía tratarla como señora.

Rashell Erazo, presidenta de la Asociación Alfil de Quito, pide respeto a la dignidad humana, a su condición de mujeres. “La identidad de género es parte de nuestro ser. Las personas trans luchamos para alcanzar el género en el cual nos sentimos ubicadas; el derecho a la autopercepción es importante para nosotras; así avanzamos a una realización como seres humanos. Es lacerante que se vulnere a una compañera. Antes del 97 ya vivimos situaciones traumáticas como transgéneros y población Lgbti. Ese municipio y todos los del país deben trabajar en derechos, eso que vivió Fernanda es violencia”.

Esta activista transgénero además pide mirarlas, “con el respeto y la consideración que nos merecemos todos los seres. Yo sospecho que detrás de lo ocurrido puede haber una cuestión relacionada con el odio a lo diverso, la fobia imperante. A los funcionarios públicos y a todos les pedimos que sus apreciaciones personales sobre las diversidades sexo genéricas no se hagan extensivas en los espacios de trabajo, no pesen en general”.