Las nuevas tecnologías ayudan a la salud mental del adulto mayor

La vinculación de la tercera edad con los dispositivos digitales y sus componentes puede ser autónoma o asistida por medio de la familia. Foto: PEXELS

El uso de las nuevas tecnologías y dispositivos puede ayudar al adulto mayor en su desenvolvimiento y brindarle beneficios a su salud mental al mantenerla activa. A pesar de las complicaciones que genere el aprendizaje y aplicación de nuevas dinámicas a una edad tardía, el dominio de estas herramientas se vuelve imperativo.

Con el paso del tiempo y la causa natural del envejecimiento, el ser humano llega a tener dificultades para relacionarse con lo novedoso o desconocido. En el caso del campo tecnológico, esto puede derivar en un analfabetismo digital, que imposibilita al individuo manejar los aparatos y sus funciones. La imposibilidad de desenvolverse en este campo deviene en repercusiones de distinta índole.

Los factores para dicho fenómeno, en lo que respecta a la tercera edad, son la falta de costumbre y contacto espontáneo con los nuevos inventos, a diferencia de otras generaciones. En su condición de migrantes digitales y su etapa de la vida, es posible que encuentren dificultades para introducirse y relacionarse con el mundo tecnológico.

Con el paso del tiempo, las capacidades de aprendizaje tienden a deteriorarse y la adaptación a nuevos procesos resulta más complicada, de acuerdo al Dr. Fabio Patiño, neuropsicólogo con experiencia en adultos mayores.

Para iniciar una familiarización con los nuevos instrumentos, desde un inicio se debe tener en cuenta el contexto y aceptar los cambios a los que está sujeta la sociedad en su proceso de desarrollo.

Desde tal punto existe la posibilidad de que se reflexione en torno a que el entrenamiento con los aparatos tecnológicos también mantiene activa la mente.

La vinculación puede ser inducida o autónoma. A pesar de que existen las dos alternativas, quienes tengan asistencia podrán desarrollar sus capacidades con mayor facilidad y en un menor tiempo.

En torno al ámbito cerebral, las funciones fundamentales de dicho órgano pueden ser estimuladas. Asimismo, con la ganancia de mayor perspicacia se simplificará el entorno y la cotidianidad.

Resistencia y preconceptos

La resistencia hacia los nuevos instrumentos y los prejuicios que se puedan tener en torno a estos deben ser eliminados para agilizar el proceso de adaptación. Según Patiño, existen temores debido a la dificultad que puede generar el intentar aprender nuevas modalidades.

Al ser necesario retener y repetir dinámicas de forma constante para obtener un resultado, se puede generar un tedio en los aprendices. Cuando no existen réditos inmediatos, las prácticas suelen ser abandonadas sin que se cumpla la meta inicial. El especialista menciona que los adultos mayores, en algunos casos, muestran desinterés. Pese a la situación, una vez que sienten curiosidad, buscan entender más sobre los artefactos.

Siete funciones cerebrales

El uso de artefactos y sus aplicaciones trabaja sobre siete funciones del cerebro, estas son la atención, la memoria, la orientación, el lenguaje, la motricidad y la ejecutiva. Al tenerlas en constante desarrollo se evitan problemas que se asocian con el sistema nervioso.

Para fortalecer y potenciar las capacidades relacionadas con dichos aspectos de la mente es posible encontrar ‘apps’ destinadas para ello. Los juegos de palabras, recordación, guías, así como programas o páginas web destinados al descubrimiento de nuevos saberes están al alcance de la mano. El avance puede ser covalente, pues a medida que se ejercita la rama cognitiva también se adquieren otras competencias.

Aplicaciones

El uso de las ‘apps’ en los dispositivos puede servir para organizar el día a día del adulto mayor, recordar actividades y procedimientos, ejercitar su mente y darle opciones de entretenimiento.

Perseverancia

Para lograr dominar cualquier destreza, en este caso el manejo de los dispositivos inteligentes, es necesaria la práctica continua. Si el individuo no cuenta con apoyo o desea aprender de manera autónoma debe tener disciplina en sus actos. Una de las opciones es acudir hacia un especialista que lo guíe, le ponga pruebas y brinde recomendaciones.

A pesar de ello, dependerá de sí mismo el cumplir con las indicaciones que se le otorgue. La edad en la que se lo intente, sobre todo entre los adultos mayores, no es un limitante para que se puedan alcanzar los objetivos. Los únicos condicionantes están sujetos a algún tipo de problema u enfermedad cognitiva con la que se cuente.

Ayuda familiar

El apoyo familiar y la compañía es vital para que los miembros de la tercera edad puedan recibir la ayuda necesaria y no sentirse desamparados ante el resto. El realizar los ejercicios en soledad les causaría mayores inconvenientes y los volvería más proclives a dejar de lado las actividades.

Un permanente seguimiento de parte de alguien más, en torno a la evolución de la persona, genera mayores probabilidades de éxito.

A su vez, puede brindar una motivación y verificar las tareas. Quienes ejerzan la posición de acompañantes son capaces de complementar su rol por medio de la enseñanza. Allí, no solo se explica cómo utilizar un artefacto, sino para qué sirve y la forma en la que puede beneficiar al usuario.

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